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Mostrando las entradas etiquetadas como SOFÍA [LA CHINITA DE LAS BODAS]

Paco Lin y Sofía Chen

Hoy amaneció el día nublado como una esperanza incierta al calor abrasador que andamos soportando... y son las fiestas de la Plaza Mayor [mi barrio postizo/castizo], que este año están dirigidas por un nuevo equipo y parece que han tomado fuerza, mucha fuerza. De la dura semana pasada me quedo, sin dudarlo, con la visita sorpresa de Paco Lin y su Sofía Chen... andábamos de cabeza en la imprenta con un alzado largo, tedioso, desesperante... y de pronto veo entrar por la puerta a mi amigo Paco Lin Yi-Chin con toda su familia y unos amigos... y algo empezó a moverse por dentro, algo parecido a una explosión de alegría irrefrenable... el trance imprentero solo me dejo un ratito para tomar un refresco con mi amigo del alma y su gente, hacernos unas fotos entrañables y quedar para otro momento mejor [no concretado] en el que intercambiar palabras sobre estos treinta y pico años de ausencia que han pasado... Paco Lin sigue igualito que cuando éramos compañeros de residencia universitaria, sol...

Paco Lin Yi-Chin.

8 de febrero de 2009 Corría el año 1977 y yo andaba entonces estudiando Biológicas en la Facultad de Ciencias salmantina. Vivía, por uno de esos raros azares de la vida [el año anterior había vivido/bebido en una buhardilla de la calle Meléndez y mis padres tuvieron que poner freno], en una residencia de curas que se llamaba –no sé si aún existe– Residencia de Estudiantes Rodríguez Risueño [allí coincidí con tipos importantes en mi decurso de ascenso/descenso y también conocí por vez primera el olor de la muerte y su daño]. Pues la cosa es que los curas que regentaban aquella residencia –no recuerdo su orden ni su oficio– tenían por costumbre traerse a estudiantes orientales como becados para que cursaran estudios en Salamanca, y de ahí me llegaron dos amigos entrañables con los que pasé horas hermosas: el japonés Daisuke Kido –guitarrista de flamenco y hombre serio donde los haya– y el taiwanés Paco Lin Yi-Chin –una hermosa caja de sorpresas que poco a poco me fue enseñando el valor d...