Ir al contenido principal

Perú [41] :: La resaca del viaje ::



Qué jodidamente difícil es el regreso… desde que el poli de frontera me vio cara de imbécil o de narcotraficante [o simplemente que quería pillar los dólares que me pedía como gabela y que yo no le quise dar, porque se me puso en los cojones no dárselos, y soy un cabezón] hasta este hoy en el aún no duermo bien y sigo intentando procesar todo lo que me ha sucedido, mientras las cosas aquí van de mal en peor… los ‘gringos’ lo tenemos bastante difícil para movernos en esos pueblos en los que somos lo diferente [ahora me puedo imaginar perfectamente la sensación de Youssouph y Malick en su periplo por nuestra tierra]… eres el centro de atención, el objetivo claro a campo abierto… y uno no se siente nada bien en esas circunstancias… de ahí la resaca, pero no solo de ahí… mi mundo ahora ha movido sus parámetros y se muestra confuso, no sé cómo ubicarme, cómo estar, cómo definir mi minuto siguiente para ser fiel a mí mismo.
Todo lo que se me ha quedado metido en la cabeza se revuelve y me empuja en un no saber qué hacer ni cómo, en un enredo de sentimientos, en una necesidad de organizar mis ideas y buscarles las vueltas hasta volverlas a poner en el orden preciso… estoy hecho un lío que mezcla la rebeldía con la necesidad de cierta comodidad pasajera que me está demandando el cuerpo, que mezcla el ardor por hacer con la jodida incapacidad …
De momento solo puedo decir que la vida está siendo muy generosa conmigo, pues me da la oportunidad de ver y decidir, de procesar e intentar… eso es generosidad, pues es algo que le es negado a un altísimo porcentaje de personas y que yo puedo vivir cada día con intensidad y con sensaciones contradictorias [aunque estás sensaciones sean en su mayoría de fracaso]… he sentido el extrañamiento, la lejanía, el gozoso encuentro con un ‘otro’ distinto y distante al que es preciso conocer para ubicarse en el mundo como hombre… y mi fascinación viene fundamentalmente de mi mirada voluptuosa [y también fatalista, lo que la convierte en una bomba de relojería]… y luego está la ‘peripecia’, ese trámite del viaje en solitario que es pura aventura… y, después, el conocimiento, lo más duro de todo, el ver y definir, el enfocar con claridad todo el contraste y darte cuenta de que eres el ser más privilegiado de la Tierra, porque tienes todo eso de lo que los demás carecen… y luego la magia de ese cambio extraordinario de espacio y tiempo que se produce tan solo en trece horas de vuelo, pasar de una sociedad moderna a un tiempo que viviste cuando eras niño, recuperar aquella antigua forma de ser y venderse a los demás, conocer el mundo de quienes solo sobreviven desde la óptica del que ‘vive’, e intentar ponerse en su piel y en su esqueleto… y, quizás lo más importante, el aprender a relativizar justo cuando se pasa el ímpetu de lo mirado… esa sensación larga y hermosa de haberte quedado colgado de otra realidad y el trabajo para volver a situarte en tu mundo, pero con nuevos conceptos, con nuevas ideas y buscando nuevas formas de estar y ser… la resaca del viaje, la jodida y maravillosa resaca del viaje…





Comentarios

Entradas populares de este blog

MAMA SANTA: Donde comer está en otra dimensión

  MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04   Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...

La represión franquista en Béjar y su comarca.

Fotografía de mi abuelo Felipe durante sus días obligatorios en el ejército . Hoy me apetece dejar parte del libro "La represión franquista en Béjar y su comarca", auspiciado por la Asociación para la Memoria Histórica de Salamanca y la Agrupación Socialista Bejarana, y muy trabajado por el amigo entrañable Miguel Miñana... todo para sumar un granito de arena a la causa necesaria de destapar el genocidio franquista en este país de lágrimas que quiere cargarse al juez Garzón de un plumazo azul y cavernícola lleno de montañas nevadas y banderas al viento. He aquí la lista parcial de los asesinatos cometidos en la zona de Béjar y su comarca por los vencedores de la guerra incivil... demasiados hombres para una tierra tan pequeña, demasiados padres de familia, demasiadas sonrisas borradas [entre ellas, la de mi abuelo Felipe, al que aún no hemos podido dar tierra con dignidad y recogimiento, pues se oponen los jueces que cargan hoy contra Garzón]. Mi homenaje a todas estas víctim...

Para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…

Viendo los sucesos trágicos que atraviesan el mundo del hombre en estos días, me apetece dejar una breve reflexión sobre ello para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…   Las religiones son profundamente dañinas en lo individual y en lo colectivo, en lo cercano y en lo lejano. Siempre basadas en el miedo, en el temor, en la búsqueda constante de un estado de tristeza marcado a fuego en todas sus pautas morales, dirigistas, sometedoras de pensamiento, acodadas con fuerza al dinero y a los grupos de poder que emponzoñan las sociedades desde hace siglos… Por ello, no es peor un cristiano que un judío o un islamista, que son todos malos de raíz, perversos y fieros estabuladores de grupos humanos… Ordenan el odio y la agresión, las más bajas pasiones y la aniquilación de quienes no comulgan con sus mandatos morales. En periodos de paz penetran sibilinamente en las conciencias y procuran que en los poderes políticos y económicos estén sus fieles ordenándolo todo a su ex...