Viendo los sucesos trágicos que atraviesan el mundo del hombre en estos días, me apetece dejar una breve reflexión sobre ello para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado… Las religiones son profundamente dañinas en lo individual y en lo colectivo, en lo cercano y en lo lejano. Siempre basadas en el miedo, en el temor, en la búsqueda constante de un estado de tristeza marcado a fuego en todas sus pautas morales, dirigistas, sometedoras de pensamiento, acodadas con fuerza al dinero y a los grupos de poder que emponzoñan las sociedades desde hace siglos… Por ello, no es peor un cristiano que un judío o un islamista, que son todos malos de raíz, perversos y fieros estabuladores de grupos humanos… Ordenan el odio y la agresión, las más bajas pasiones y la aniquilación de quienes no comulgan con sus mandatos morales. En periodos de paz penetran sibilinamente en las conciencias y procuran que en los poderes políticos y económicos estén sus fieles ordenándolo todo a su ex...
Bitácora de Luis Felipe Comendador




























Qué trabajo más rico. Es un libro entero. Belleza caos.
ResponderEliminarPaís al desnudo.
ResponderEliminarDecadencia, a través de la mirada de un poeta.
ResponderEliminarPensé como José Ramón: que es un libro. Cada foto, un pie de foto, un texto, un querer entrar en la foto con el bisturí de la palabra y extraer el punctum, que decían los sibaritas del pensamiento. Me duelen algunas fotos. Otras son surrealistas. Me parece un trabajo admirable. El post del día. Estoy alucinando. Es usted, mi querido amigo, aunque no haya habido roce fonético ni unas birras en una bendita barra de bar para sellar la amistad, un poeta total. La palabra es un instrumento. Uno solo. Y hasta ése lo domina con magisterio. Espero que le vaya de puta madre el domingo. Aquí llueve. Nos oxidamos.
ResponderEliminarEl poder de una mirada que sabe fijarse en los detalles...
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