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Mostrando las entradas etiquetadas como CARLOS LENCERO

Dándole mil vueltas, le hago una oferta a Antonio Gutiérrez Turrión.

Hay cierta historia en la pereza física que me hace potente en el terreno del pensamiento. Cuanto menos camino, cuanto menos me muevo, cuanto menos salgo… siento con más intensidad el baile de las ideas en mi cabeza y me percibo más capaz en los terrenos de la indagación y la comprensión. Veo con admiración lejana cómo el amigo Antonio G. Turrión sale al campo con hambre y se trae el camino hasta las palabras, mezclando el bucolismo con la presentación serena de otras ideas con brillo y amasando la impresión del camino con la expresión ideológica o incluso con la mirada clarividente al mundo que excede al camino. Lo veo con admiración, sí, pero también me incomoda, pues la mayoría de las veces es como si me sobrase el paisaje para conseguir encontrar la intensidad de sus pensamientos, y entonces la lectura toma tintes complejos de explicar que la hacen algo tediosa a mis ojos. El caso es que me gusta mucho lo que escribe Antonio y siento cada día la necesidad urgente de entrar en su bl...

Shinshisa

Llegué de Mérida algo jodido, para qué negarlo. Purito asunto de falta de respeto y dignidad por parte municipal. La poca sensibilidad política del gobierno emeritense y su afán por lo mediático sobre todas las cosas, tuvo ayer triste ejemplo que sentí en mi persona como una afrenta hecha de ninguneo y luz de gas. Había sido invitado por el ayuntamiento de Mérida para presentar mi nuevo poemario en la Feria del Libro de Mérida, para lo que se me enviaron invitaciones, programas lujosos y un extraño folleto de biografías en el que aperecía con foto y un somero currículo. Acepté en su día sin poner problemas, pues consideraba que haber sido galardonado con el premio de poesía ciudad de Mérida me obligaba a ello –circunstancia que no figuraba en las bases del mismo–. Por pura educación no se me ocurrió preguntar si se me pagaría el coste de mi viaje y si tendría derecho a comida y cena –si lo hubiera preguntado, habría sabido con certeza que todo correría por mi cuenta. Craso error–. Hast...