Ir al contenido principal

Voces del Extremo [aniversario 2]


Mírame entre la cárcel de luz de la persiana, sin que yo perciba que tus ojos me observan como camaleones o armadillos... verás que hoy soy el pájaro pinzana de Manolo Díaz Luis bebiendo de las aguas de un riachuelo sin desdoblar mi vuelo, casi sin rozar la piel del agua. Mírame si quieres con sed, que no me importa, o con hambre atrasada.
Hace calor y nado en un sudor que es frío a veces, y me siento un poquito triste porque mis amigos poetas andan de trotaversos estos días en tierras onubenses y yo no puedo [aunque me alegro por ellos un montón, porque vuelven a estar mezclados y a contarse sus secretos a voces bajo las faldas muertas de Zenobia]. Hace un par de días escribí como un vómito sobre el aniversario del Voces del Extremo bejarano y, ahora que me siento limpio por dentro y mejor, me apetece decirles a todos mis colegas que sigo siendo el mismo [dos correos hermosos e instantáneos de Antonio Orihuela me obligan a estas palabras], que a la vejez viruelas, aunque no olvido ciertas cosas, que todo sigue y yo con todo y entre todos, que estoy allí, aunque aún me encuentre anclado aquí como una piedra vieja que no sabe dar sombra. Se dijo lo que debía decirse y basta.
También me gustaría abrazar desde estas palabras con fuerzota a Uberto Stabile, a Antonio Orihuela y a José Luis Morante, pues ellos sí que saben de qué han ido mis tontas cuitas por haberlas vivido muchas veces en carne propia... en tipos como ellos reside la pasión y la posibilidad, la razón de existir y el indicio de que aún se puede hacer cualquier proyecto, sea cual sea... Antonio me pide que no sea demasiado duro con los poetas, y tiene razón, que con quien debo ser duro es conmigo mismo, por pánfilo, que probablemente sea el culpable de todo.
Si yo me autoubico dentro de Voces del Extremo es porque mi voz es del mismo extremo, porque mi sensibilidad social y mi acento político buscan salida en mi poesía, porque me siento y me presiento parte de un mundo mal hecho y mal gestionado, porque sé que hay sufrimiento y mi conciencia no me deja dormir muchas noches, porque intento practicar un mundo mejor y más justo [aunque las circunstancias me tengan amarrado a unas formas que no me gustan nada], porque necesito gritar cada cinco segundos contra quienes propician y mantienen el fracaso... si me siento un poeta de Voces del Extremo es fundamentalmente porque necesito ser un poeta de Voces del Extremo, porque pertenezco a una generación hundida desde su mismo nacimiento y lo sé, porque intelectualmente he llegado a la conclusión de que mi deber como hombre es hacer algo por los demás y hacia los demás [aunque no sepa cómo... pero lo intento cada día, lo juro]...
Bien es cierto que no comulgo estéticamente con muchas de las formas de expresión de quienes comparten esa situación de extremo poético, que dudo muchas veces de su calidad tanto como de la mía, que no comprendo muchas cosas y otras no sé cómo compartirlas, que presiento a veces cierto acné general que tiende a estropear lo que debiera ser una propuesta poética ética y social, que siento la necesidad real de autocrítica grupal y también la de esfuerzo mantenido... pero también veo en todo ello un campo abierto en el que es capaz de crecer algo con dignidad junto a las florecillas del mal silvestres, y eso me llena de esperanza y me pone ganitas.
Un abrazo fuerte y sentido a la comunidad entera de Voces del Extremo... a pesar de todo y de eso.

Comentarios

  1. "mis amigos poetas andan de trotaversos estos días" ¡qué bonito lo dices! Lo usaré para presentarte en la SER el próximo domingo 15 de agosto.

    Menos mal que has salido de 'ese' lado oscuro y hoy, cual gaseosa que lo ha soltado todo, te recibo en aguas aquietadas...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

MAMA SANTA: Donde comer está en otra dimensión

  MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04   Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...

La represión franquista en Béjar y su comarca.

Fotografía de mi abuelo Felipe durante sus días obligatorios en el ejército . Hoy me apetece dejar parte del libro "La represión franquista en Béjar y su comarca", auspiciado por la Asociación para la Memoria Histórica de Salamanca y la Agrupación Socialista Bejarana, y muy trabajado por el amigo entrañable Miguel Miñana... todo para sumar un granito de arena a la causa necesaria de destapar el genocidio franquista en este país de lágrimas que quiere cargarse al juez Garzón de un plumazo azul y cavernícola lleno de montañas nevadas y banderas al viento. He aquí la lista parcial de los asesinatos cometidos en la zona de Béjar y su comarca por los vencedores de la guerra incivil... demasiados hombres para una tierra tan pequeña, demasiados padres de familia, demasiadas sonrisas borradas [entre ellas, la de mi abuelo Felipe, al que aún no hemos podido dar tierra con dignidad y recogimiento, pues se oponen los jueces que cargan hoy contra Garzón]. Mi homenaje a todas estas víctim...

Para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…

Viendo los sucesos trágicos que atraviesan el mundo del hombre en estos días, me apetece dejar una breve reflexión sobre ello para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…   Las religiones son profundamente dañinas en lo individual y en lo colectivo, en lo cercano y en lo lejano. Siempre basadas en el miedo, en el temor, en la búsqueda constante de un estado de tristeza marcado a fuego en todas sus pautas morales, dirigistas, sometedoras de pensamiento, acodadas con fuerza al dinero y a los grupos de poder que emponzoñan las sociedades desde hace siglos… Por ello, no es peor un cristiano que un judío o un islamista, que son todos malos de raíz, perversos y fieros estabuladores de grupos humanos… Ordenan el odio y la agresión, las más bajas pasiones y la aniquilación de quienes no comulgan con sus mandatos morales. En periodos de paz penetran sibilinamente en las conciencias y procuran que en los poderes políticos y económicos estén sus fieles ordenándolo todo a su ex...