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Mostrando las entradas etiquetadas como BELÉN ARTUÑEDO

A vivir, que son dos días...

NATI DE LA PUERTA Y JOANA BRABO Me lo había avisado Nati de la Puerta... “no dejes de escuchar la SER el domingo a partir de las once de la mañana...”... y al llegar a mi estudio me conecté vía internet a la cadena en directo para saciar la curiosidad creada por Nati... era el programa “A vivir, que son dos días”, dirigido por Lourdes Lancho, y hacía de acompañante parlante mi amiga Nati... la cosa estaba dedicada fundamentalmente a la poesía, pero con cierto tono relajado de verano, no con esas ínfulas que le ponen a todo lo poético los poetas, los propoetas y los parapoetas... y me gustó... participación del público vía Twiter con micropoemas urgentes, frases ingeniosas y divertidas... y una entrevista a Belén Artuñedo con la lectura en su voz de un poema delicioso... la sorpresa personal llegó cuando se refirieron a mí como editor y me llenaron de flores que no merezco... debo decir gracias, muchas gracias, a las tres, a Lourdes, a Nati y a Belén... pero debo explicar que mi suerte ...

Me escribió Antonio desde México.

Dos hermosas noticias me llegaron con el final del día de ayer: Belencita va a venir a visitarme con un nuevo libro entre las manos para editarle y Antonio Orihuela me escribió desde México para contarme que estuvo en Colombia y que en la Biblioteca Nacional encontró un ejemplar de ‘Lo que piensa la ballena del arponero’, lo tomó en sus manos y pudo comprobar que había sido prestado varias veces [ese libro es un buen poemario de Antonio que edité en mi colección ‘El árbol espiral’ hace unos años]. A lo que se ve, el trabajo callado termina dando sus frutos, aunque parta desde la humildad y nazca sin apenas posibilidades. El mal rollito me vino al pensar en mi amigo allí, mientras yo me he tenido que quedar con las ganas de estar a su lado en este viaje [le envié hace unos días a México DF algunos ejemplares de la antología de poesía mexicana que había editado para la ocasión –“15 balas”– con el fin de que me sustituya en las diversas presentaciones que íbamos a realizar juntos de este ...

Noticias de Belén.

Recibo hermosas noticias de Belén Artuñedo junto a su nueva entrega poética “Carta a la desconocida”, publicada bajo el uso fantástico de ‘La última canana de Pancho Villa’ [número 488]. Mi amiga vuelve a viajar a Vietnam y yo sigo sintiéndola cerquita y muy lejos a la vez. “Muchas noches me paro a pensarte como aún no te he visto, me paro a pensarnos compañeros del viaje que más nos estrechó, en toda la distancia que existiera siempre. Me paro, algo que consigo hacer muy pocas veces, para acercarme a ti teniéndote presente, queriendo que lo sepas, que estoy, que me has tenido, que puedes pedirme (ojalá lo hicieras), que puedes expulsarme del tiempo que te queda, de tu cuerpo extrañado que no puedo cambiar. Y es eso lo que sabemos: el peso de nuestros ojos sobre el tiempo que a unos desahucia y a otros preserva. A mí me duele el pensamiento de ti acostado, sin conocer tus fuerzas, tu batalla, el reto en el que muerdes, la vida que repasas en la que yo no estoy. Y me falta el amor de de...

Voy de blues.

Voy de blues ya mismito… pero antes me encuaderné una pila de revistas con la jodida cola a 180 grados, aguanté a un par de tipos pelmas como la mismita madreiglesia, premaqueté el programa de fiestas bejarano, sude de ver al colega Josetxo apurado por la decoración del hotel que tiene entre manos [entre mis jodidas manos], me descojoné porque a Paulino le entró el miedo escénico y no ha ido a currar ni descuelga el teléfono cuando le llamo, me alegré porque mi Cipri pasó la ITV con sobresaliente cum laude y, como guindita cabrona, me descargué los mil y pico kilos de papel de la revista de fiestas de Hervás en la Casa de la Cultura de la villa… y con subida cabrona de escaleras interminables hasta la puerta de Radio Hervás [a Marcos le debo una putada par]… pero voy de blues ya mismito… y antes me comí un tiramisú a la menta [compartido con Luis Rodríguez] mientras miraba a la camarera relucir entre las mesas como una cinderella divina de Piedrahíta, y supe a mi Juanito con café y abr...

Catulina de abril.

Yo quisiera morir como Esquilo, de un golpe de quelonio [una tortuga, coño] caído desde las garras de un águila que volaba sobre él, porque los tipos grises debemos buscar muertes generosas y nada vulgares, muertes limpias que, como poco, den que hablar. ••• ¿A quién voy a a dedicar mi abrumada vidita vieja, recién arañada con árida piedra pómez? A ti, Abraham, y a ti, José Luis, y a ti, Belén, y a ti, Jesusote, y a ti, Antoñito: pues soléis estimar en algo mis naderías, ya desde que, únicos entre los hispanos, osasteis exponer el mundo entero en libros doctos, por Júpiter, y atinados. Aceptad, por tanto, como cosa vuestra el contenido de esta vidita vieja, valga lo que valiere. ¡Que ella, oh hados, perdure intacta e inmarcesible otros cinco años más, como poco! Y, de paso, contar que vino a verme a mi cuvecita Ada Salas con su niña y una tropa estupenda emeritense. Me hizo muy feliz recibirlos y besarlos.

El afecto mata a la poesía...

Todavía hay gente que te quiere, viejo F. Es asombroso. Ayer mismo me reñían por entender que te maltrato, pero tú sabes que no es así, que somos colegas de siempre y que los colegas de verdad nos hablamos así, con franqueza y con expresiones fuertes. Sabes, viejo… me da envidia que te quieran, coño. Lo que no sabes es que eso va en tu contra, porque te da apariencia y eso terminará consiguiendo que vuelvas a engañarte a ti mismo, que vuelvas a sentir los mocosos vapores de la esperanza… y estarás perdido. ¿No sabes que el afecto mata a la poesía igual que la mata el amor? Debes mantenerte al margen como si fueras un objeto, sentirte absoluto. ••• Y recibí el cariño de Isabel Huete, la tristeza de Maite Iglesias como un sonido dulcísimo de cello, el empujón Morante hacia lo que nos venga, la presencia leve e importante de Donce, el ‘venga’ de Belén y una llamada estupenda de José Enrique Martínez para hacerme saber que estaré en una importante antología de poesía española. Aún me falta...

Vino Belén.

Después de cuatro años volví a ver de frente a Belén Artuñedo [no me puedo perdonar todo este tiempo de ausencia] y la encontré pletórica, preciosa, animada, con un jugoso puntito de compromiso y con los mismos ojos llenos de poesía y sensibilidad. Me trajo mi bruja una botellita de absenta de Provenza y una caligrafía original china sobre papel de arroz en la que pone ‘Poesía y amistad’. Comimos juntos y nos contamos de forma telegráfica nuestra vidas y nuestras cosas, nos miramos y nos encontramos creciendo a la vez en esta historia para la nada. Fue un auténtico placer.

Pobre Magdalena...

Feliz porque que he recibido postal rechula de mi Belencita desde Hanoi, porque me ha escrito Antoñito Orihuela encantado de la lectura de ‘Esa intensa luz que no se ve’ y porque Abraham ha contactado a través del blog [necesitaba yo ojos como los suyos para mis palabras]… y cabreado porque durante el café le he echado un vistazo a la prensa nacional [lo hago contadas veces al cabo del año] y me he encontrado en el jodido ‘El Mundo’ y en el zorolo ‘El País’ con el dibujo de un cuerpo humano en ‘decapé’ sobre el que se sitúan con todo detalle las lesiones que la Guardia Civil le ha hecho a un etarra detenido. Ya está bien, coño. ¿Por qué cuando ETA asesina a un ciudadano con uno de sus bombazos o con sus dañinas balas no se hace lo mismo con todo género de detalles hasta que le llegue el asco a los lectores asiduos u ocasinales contra esa piñata de sanguinarios? [cuarto de kilo de riñones con trescientos gramos de metralla, hígado troceado por estallamiento expansivo, ojo punzado por cl...

Una esquinita para Belén.

CINCO VECES DIEZ [último poema antes de los cincuenta] Aún debo existir en esta tartamuda gramática de huesos sin otro protocolo que lavarme las manos y utilizar el peine para rimar cabellos Aún debo existir porque hay una intemperie a la que salir desnudo y una obsesión de párpados para guardar los ojos Aún debo existir porque hay raptos pendientes y mi madre cocina para mí los domingos porque hay amputaciones que debo realizarme y una circuncisión que libere mi sexo Aún debo existir para escupir al héroe cuando pasee ufano por mi calle hemorrágica para desabrazarme de las cruces que llevo y saber dónde quedan con quién cómo Aún debo existir porque me aguarda el método la lengua y un extraño sabor a amanecida porque aún queda tabaco en la guantera y hay ojales que no se abotonaron Aún debo existir a pesar de que oiga el crujir de mi piel al arrugarse y aún queden doce tigres para morder mi sombra a pesar del telón y la tosca cuchilla que rebaja mi barba Aún debo existir pues no sé exa...

Existe un final para cada cosa.

Todo es susceptible de ser reemplazado porque existe un final para cada cosa, y justo en ese final hay alguien o algo esperando para seguir o para cambiar. Desde esta premisa puede inferirse que no hay nada que nos mueva a estar vivos o a lo contrario… y por la misma ecuación podemos calibrar el servicio que nos presta esta premisa de cara a no darle importancia a lo que no la tiene o, simplemente, manifestar como importante solo lo que nos apetezca que lo sea y hasta que nos apetezca que lo sea. Así, todo termina siendo convencional, hasta el poeta en su voz… y cuando entiendes esto, también eres capaz de entender que todo lo que te han enseñado es falso desde su médula, pues va dirigido a modelarte. Así es como llega el desencanto: cuando comprendes que eres sustituible sin más, que no respondes más que a unos parámetros de orden general marcados para todos. Es entonces cuando percibes que la política, el arte, la diversidad cultural, la economía y la vecina del quinto te importan un...

Haber… debe… tener… pagar…

El haiku japonés de esta mañana se hizo una soleá como de invierno: llovía. Haber… debe… tener… pagar… Un nublado en los pies, una manzana bañada en caramelo rojo, Gomorra rediviva en mi entrepierna, la luz impenetrable de los ojos de Julia, el pan a la una y media, un deseo impotente de ser joven, la plástica sonrisa de Mercedes Comarq, el clavicordio viejo en esa estancia comida por el tiempo, un rufián en la esquina, dos deudas que pagar y sin dinero, la casa sin hacer, el polvo de la rubia que pasea un carrito, esos naipes marcados de la banca [hijos de la gran puta], el móvil apagado y mi desidia, un poco de hachís, tetas con desayuno cada día y una erección de nada por las tardes, Lorena haciendo cola en Ministerios, dos monjas en un Jeep, mis mangas regazadas y hace frío, Lucero, Guadalupe, Isabelita Huete, Belén, Beatriz [la de Dante, ¡pardiez!], tres gipilollas, una fotografia del revés con todos mis amigos en la sierra, ¿qué será de Isabel?, el ‘traigo viudas mozas…’ gongorin...

Restos de otros naufragios...

Terrible el día con el colega Pepe pegado a la chepa desde primera hora [un castigo divino que no puede imaginarse si no se ha vivido]. Corretivas a la de ya, urgencias, vengavengas, vamosyás… y el trabajo tomando ese cariz cabrón de lentitud rijosa e insoportable. Definitivamente no sé trabajar bajo presión a pesar de que procuro sonreír y la boca se me llena de palabras gruesas contra todo. Respiré a las ocho, cuando logré dejar el arte final en manos del transportista, que estaba de los nervios, pues le hice retrasasrse más de un cuarto de hora en su salida. Respiré, pero me tocó hacer de taxista con Antonio, de cuidaperros en casa de Julia y de padre [dulce tarea] con mi Guillermo delicioso y blandito. Los días para tirar a la basura, como éste, me hacen sentirme imbécil, y más cuando aún no he cobrado el mes y ya se está pasando el plazo [cuánto me acuerdo de Carlitos, panza arriba en la playa y sin haber dejado rematadas las facturas para cobro… para matarlo]. A dos putas velas a...

Te esconderé...

Sentir dolor no es una debilidad, pero sufrirlo sí…Y es que no acabo de entender al hombre como ser extraordinario que tuvo la pericia de salirse del orden natural por no sé qué azar. No acabo de entender que a cada circunstancia física le acompañe otra mental que lo complica y lo enreda todo. Sentir dolor pertenece a la categoría del ‘hecho’, mientras que sufrirlo es particularidad del ‘valor’. No tenemos suficiente con la sensación física y nos ponemos un marco mental [siempre más amplio] que hace todo más intenso y, también, más difícil… hasta tal punto de que hemos conseguido llegar al estado mental de sufrimiento sin que medie un suceso de carácter físico que lo propicie… ¡La rehostia! Hay personas que ordenan su vida en parámetros de sufrimiento, de tal forma que son capaces de pillar ese estado a partir de cualquier nadería [una tortilla mal hecha, un suelo mal barrido, un olvido insignificante, una manchita en la camisa…] y crear así un continuo en el vivir (?) con el ceño frun...

Un poema cruzado mientras espero.

Porque hoy he repetido el difícil arte del equilibrismo en farola para colgar un cartelón de blues y me han regalado cuatro camisetas negras, porque un poema triste de Belén Artuñedo se cruzó de pronto con el “Crossroad” de Tracy Chapman, porque el técnico de Xerox está instalándome una máquina nueva y no sé, porque siempre hay una cosa sexual en todo lo que miro, porque tengo sed y un teléfono móvil que no entiendo, porque no he ido a París tampoco este año… y quizás nunca, porque el dinero me toca los cojones y el tráfico está loco, porque Juanito lleva hoy una camiseta de Mazinger Z y su padre es un león herido, porque Diego es feliz y me encanta imaginarlo en su particular sueño americano, porque no me escribe Alexandra hace unas semanas y mi hija anda levantando el vuelo, porque J.R.J. es un simple esqueleto y Zenobia el retrato de la mujer que adoro en sueños, porque tomo café helado mientras G.S. come a mi espalda, porque no tengo ni un puto chavo en el bolsillo peronoimportapor...

Blanca Varela

Después de no saber nada de Belén durante un montón de tiempo, hoy me llega un paquetito suyo con un precioso regalo de cumple, un disco de Malicorn, «Marie», que me sabe a gloria bendita. Es estupendo que los amigos estén siempre, aunque sea en silencio, y Belén es una amiga a la que no querría perder nunca. Gracias por ser y por estar siempre. Un beso. (22:42 horas) También es imposible ser libre en los mundos imaginarios, en los caminos pararlelos y en la suposición de la vida de los demás. Y es jodido darse cuenta de ello, sobre todo cuando has apostado toda la fortuna a esa baza. Yo aviso a los caminantes para que no se lleven desilusiones: Colegas, nunca podréis ser libres, en nada. Ajo y agua. También hoy me han llegado noticias por terceros de Luis Alberto de Cuenca y de Alicia Mariño. Me cuentan que están fabulosos y que siguen en su tono. Yo me alegro mucho a la vez que cierro los ojos fuerte, fuerte para que se convoquen los astros y propicien un temprano y gozoso encuentro,...

Hồ Xuân Hương

Noticias de Belén acompañadas de «La risa de Dios», una deliciosa edición de Eduardo Fraile sobre la obra de Pedro Casariego Córdoba con vuelco al galo de Belencita... Para no perdérselo. Y el día, de perros en lo meteorológico y de gatos en las tripas, con ganas de chillar hasta hartarme o de arañarme la cara. No funciono bien y apenas me entiendo con mis amigos –y es que no me entiendo a mí mismo–. Por tanto, vuelta al encierro, a no hablar, a no comunicarme, a fumar Chester como un imbécil y a deteriorarme en la incapacidad poética que ya es algo endémico en mi cabeza y en mis manos. Todo es confusión a la hora de buscar a las jodidas palabras que se esconden y percibo el mundo cercano lleno de una hostilidad incómoda... me siento amenazado por algo que no sé definir, pero que me ataca con saña. La solución es no hacer nada, dejarme pasar y soñar con esa soledad a la que siempre he nombrado como felicidad, soledad en un lugar alto, verde, casí sin gente, con lluvia constante y con m...

Elisaveta Bagriana

Hace unas semanas que mi amiga Belén Artuñedo me envió su último poemario inédito, y lo he silenciado hasta hoy en mi diario porque quería estar seguro de todo lo que me estaba removiendo adentro. Antes he de explicar que la poesía que mejor me llega es la que escriben las personas que conozco y a las que aprecio de verdad, aunque también debo decir que si no me gustan las composiciones, puedo ser bastante duro –no es más que otra señal de buena amistad... nunca otra cosa. El caso es que he leído el poemario de Belén media docena de veces y me he sorprendido a mí mismo volviendo a encontrar a Belencita en una voz que probablemente no sea enteramente la suya –cuando digo esto, me refiero a que por primera vez leo a una Belén que en algunos versos no habla de sí misma–. Pero al sentirla jugando en esa voz impostada, la noto mucho más madura y, sin duda alguna, tan poeta como siempre. El verso de Belén quiere ser ahora duro, pero termina siendo ahogado; es decir, la poetisa no puede evita...

Imre Kertész

Suceda lo que suceda, amo a mis hijos sobre todas las cosas... y a mi mujerona. Y lo digo porque en mi milonga contradictoria estoy a muerte contra la comulgada idea de familia –«familia»–. A la mierda eso de aguantarse, mentirse, herirse poco a poco y dañarse hasta la destrucción por mantener esas formas de estar tan mingueras. Y a todo esto le sumo que no me gusta el sistema educativo, que odio a los políticos agresivos y agresores, que la sociedad no me da más que hostias en los ojos y en la cabeza y que cada día paso más de los caballos de la mayoría del personal –cercano o lejano–. Y por ello, con ello y desde ello, suceda lo que suceda, seguiré amando intensamente a mis hijos, a mi mujerona, a mi amigo Morante, a Belencita, a Urceloy, a Orihuela, a Dieguete F. Magdaleno, a los Antoñitos, a Abraham, a Albertote...

Wang Guowei

Día de contacto breve y telefónico con algunos amigos: a primera hora me llamó Belén Artuñedo para indicarme que había recibido el material del Centro Cultural Chino y para sonreír por las imágenes de lectoras que le había adjuntado con el paquete oficial –echo yo de menos la sonrisa fresca y deliciosa de esta niña, que hace ya un porrón de tiempo que no nos vemos–. Otra de las llamadas fue de Ramón Hernández Garrido desde Lisboa para pedirme el teléfono de Luis Pastor y para confirmar lo que yo imaginaba, que está muy feliz y ha sido aceptado de maravilla en esa ciudad –lo celebro con sinceridad–. Y por fin mi Morante, al que atraqué para lo del teléfono de Luis, pues yo era incapaz de encontrarlo en mi directorio –charlamos de la visita pendiente, la que me debe después de todas las que yo le debo–. Todo esto me ha hecho llevar mejor este día terrible de calor sofocante en el que me siento minusválido. (23:15 horas) Esta tarde, después del curro, me he dedicado a hacer fotos a mis hi...

Mu Shiying

Ya tengo mi Korando y me encanta... Por fin un auto que sustituye estéticamente a mi fallecido Jeep y en el que me siento un minicapitalista de izquierdas venido a más, el hombre Lacoste que siempre he sido a pesar de que mi cabeza me dictase otra cosa –los prepijos seremos siempre prepijos, es así de triste. Del día, salvo el asombro que me ha causado el que mi colega Jacinto me contase que en el albergue de Llanoalto está alojado un grupo de más de 100 chavales de la OJE... ¡La OJE!... ¿No es mundial de la muerte? Si yo creí que esas siglas habían sido enterrradas con El General, pero parece que la cosa sigue y que han adoptado la bandera constitucional española en sustitución de aquellos yugos y aquellas flechas... Es un flash que me ha dejado ciego. Y también que me han llamado Urceloy y Belén Artuñedo para sacarme una sonrisa fresca, que no todo ha sido perplejidad anonadante. Para celebrarlo, me he repatingado en mi sillón a disfrutar una horita larga del libro molón «Marilyn. © ...