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Bei Dao

Mucho que contar de estos días de silencio y salidas nocturnas, como que han venido en visita de ver y no ver Antonio Orihuela con su Mar y su Ángela, derrotaditos de viaje y con ganas de posar sus cuerpos en Salamanca –dejaron botellita de vinillo de naranja moguereño–, que la furgoneta ha quedado herida de muerte en el puerto de Vallejera, que Marcos Díaz ha reseñado de vicio mi visita a Hervás en «La Crónica del Ambroz» –gracias, colega–, que acabé con la pesadilla del libro de fiestas de Guijuelo sin demasiadas heridas, que me cisco en todos los muertos de las encuadernadoras «Horizon» y que estoy de blues, que es como estar de vacaciones chulas. Y del «estar de blues» me van quedando estampitas que guardar en plastiquitos para verlas con tiempo y con espacio: Un Alberto Hernández chulo haciendo de padre y esposo y amigo nocturno –no se puede ser noctívago con tanta compañía, pero sí feliz– y jugando a una cosa Requena –el abuelo–, pero de mucho mejor rollo y sin peligro alguno de ...

Lu Xun

Fin de semana completo trabajando con mi sobrino Javier en una historia chula con la baraja española como eje central. El proceso que hemos seguido ha consistido en el que yo utilizo en mi trabajo creativo: tormenta de ideas, concreción de un icono sobre el que trabajar, búsqueda de una idea con indicio que sostenga la creación y trabajo de zapa para encontrar los elementos precisos para que todo quede redondo. El resultado, pese a haber trabajado con velocidad, me parece que es brillante y que el chaval va a defenderse muy bien con él. Lo mejor ha sido compartir con Javier un par de días intensos –es la primera vez que esto nos sucede–, verle moverse a su ritmo, oírle pensar y notar con nitidez sus temores, su lento y elaborado proceso mental, su inseguridad y el latido de su silencio casi absoluto. El tipo lleva una tristeza tranquila encima que no es pose, algo muy parecido a una soledad discreta que tiene más que ver con una genética del carácter que con una decisión de individuali...

Shen Congwen

Jesusito Urceloy siempre llega rodeado de gente maja, y esta vez ha vuelto a hacerlo. Ayer me salvaron del rollo currero de los libros de fiestas y ferias para sacarme a tomar unas copas y me divertí hasta que el colega cayó fulminado por el atrevido Morfeo –tiene cojones ponerse a lanzar flechas hacia el cuerpo de Urceloy a eso de las dos de la madrugada. Una faena–. Y mi floja memoria –otra faena– no me permite esta mañana recordar los nombres de sus acompañantes, un joven con vocación de hombre tranquilo y con un prometedor futuro literario y un soltero estupendo con cara de póker y sonrisa blanca en los ojos, una sonrisa llena de buenos augurios que espero se hagan realidad muy pronto. Gracias, colegas, por arreglarme el día... y disculpas por esta memoria que recuerda las mil nemotecnias bachilleras y es incapaz de recordar vuestros nombres, coño. (12:48 horas) Ya dejé escrito hace unas semanas que había encontrado el diario manuscrito de mi viaje africano con Juanito durante el m...

Guo Moruo

Ayer celebramos en familia el cumpleaños de Magdalena con cierto mal rollo de acabamiento. No estuvo la familia de María Adela, aunque ella se acercó unos minutos por la tarde para ver a su madre. Magdalena pasó sobre el día sin enterarse de lo que vale un peine, empecinada en irse de allí y mirando al infinito con esa cara interrogativa que se le ha quedado desde que el alzheimer le ha atacado con dureza. Del día, salvo una conversación con Antonio sobre el valor del receptor en literatura, las risas generales de los niños, la emoción de Nena cuando le cantábamos a su madre el «Cumpleaños feliz», un montón de fotos chulas con vocación de «quizás no haya más». Y el resumen... pues una tristeza alegre por las faltas absurdas y una alegre tristeza por el tranquilo afecto de los que acudimos a celebrar la familia de una forma civil y ética. (17:03 horas) El acabamiento lento de los padres tiene un no sé qué de jodida madurez que agota, ver cómo se destruye una persona a la que quieres y a...

Ba Jin

Es curioso cómo vamos huyendo de nuestra independencia personal para buascar en los demás los apoyos para lo que consideramos nuestras carencias. Pasamos del hombre individual al colectivo con la estupendísima idea de buscar el beneficio de la fuerza común, y no nos damos cuenta de que en ese viaje hemos de pasar por la dureza de la sumisión al otro, a ese otro que tiene la capacidad de dominarnos precisamente porque le mostramos nuestra debilidad. Toda solución posible contra este mal endémico pasa por trabajar en la autoafirmación y hacerse fuerte en ella. De aquí que me parezca muy interesante faltar de vez en cuando a las leyes que nos resulten absurdas por más que sean aceptadas por el común de la gente o porque estén creadas con parámetros de percentiles sociales.

Tu Fu

«Dieciochodejulio». No me da la puñetera gana de olvidarme de esta fecha, coño, porque sigue siendo el símbolo (ahora en voz baja) de los perversos unidos bajo unas siglas tan poco acertadas como «PP» (Partido Popular). Me gustaría que el partido que giobierna actualmente nuestro país consiguiese una buena desaparición de ETA para poder ver con mis ojos cómo se troncha esa fiambrera atómica que es la unidad de la derecha/ultraderecha española. Ya estoy viendo una guerra a muerte entre católicos radicales, ultraconservadores integristas, frentes diversos de mano tiesa y boina con borleta, caballeritos de Cristo Rey, racistas del pulcro sepulcro y otras lindezas ultrapolíticorreligiosas. Lo adivino en el horizonte como un sol tranquilo como adivino mi sonrisa para ese entonces. No me da la puñetera gana de olvidarme de esta fecha porque no puedo olvidarme de mi abuelo Felipe, ni de mi abuela Antonia, ni de mi madre, ni de tantos olvidados que sufrieron los caprichos guerreros de tantos f...