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El circo de pulgas.



Acaso cuando encuentres lo que estabas buscando
percibas la mirada cenital
que sonríe y se asombra. 

Dios será entonces
quien gastó sus monedas
para ver tu espectáculo, 

un ser sobre el que huir 
de ese otro dios traidor 
que te entrenó en la suerte 
de vivir repitiendo 
los mismos movimientos 
cada veinte minutos. 

Si saltas al vacío 
quizás no sea la muerte 
quien te lleve a otra parte. 

 Quizás no sea la muerte.

Comentarios

  1. Me encanta,todo, y lo q siento es n tener mas tiempo para releoirte -lo siento, no tengo tildes-. Solo el final d tus poemas, son otros poemas, en eso m recuerdas a Angel Glez. Jo. Bsos.

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