- Están vaciando ‘PdT’ y algunas alimañas sonríen. Este pueblo es perro para lo suyo y para lo ajeno.
- En el Hotel Colón esta mañana: ‘La culpa no la tienen ellos, la tenemos nosotros, entera, toda la culpa entera’.
- ‘Te voy a quitar el negocio, el coche, la casa… por este orden’. Lo estaba pensando mientras hacía números en su oficina y me saludaba desde la mesa.
- Que me quieras después de hacerme daño no es bonito.
- Sinceramente creo que la situación va definitivamente hacia el caos. Todo nos será arrebatado y vamos a consentirlo. Sacerdote o soldado es un buen empleo para el tiempo que viene.
- ‘No sirvo para nada’, le dije cuando me preguntó en la calle. ‘Sí, sirves para que te humillen’, me contestó.
- No tengo ganas y eso es un mal síntoma.
- Mis hijos no tienen futuro. ¿Qué hago?
- Busco pensamientos positivos y solo me salen heridas en los labios.
- He estado con Marga mientras vaciaba su casa. Otra vez he vuelto a llorar… Creí que ya no lloraría jamás por nada.
- Leí alguna vez que la ruina trae buenos versos. Ni eso.
- Vicente: ‘También hay que cambiar los discos y las pastillas de freno, lo he visto al quitar las ruedas’. Yo : ‘¿Cuánto? Vicente: ‘algo más de trescientos euros’. Yo: ‘Su puta madre…’.
MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04 Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...
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