Se muere el mes que peor llevo y un alivio de rayos y truenos vino a traerme serenidad y ganas. No andaba bien la cosa ayer a eso de las ocho de la tarde, justo cuando me recogió mi hijo Felipe para que viéramos juntos el partido Madrid-Atlético en Piel de Toro, pero todo se iba configurando para ponerse mejor: justo cuando pedía mi tapa de patatas con mahonesa, le clavaron el primer golito al Madrid [‘pal Marinito’, me dije yo, jeje]… los pijos ‘ossseaban’ a la izquierda llenando una mesa con su mondongo ‘overbuquin’ veraniego y se notaban del Madrid hasta sus pijas cejas… un tipo se meaba a dos metros de la tele, pero aguantó como un cosaco hasta el descanso para no perderse detalle… El resto, solteronas de pseudopicospardos pachulero [que a esas edades ya no estamos pa ná], familias completas con mosto y tapa, bejaragüis con señorona repeinada, sección de separados por lo civil, críos haciendo el salto de la rana, jubilados de soledad manifiesta, un par de mozas de porcelana policro...
Bitácora de Luis Felipe Comendador