... pues reacciona, coño.
MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04 Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...
Las voces del más allá son las de ellos. Las nuestras son las voces del mundo gordo, del mundo bueno, del mundo insensible. ¿Lo es? Nadie se dice insensible, pero la sociedad civil en la que vivimos lo es. Más o menos, según donde toque. Las veces que he contribuído a organizaciones no gubernamentales con una pequeña (siempre) cuota mensual no me ha hecho sentir mejor ni eso ha producido en mí un bienestar inmediato, un estar mejor en el mundo, a salvo de la conciencia, que es una sombra jodida. Duele lo que se ve en el video muchísimo. Y al ver ese dolor piensas en el mundo que nos rodea, con sus vicios frívolos, con sus cuotas míseras de poder, con sus tanques y su banda ancha, con su industria del pánico y su pan y su circo y te da asco. Y ya no sé qué decir más. Seré uno de esos insensibles, al cabo.
ResponderEliminarYo no he podido llegar hasta el final. La música se corresponde con una canción que me enseñaron de niña las monjitas...
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