domingo, junio 05, 2011

OTRO MAYO ES POSIBLE. Leyendo a Leopardi


A veces es la noche como un canto de Leopardi, y veo claro cómo desde la luciérnaga de arriba me llegan sin cifrar los mensajes preclaros... en la noche, fijaos, el mundo de los hombres se diluye y afloja su presión sobre los cuellos... todo como que se acuesta y se detiene... y nunca llega el cartero en la noche, ni el banco acucia las demoras de pago, ni siquiera la máquina implacable del Estado agota con sus rémoras de embargo... todo se hace silencio de los hombres y se enfocan, de libres, los sentidos para escuchar el viento, sentir el aguacero y sacarle el penúltimo sabor a la lengua escondida. De noche reinan el amor y los deseos... y hacen tregua las cifras hasta lo que amanezca...
Dejo aquí unos versos de Leopardi interpretados libremente (es decir, huyendo de su rocoso neoclásicismo para buscarles luz y ‘ahora’) por mí desde su italiano original (pertenecen al poema “La ginestra o il fiore del deserto”), ya que la edición en castellano realizada por Plaza y Janés me parece burda y casi insultante a cualquier lectura que quiera hacerse del poeta romántico de Recanati:

Mírate ante el espejo,
siglo soberbio y necio
que abandonas el camino del alto pensamiento
y vuelves atrás los pasos...
te ufanas del retorno y lo llamas progreso...
[...]

Con este equipaje no bajaré a mi tumba,
pues antes he de mostrar todo el desprecio que llevo...
[...]

Sueñas en libertad,
pero mantienes preso al pensamiento
que nos hará resurgir de la barbarie...
[...]

Se hace francamente difícil tragar con la bazofia de traducciones de poesía que han hecho durante los últimos treinta años multitud de editoriales españolas, mexicanas y argentinas... en fin...
El caso es que en la voz de aquel Giacomo está el latido de hoy, la necesidad de hoy, la verdad de lo que se precisa decir ahora a quienes están molestos y a los que, inexorablemente, van a tener que sentir en sus carnes esa molestia.
Lo digo de nuevo y no será por última vez... el que no esté atento a lo que se viene encima va a pagarlo muy caro [inclúyanse partidos políticos, movimientos sociales, medios de masas, filósofos de culo ‘pelao’ y de calle, políticos de salón y de despensa, empresarios magros y adelgazados, sindicatos, iglesias y hasta vendedores de periódicos]

Otro sábado...



No andamos por aquí como para ‘escherichias colis’ venidas del occidente de Occidente, y menos para desenfocar con su menudeo patógeno los temas de verdadero sufrimiento en el resto del mundo [es sabido que un muerto de acá vale para la prensa como mil muertos de allá, y a sí nos luce el pelo]. El caso es que la crisis pepinera ha conseguido poner a comer pepinos en público a todos los ‘media’ [que ahora resulta que nuestra piel de toro es el no va más en el mundo mundial cucurbitáceo y hace pupita que los cabezas cuadradas no quieran consumirlo] y ya se le ha dado carpetazo al mayo de Sol, a las muertes infantiles por fuego amigo de la OTAN, al lío del coltán, al yuyu alcaedino y, cómo no, al ingente padecimiento por hambre, sed, enfermedad, injusticia y miseria de media humanidad... todo olvidado por unos cuantos muertos por diarrea coli [por comer, claro... que nunca tienen interés las muertes por no comer].
Con ese trazo, salí tempranito con mis dos hijos varones a montar un nuevo mercadillo solidario SBQ y nuestro madrugón nos compensó con el mejor sitio de la Plaza Mayor bejarana... tedioso trasiego de materiales [burrillas, tableros, cajas llenotas de libros...] y a vender como campeones durante toda una jornada completita de doce horas en el tajo con un hermoso resultado de más de quinientos euros que en Perú se multiplicarán por cuatro en su valor de ayuda. Y que el día dio para cantar –que canté–, bailar –que bailé–, hacer el ganso –que lo hice– y hasta para tener alguna que otra conversación interesante.
Y a las nueve de la noche recogimos el garito [esta vez hubo muchos colegas para el desmonte, lo que agradecí y agradezco con emoción y hasta con carita de carnero degollao] y a otro cantar que llegó por boca de mi hija... “Papucho, que han convocado por Fbk una manifestación en el parque a las doce de la noche y habrá allí asamblea...”... y allá que nos fuimos mi niña y yo con el cuerpo agotaíno y con ganas de bronca revolucionaria... pero no llegó nadie, que solo había pequeños grupos de botellón gritando gansadas infantiles y unos cuantos muchachos feromonados por las medias negras de fin de semana que ahora se ponen las crías de catorce años... una pena y a dormir.
Y que en la cama volví a sentirme bien por mantener el tono de mi proyecto personal a pesar de las bobadas E. Coli y las mingadas mediáticas, a pesar del jodido dolor de riñones que está otra vez ahí, latiendo... y a pesar de que nadie entiende nada de nada y yo lo percibo netamente en estos días de contacto con la gleba intentando vender libros a un euro con el fin de arreglarle un poquito la vida a alguien... pero ya me he convencido de que da igual que no se enteren, que lo importante es que pongan su euro y se larguen con la sensación de haber hecho la compra del milenio... pobres.