viernes, mayo 17, 2013

Gracias por exagerarme


Artículo de Alfredo Pérez Alencart aparecido en la edición de ayer de 'El Adelanto'. Mil gracias por exagerarme, colega.

jueves, mayo 16, 2013

Nos vemos, Maribel...




Nos ha dejado Maribel, la sonrisa más bonita de esta ciudad perdida –ahora más perdida–. Un abrazo enorme para Guillermo, Carmen, sus hijos y sus padres.
Hoy no puedo decir mucho más.

miércoles, mayo 15, 2013

La mala praxis...




Están muertos ya casi todos los estromas de nuestra sociedad y ya casi nada nos sostiene en este experimento global de destrucción al que nos está sometiendo el dios de los mercados... antes éramos tejido sostenido y ahora somos células sueltas sin función conectiva alguna... uso términos de mi pasado de prebiólogo porque ayer escuché a un político hablar de ‘cáncer enconómico’ para explicar que lo que estamos sufriendo ahora es una compleja terapia de choque (decía que para alcanzar el beneficio de la cura, pero se le olvidó valorar en el desafortunado símil que siempre late en el asunto un alto componente de muerte, muerte de las células malignas, muerte de otras muchas células sin culpa y, cómo no, muerte total del conjunto)... y vuelvo atrás para tomar el término ‘experimento’, pues quizás en él radica toda la maldad de lo que nos sucede, ya que no hay una verdad empírica en la base que permita en ‘moral’ aplicar el sistema de cura a humanos ni existe un proceso previo de validación (con consideración de riesgos) de los específicos que se nos aplican.
En todo proceso científico (estamos hablando de ciencia, que es parte fundamental del paradigma -en su significado de ‘modelo’- de nuestro tiempo) hay siempre una preformulación en base a una observación y a un grave proceso reflexivo sobre la misma, una validación de métodos analíticos para ir concretando y definiendo la idea, un desarrollo de la formulación que se precisa y otro desarrollo paralelo del método, un estudio completo y complejo de las variables críticas, diversas validaciones experimentales del específico en ámbito seguro y sin riesgos, un duro proceso de optimización que no deje opción a error alguno, y un trabajo final de mejora en el que se revisa todo el proceso múltiples veces para pulirlo y dejarlo listo para el uso humano con fiabilidad (es decir, con el cálculo perfecto de efectos y causas, con la valoración correcta de todos los márgenes de error y con las indicaciones pertinentes de uso para la consecución ‘segura’ del beneficio buscado. Basta con que nos leamos el prospecto de cualquiera de los medicamentos que sirven nuestras farmacias para darnos cuenta enseguida del funcionamiento del asunto... y esto no se hace en política ni en economía (la primera generalmente es un prurito social que hemos de padecer por decisión propia -el voto-, pero la segunda se nombra a sí misma como una parte de la ciencia), no se preformula, no se reflexiona, no se valida el método, no se estudian las variables críticas, no se hace una validación experimental segura ni se revisa el proceso buscando fiabilidad... solo se experimenta directamente con la masa humana en un terrible ‘averquepasa’, se arruinan vidas, se destruyen hermosas trayectorias profesionales, se eliminan hombres con un simple tachón... se desampara a un enfermo que en su inicio no estaba enfermo, sino que se le ha hecho enfermar justo en la fase experimental... y todo con los pseudociéntíficos (políticos y economistas) bien vacunados de antemano y siendo espectadores a la vez que jueces y parte (la parte del león siempre).
Así pues, estoy convencido de que vivimos instalados en la incertidumbre de ‘sus’ errores, en el dolor (terror) de su mala praxis y en la jodida indefensión por ese poder omnímodo que les otorgamos cada día nosotros mismo no negándonos a ser cobayas con fuerza y con decisión.
Todo lo que empieza mal tiende a acabar mal... y todo lo que se hace mal no alberga otro resultado positivo que no sea el de la suerte, y para la suerte ya tenemos las quinielas, la lotería, los cupones de la ONCE y las tómbolas de feria (suertes sesgadas, pues con ellas siempre gana el mismo y perdemos casi todos los demás).

sábado, mayo 11, 2013

El estado de mis cosas


De hace nada, dos semanas escasas... me trajo buen rollito.

Todos los años, por estas fechas, suelo hacer una serie de fotos al estado de mis cosas, porque uno es lo que fue más las cosas de las que se rodea... entonces comparo con las imágenes de años anteriores y soy un poquito capaz de centrar la mirada a mí mismo. Este año voy a compartir con vosotros ese estado fotográfico de mi desorden.


Mi 'Comerte' en botella de Segundo Santos... lo disfruto cuando estoy gatinín.



Algunos de mis libros propios y otros en los que estoy de alguna forma... apenas los miro.

Más libros míos de alguna forma que tampoco miro.

Parte del Diario de un savonarola... no sé cuántas páginas tiene ya, pero son muchas... ¿alguien se atreverá alguna vez a editarlo, aunque sea seleccionado?... imagino que nadie y nunca... pero es mi vida.

Mi cuaderno de últimos dibujos... lo miro todos los días y, al hacerlo,  me entran ganas de seguir dibujando.

El retrato que me hizo una tarde con betadine el bueno de Josetxo... me pone triste mirarlo, pues me acuerdo de la conversación hermosa que mantuvimos aquel día.

Un premio alimenticio.

Mi cuadernito de notas del Perú (2009)... me encanta verlo de vez en cuando.

Un Moleskine lleno de dibus de hace un par de años... lo miro bastante.

Algunas de mis cajetillas de tabaco... me gusta tocarlas cuando estoy sin ganas.

Uno de los dibus últimos que más más me gustan (por eso lo enmarqué)... documentos viejos, gafas viejas (con ellas imagino historias) y botellas vacías de Coke.

Cosas viejas y algunos bolidigitoautorretratos... jeje.

Mi última adquisición Camel... me encanta.

Algunas de mis plumas, los tinteros de colores y el teléfono que tanto odio.

Mis cámaras de uso diario.

Los cuadros de una exposición pendiente que no sé cuándo tendrá lugar... están terminados.

Cuadros que hago y amontono.

Preparando una expo para junio / julio en el Casino de Béjar... estoy enmarcando.



Una sorpresa de última hora... mira que juré que no lo publicaría... pues siempre falto a mi palabra... es una edición muy sencilla, como me apetecía que fuera... textos limpios y nada de lujos... gracias mil a Nuria.

Mi bolsa de salir por ahí con los cachivaches y la caja de los tesoros que voy encontrando en los libros.

Último estante para libros recibidos... ya se va a llenar y habrá que buscar otro.

Último estante de libros que me gustan... también pide otro nuevo pronto.

El dibu en el que estoy metido en estos momentos junto a viejo cuadro de Josetxo.

La mesa que sirve para todo.

Estantes viejos... cada día pillo libros y objetos de estos estantes y van descolocándose a su bola... me encantan.








Dibujos descartados... algún día me servirán para collages.




Aquí tenéis la zona de pruebas... mancho papeles hasta que encuentro algo que me gusta.



El último libro que estoy leyendo.


algunos cuadros viejos y material para reciclar.

Mi mano derecha... suele cambiar de postura según el ánimo.

Libros que consulto de vez en cuando... siempre a mano.


Las medallitas y los premios que no tiene guardados mi madre, que están en un estante olvidado.






Mi participación en Escritores contra la guerra... me gusta tenerlo y leerlo de vez en cuando.