Ir al contenido principal

Ángel Crespo


Hoy hace la hostia de años que la vida le dio finiquito al General, y, por fin, me olvidé de salir de casa con mi pajarita roja en el cuello –como he venido haciendo cada año desde que finó el asesino–. Sí que he tenido un recuerdo para mi abuelo Felipe, para sus tres rosas de sangre en el pecho, para la terrible soledad que dejó en casa, para mi abuela Antonia y para mi madre.
Todo pasa, hasta las pajaritas de alegre luto. Y me da la sensación de que me voy reconciliando un poquito con el pasado en la medida en que entro en conflicto con el presente. Olvidé mi pajarita, abuelo, pero nunca se irá de mi cabeza tu recuerdo inventado hecho de un par de antiguas fotografías, tu chaleco de asesinado –que guarda mi madre como un tesoro en su armario– y todas las historias sobre ti que me contaron abuela y mamá.
Soy para intentar serte, abuelo.

Comentarios

  1. Con pajarita o sin ella, te has acordado, eso es lo importante. Estoy contigo, aunque a mi abuelo sólo estuvo a punto, ya estaba en la fila del paredón. Pero necesitaron albañiles.

    Al final hemos bailado sobre su tumba, al menos yo lo hice un día. Literalmente.

    ResponderEliminar
  2. A mi bisabuelo Manuel, que escribía versos en el Diario de Ávila en su -fíjate cómo son las cosas- periodo socialista, le invitaron a beberse un par de litros de aceite de ricino. Estoy seguro que su última arcada manchó más de una canisa azul. El resto de la familia paso hambre y miedo. Y a fuerza de esas dos cualidades le dieron al olvido y la desmemoria.
    Desde mi copa alzada brindo por nuestros abuelos y también por nuestros hijos.
    ¡Salud, camaradas! ¡Salud, amigo!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

MAMA SANTA: Donde comer está en otra dimensión

  MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04   Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...

La represión franquista en Béjar y su comarca.

Fotografía de mi abuelo Felipe durante sus días obligatorios en el ejército . Hoy me apetece dejar parte del libro "La represión franquista en Béjar y su comarca", auspiciado por la Asociación para la Memoria Histórica de Salamanca y la Agrupación Socialista Bejarana, y muy trabajado por el amigo entrañable Miguel Miñana... todo para sumar un granito de arena a la causa necesaria de destapar el genocidio franquista en este país de lágrimas que quiere cargarse al juez Garzón de un plumazo azul y cavernícola lleno de montañas nevadas y banderas al viento. He aquí la lista parcial de los asesinatos cometidos en la zona de Béjar y su comarca por los vencedores de la guerra incivil... demasiados hombres para una tierra tan pequeña, demasiados padres de familia, demasiadas sonrisas borradas [entre ellas, la de mi abuelo Felipe, al que aún no hemos podido dar tierra con dignidad y recogimiento, pues se oponen los jueces que cargan hoy contra Garzón]. Mi homenaje a todas estas víctim...

Para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…

Viendo los sucesos trágicos que atraviesan el mundo del hombre en estos días, me apetece dejar una breve reflexión sobre ello para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…   Las religiones son profundamente dañinas en lo individual y en lo colectivo, en lo cercano y en lo lejano. Siempre basadas en el miedo, en el temor, en la búsqueda constante de un estado de tristeza marcado a fuego en todas sus pautas morales, dirigistas, sometedoras de pensamiento, acodadas con fuerza al dinero y a los grupos de poder que emponzoñan las sociedades desde hace siglos… Por ello, no es peor un cristiano que un judío o un islamista, que son todos malos de raíz, perversos y fieros estabuladores de grupos humanos… Ordenan el odio y la agresión, las más bajas pasiones y la aniquilación de quienes no comulgan con sus mandatos morales. En periodos de paz penetran sibilinamente en las conciencias y procuran que en los poderes políticos y económicos estén sus fieles ordenándolo todo a su ex...