¿Cómo hablar de quien no se sabe hablar porque no se tienen palabras? En lo objetivo, puedo decir que he conocido a una madre coraje con una sonrisa linda de verdad, limpia y absolutamente sincera; a una mujer con arrestos y con ganas de vivir, a un ser humano que olvida sus carencias [que son hasta de purita supervivencia a veces] y vive por solucionar las de los demás, a una campeona de la vida que sabe a ciencia cierta dónde está la verdad del camino… me he emocionado viéndola caminar entre la gente, solventando problemas pequeños y grandes sin ponerle importancia a lo que hacía, dominando las difíciles calles de Trujillo y los barrios marginales de Moche con verdadera pericia, al lado de sus hijos como la mejor madre imaginada, en su casa humildísima sonriendo, defendiéndome y protegiéndome en la calle, tomando decisiones con verdadero criterio… El día que fuimos a comer con toda su familia al campo cercano a la Huaca de la Luna, se nos acercó una caserita anciana para ofrecernos g...
Bitácora de Luis Felipe Comendador