Una fila enorme de niños preciosos subían despacito por las escalerotas de Florencia de Mora, uno de los lugares más maltratados por el huayco de hace un par de años. Yo permanecía quieto, mirándolos extasiado, en la parte más alta y ellos miraban asombrados mi palor de gringo, mi barba blanca, mi sonrisa alucinada… Alguien dijo en alto: “¿Saben ustedes quién ha venido?”… Uno de los niños, bien chiquito y con carita de susto, me miró desde abajo hasta mis ojos y dijo asombrado: “Es Jesús”. Yo no pude contenerme y le di un besote en su coronilla, pero, enseguida, una niñita con trenzas divinas y con la misma mirada de asombro, le replicó: “No es Jesús, es Santa Claus”… Y así me quedé, entre Jesús, Santa Claus y Gringo Lucho, pero con una amarga sensación de no poder responder a todas sus necesidades como si fuera un mago. No es justo lo que sucede en el mundo, sobre todo para los niños. No es justo.
MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04 Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...

No será justo, es cierto, pero a ti se te ve una cara de felicidad en la foto que lo dice todo.
ResponderEliminar