Una curiosa característica, profundamente arraigada a la vida, consiste en que los seres vivos siempre procesamos intentando obtener ventaja sobre los demás, y el hombre también, cómo no, y más... basta hacer memoria para que todos tengamos el recuerdo de haber deseado ser invisibles, tener rayos X en la mirada, averiguar lo que está pensando el de enfrente o conocer el futuro... ventaja sobre los demás que supondría éxito, poder, riqueza... Los seres vivos, competitivos siempre y en continua evolución, procuran dominar para no desaparecer, prefiriendo siempre que sea el de al lado el que desaparezca o, en el mejor de los casos, el que esté sometido a nuestro dictado. Cuando todo se cuenta en parámetros fantásticos [en el mar de esos deseos increíbles de los que he hablado antes... invisibilidad, adelantamiento al tiempo, penetración en las mentes ajenas...], parece que uno está hablando tonterías y que su discurso debe archivarse en la carpeta de los visionarios, los paraimbéciles y l...