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SER UN JODIDO DIOS MENOR

Ser un jodido dios menor de tu entorno es una mierda pinchá en un palo. Todo se soporta en ti, el rey de los solucionarios, el que sonríe siempre, el del constante ‘nopasanada’ ante cualquier torcedura pequeña o grande, mediana o sin medianar; el que aporta seguridad ante cualquier circunstancia, el ‘siempredisponible’… Y ese peso constante se queratiniza, dejando una costra de ti que es lo que otros ven y con la que conforman su opinión sobre ti… Un tipo fuerte, enconado en lo suyo, resolutivo, alegre, locuaz, irreductible, capaz… 

El problema surge cuando el dios menor flojea, porque no es un dios ni es nada especial ni mejor que los demás, y de pronto se le saltan las lágrimas sin más porque no puede con todo y necesitaría otro dios menor en el que apoyarse -que no existe-, pero todos, al verle llorar, piensan que ríe y persisten en seguir sumando peso a sus espaldas…

Cuando esto sucede… Cuando esto me sucede, me encierro en mí mismo y a la vez me encierro físicamente en mi estudio, me quedo quietino mirando a un punto fijo, intentando borrar de mi cabeza todo lo que abruma y busco mundos paralelos en los que sentirme ‘yo’, un yo sin los demás y sin las cosas de los demás… Y poquito a poco me van llegando ideas locas y me dejo llevar por ellas bien apoyadito en el humo salvífico de mis cigarros y en el ambiente enrarecido por el humo y la sola luz de un flexo dirigido a la pared… Es entonces cuando comienzan a llegar la escritura y los trazos rápidos de algún dibujo extraño… Y a poquitos empiezo a sentir cómo la fuerza de los hermosos vencidos vuelve a poseerme y recupero la capacidad de volver a parecer ese dios menor que es una mierda pinchá en un palo, y vuelvo a sonreír y a hacer creer a todos que nunca pasa nada que pueda doblegarme.

 

Pues eso, que aquí sigo aguiñapao por dentro y Jabato por fuera.

 

¡Caixo en Soria!

Comentarios

  1. Es una faena ser un dios menor y encima que todos lo tengan asumido.
    Lo siento por ti porque sé lo que es. Lo fui mucho tiempo hasta que un día me puse enferma. Nada incurable pero eso hizo que me vieran con otros ojos y me cuidarán.
    No te deseo una enfermedad eh, pero tienes que tratar que te vean frágil.
    Bueno, yo qué sé...

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    Kisses and Hug.
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  3. Es peor ser un diablo mayor, te lo seguro.

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