Ya se acerca el final y voy poniéndole las tildes a los ojos, voy haciendo recuento de todo lo mirado, de lo olido, de lo sentido… voy buscando resumen en estas horas últimas que dedicaré a buscar algún recuerdo que llevar para los míos, en pasear por el centro de Trujillo y dejarme marcar por sus colores y su calidad de lugar de aventura… iré a comprar el billete a Lima en la Agencia Línea, quizás a visitar al doctor Martín y a tomar con él un jugo en uno de los descansos de su trabajo, visitaré la Casa del Juguete y lo mismo comeré allí su famoso “sanduice” –es uno de los lugares en los que se desarrolla un relato que ando escribiendo–, lo mismo me dejaré perder por los museos de la ciudad o me mezclaré con la gente en alguno de los bulliciosos mercados… me encanta mirar cómo juegan los niños y cómo se acomodan los jóvenes en las aceras, junto a las vendedoras de todo, aunque a veces ese acomodo encierre toda una tragedia… esos jóvenes no asisten a escuelas o institutos, son carne de...
Bitácora de Luis Felipe Comendador