Mis libros son ahora el único lugar donde estoy tranquilo (Cortázar es un genio que dijo lo que digo y seguro que también dijo todo lo que diré)... y al dorso estas estaciones marcadas con compás, estos cambios de ciclo trimestrales capaces de darles a mis calles luces y sombras que las hacen parecer diferentes (tan solo parecer )... e inventariar las camisas con cada ciclo, los pantalones, las mudas, los zapatos... inventariar cada uno de los sentimientos de canto y de perfil y guardarlos doblados en la cómoda vieja como esperando que algún día les llegue un sigiloso signo de libertad, una mañana, un grito... no sé... y ser de las campanas pesadas, pesadísimas, que tañe el cura abajo... o de cada vestido blanco... o de cada pelo oscuro mecido por el aire cambiante, o de cada pupila, o de cada apuro al oler un perfume... o de cada pájaro... otros días no... porque otros días uno se siente negro, como con hollín... y solo un vaso de leche calma... esos días también guardo l...
Bitácora de Luis Felipe Comendador