Hoy tengo el día filípico con un partido fantástico que puede resultar épico... me pongo un puntito cómico y me enredo en una fábula de corte esdrújulo y lúdico. Vivo en un país de héroes que se convierten en ídolos por la justa matemática de nuestro ardor patriótico... Desde que España es la espátula de todo lo futbolístico ha crecido en cada ático una bandera anecdótica con los colores ibéricos [que es raro y hasta quimérico ver ondear ese símbolo en este país de jíbaros absolutamente bífido desde aquella guerra incívica]... El caso es que cunde el júbilo y ahora nadie siente escrúpulos de lucir como jurásicos nuestro símbolo patriótico... En ese llevar ubérrimo la bandera sin ridículo hay un algo ciclotímico y otro algo un tanto svástico: los hay que la llevan muérdago y hasta carpetovetónica, los hay que la llevan ciénaga [llena de olorosas lámparas], los que la llevan gaznápira y los que la llevan plástica... otros la visten fanática sobre sus cuerpos hercúleos, algunos la visten ...
Bitácora de Luis Felipe Comendador