A través de la asfixia, quiero acercarme lento a todo lo esperado... al hartazgo del sátiro abrigado a una cama con un cuerpo caliente, a la lluvia en los poros los días de tormenta, a un silencio de charcos con mujer bella al fondo, al solemne temblor de lo vaciado, a persuadir con gestos mientras siento el vestido del esqueleto ardiendo, a sentarme en un cuerpo que me reciba blando (o a que se siente en mí... a que se sienta en mí), a que la mano toque buscando ser tocada, a desmayarme potro en un claro de carne, a descoser la risa de quien me la regale, a cadenciar olores que lubriquen mi olfato, a ser raíz de un cuerpo -otro- como buen saprofita, a seguir tu compás y desacompasarlo, a lechuzarme indígena hasta que la hembra queme, a erguirme y caminar, a ser el gran necrófilo con la muerte pendiente, a delirar saciado, a levantar la falda que se me ponga a mano, a escarbar en lo denso de un centro inaccesible, a sentir y sentirme, a buscar en la calma que mi lengua sea mano, a encontrarme intimísimo, a espasmar paradigmas con propósito erótico, a muellear tu cintura de falleba suave, a ser tapir y senos, a lamerte la angora con un algo anestésico, a hacer del pulso pulpos, a llagarme en la mancha de unos fluidos lésbicos, a contar los lunares que dan sombra a tu cuerpo, a bostezar tu boca, a enredarme en tu pelo, a verter lo que empuja en los afueradentros, a gravitar tu sótano, a melarme en tu vértigo, a deslavar tu cábala y notarme hipertenso, a quitarte la gasa, a desfosar mi cuerpo, a hacerte un bis del antes, a hacerte un bis del luego, a lagrimarte el cuello, a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos... a quedarme en tus huecos y a quedarme en tus huecos.
MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04 Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...

No había leído nunca nada que refleje de forma más bella lo que siento estas tardes del verano axfisiante...Eres un pedazo de poeta, paisano.
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