| Detalles de un cuadro de 60x60 en el que llevo metido un par de días. |
martes, febrero 07, 2012
sábado, febrero 04, 2012
Un viaje al frío con R y SL
Salió el día landrú, pero no era cuestión de estropear la visita de mis amigos peruanos con melindres frioleros, así que llené una bolsa de bufandas, gorros y guantes y me fui a buscarlos al bus helmántico a primera hora de la mañana... y que llegaron sonrientes y a medio abrigar, que venir de treinta grados limeños a menos cuatro grados bejaranos es difícil de presupuestar... así que nos arrancamos con unos cafés calentitos en PdT e iniciamos marcha turística glacial/glaciar... primero al jardín renacentista de El Bosque, con el estanque helado y dos patos patinando la postal de día como ateridos, con sus fuentes trillando chuzos de hielo nuevo y con su arbolerío craqueante de frío y viento hasta el punto de que uno de los cuidadores tuvo que salir de su refugio a pedirnos que nos pasásemos debajo de la enorme sequoia porque había peligro de caída de alguna de sus impresionantes ramas... Ricardo lloraba de frío (pasó el día entero echando lagrimones, el pobre) y Sonia Luz fotografiaba todo lo que podía con la tirititera natural que ponía la jodida sensación térmica del día, que era alrededor de doce bajo cero... y de El Bosque al refugio calefactado del coche para echar unos cigarritos reparadores y unas risas.
Seguimos la ruta y nos detuvimos en el paraje del Sagrado Corazón... helador, pero ‘apuesto’, porque había que apostar algo para aguantar allí el tiempo que estuvimos... y más fotos de Sonia, más lagrimones de Ricardo y otra carrera en busca del calor del coche para echar otro cigarrito y otras risas... y de allí al santuario de El Castañar para ver a la Virgen bejarana, que mis amigos son fervientes católicos practicantes y profundamente rebeldes a la vez (una circunstancia que me he encontrado con mucha frecuencia en otros intelectuales latinoamericanos y en la que pienso indagar con tiempo, porque me apetece racionalizarla de alguna forma)... y de ahí al gélido Candelario, un pueblo vaciado por el frío tremendo, con sus regaderas hechas purito hielo... y no se me ocurrió otra cosa que llevarlos a visitar a Josetxo en su Casa de la Sal... mi amigo estaba aterido, catarrosón y elegantemente sonriente, como siempre, y nos recibió con los brazos abiertos a la vez que hizo disfrutar a mis amigos con su trabajo de restauración y, sobre todo, con su obra pictórica última, especialmente con un tríptico delicioso y sorprendente que a mí me dejó boquiabierto (mis amigos quedaron encantados de haber podido conocer a J en su espacio)... y de allí al Tolo para entrar en calor con un vinito de pitarra y unas chichas recién hechas... y de allí a Hervás para comernos al amor de la lumbre choricito asado, secreto de cerdo y unas deliciosas chuletas de cordero... que el día era lo que demandaba, todo a pesar de que bajando hasta Hervás habíamos conseguido ganarle cinco grados a la temperatura que lo decoraba todo.
En la comida reímos relajados y pude conocer a los nietos de mis amigos acompañados del entusiasmo de abuela que ponía Sonia al mostrarme las imágenes y los vídeos de sus gachupines... una delicia.
Y que salimos del asador, era La Vaca Brava, con intención de ver el barrio judío hervasense, pero al entrar por la estrechez de sus calles, el lloroncete Ricardo espetó con un gracejo especial lo que sigue: ‘¡Al carajo con el barrio judío!... vamos a refugiarnos en el coche’... y eso hicimos mientras nos entró a los tres una risa floja que duró todo el camino de vuelta a Béjar.
Y perdimos el bus de las cuatro, y solucionamos con un coñac, un carajillo de anís y una Coke mientras revisábamos todas las imágenes tomadas en el día y hacíamos tiempo hasta la nueva hora de salida del bus escuchando música peruana y viendo vídeos del baile de La Marinera.
Cuando tocó la hora de los adioses nos abrazamos fuerte sabiendo que lo mejor de las despedidas es que siempre van seguidas de otros encuentros, y yo prometí que el próximo será en Lima, donde Ricardo me hará una visita guiada por la historia que tan bien conoce.
Fue un día hermoso en el que el calor siempre vino desde la amistad y el afecto.
Un fuerte abrazo a mis amigos.
| Ricardo y Sonia Luz en el Jardín de El Bosque |
![]() |
| En el Sagrado Corazón. |
| En la Casa de la Sal de Candelario. |
| Junto a Josetxo Lamy. |
| Trepando por las cuestas de Candelario... que a Ricardo le recordaba a Cuzco. |
| Degustando chichas y vino de pitarra en el Tolo |
| Resultó verdaderamente divertido ver cómo Ricardo intentaba hacer fotos con mis guantes sin conseguirlo. |
| Comiendo en Hervás. |
![]() |
| En el barrio judío de Hervás |
| En la Plaza Mayor de Hervás. |
jueves, febrero 02, 2012
Otro encuentro con Sonia Luz y Ricardo.
| Sonia Luz, Ricardo y Mª Ángeles a la puerta del Liceo. |
Viajé a Helmántica ayer para recuperar de alguna forma mi hermoso viaje a Perú abrazando a mis amigos Sonia Luz Carrillo y Ricardo Falla y para intentar pagar una deuda que tenía con ellos, pues su acogida en la ciudad de Lima fue hermosa y entrañable. Tenía como primer asunto a solventar el entregarle una figurita de Cervantes a Ricardo, lo que me resultó imposible después de recorrerme una por una las tienditas de recuerdos salmantinos y alguna que otra papelería... solo me enseñaban figuritas de Don Quijote talladas en madera o de vaciado de pasta y hasta me llegaron a ofrecer una imagen de Miguel de Unamuno bajo el pretexto vendedor de que también se llamaba Miguel, había sido escritor y se daba un aire a Cervantes... pero intuyendo el fracaso, había ido preparado con una preciosa edición de la obra de Quevedo fechada en 1702, restaurada magníficamente para la ocasión, un libro del que no me costó desprenderme sabiendo que en las manos que queda estará mil veces mejor que en las mías... y a Ricardo creo que le encantó el cambio, hasta tal punto de que en su lectura de poesía en el Liceo salmantino apareció con el libro en la mano y su primera referencia fue de agradecimiento por ese presente.
Antes de la lectura, habíamos quedado en encontrarnos en el Café Novelty... y allí nos abrazamos fuerte y compartimos un delicioso chocolate con churros mientras aguardábamos a que llegase la hora Liceo.
Junto al Liceo nos encontramos con mi hija, se la presenté a mis amigos y fuimos al trámite de la lectura poética... el acto, fuera de la pomposidad de sus presentaciones y postsentaciones, algo añejas para mi gusto, resultó delicioso, no solo por la poesía de mis amigos (representación viva e importante de la generación poética peruana del 70), sino por ese hermoso canto que es su interpretación del idioma, por su gusto en la lectura pública y por la alta sensibilidad interpretativa de sus poemas. Me encantó y basta.
Terminado el asunto, en el que intervinieron más tiempo –para mi disgusto– los tres presentadores que los poetas (España es así) pude fumarme un cigarrito junto a mis amigos, que también son cigarrerillos, y asistir a la cómica situación de la apertura inexperta que hizo Ricardo de su paraguas... lo dejó destrozado e irrecuperable al primer intento... y nos despedimos hasta mañana viernes, pues viajarán a Béjar y pasaremos un día juntos para que puedan conocer la zona y yo pueda sentir la enorme deuda que tengo con ellos algo amortizada.
Fue un verdadero placer... y seguirá siéndolo.
| Acto poético en el Liceo. |
![]() |
| El maravilloso destrozo que Ricardo hizo en un segundo de su paraguas. |
| Sonia Luz y Mª Ángeles. |
Vuelve a llegar despacito la poesía...
EL ÁNGEL EXTERMINADOR
Llega cada mañana
cansado del trabajo
y se queda dormido
con su espada apagada.
En su agotado ritmo
se ha olvidado de ti,
de que tocó tu nuca
con intención de muerte
y olvidó la puntilla
por un azar perverso.
Su falta de remate
desola más
acaso
que la muerte que lleva.
Es profesión del hombre
odiarle por su falta
de acierto algunas tardes.
martes, enero 31, 2012
Las cosas de Wert...
Wert, que pasó de las tertulias televiseras –ese aparato de propaganda tan bien explotado por los diseñadores del dirigismo mediático– a ser (M)inistro (¿de la Iglesia?), se acaba de despachar con que lo más importante para arreglar la educación en España es quitarle el monto ideológico (!) a la asignatura de Ciudadanía, meter un curso más de bachillerato y restarlo de educación secundaria, y hacer más larga la formación profesional... ¿y eso era todo?... Si a este tipo le he visto yo defendiendo de tertuliano la importancia del Latín y el Griego, le he oído sopesar lo de quitar Religión como asignatura, dándole la razón a sus tertulianos oponentes... le he visto explicando cómo se debe bajar el nivel de contenidos a cambio de una educación más práctica... es increíble.
Desde mi cabreado punto de vista, visto lo visto, el único pequeño parche que podría tener nuestro sistema educativo precisaría de ciertas cosas que paso a enumerar para que no se me dispersen:
- Estructurar la educación obligatoria para que sea capaz de ‘fijar’ conocimientos imprescindibles, y cuando digo ‘fijar’, me refiero a que no haya ningún alumno que salga de esos ciclos sin saber sumar, restar, multiplicar, dividir, leer y escribir con corrección ortográfica y expresiva, lo que llevaría a darle importancia troncal a las asignaturas de Matemáticas y Lengua, obligando a que tuvieran un máximo de horas semanales y siempre en horario de máxima atención de los muchachos.
- Descargar las asignaturas de contenidos prescindibles y determinar en los programas qué contenidos son de imprescindible conocimiento y cuáles son accesorios, marcando tal circunstancia a la hora de calificar y dar los ciclos por aprobados.
- Eliminar de la educación obligatoria asignaturas propias de especializaciones o de caminos profesionales específicos (se me viene ahora mismo a la cabeza las asignaturas de Tecnología, Música, Informática, Gimnasia, Plástica...) y dejarlas como opción libre en las horas de menos atención del alumnado.
- Dar importancia no troncal al conocimiento de idiomas, al conocimiento del medio y al conocimiento de lenguas muertas, fundamentalmente el Latín.
- Propiciar en todo momento el desarrollo reflexivo de los muchachos, haciendo que el principio de autoridad del profesor se una al de guía en un proceso constante de ensayo en el que el juego acierto/error resulte base fundamental de la formación.
En resumen, descargar de horas llenas de absurdos contenidos a los chicos, proporcionarles una buena base estructural en los conocimientos de matemáticas básicas de uso común y en el manejo fluido y correcto del idioma y abrirles caminos de forma relajada a los diversos campos que puedan ser interesantes en sus opciones de futuro, sin ridículas imposiciones en el conocimientos de contenidos que no están adaptados a su edad ni a su capacidad, consiguiendo muchachos que al acabar su ciclo obligatorio sean capaces de resolver problemas diarios que van desde el movimiento de moneda hasta la correcta expresión de sus necesidades por medio del lenguaje, chicos capaces de leer un libro sin que ello les suponga un trabajo duro, capaces de conocer los medios de información con los que obtener los conocimientos precisados por sus necesidades o su curiosidad, chicos capaces de desarrollar ideas básicas y con posibilidad real de elección... nada más.
Y el que desee especializarse en algo, que lo busque y se lo trabaje en ciclos superiores, en los que ya sí se podrá entrar en nuevos contenidos... que hay muchos universitarios (me consta, y con tristeza) que no saben escribir con corrección ortográfica ni expresiva y tienen verdaderos problemas si les pones una división y no les dejas una calculadora... por ejemplo.
Y eso.
lunes, enero 30, 2012
Arturo.
Anda Arturo gritando por los bares de la Plaza Mayor que el médico le ha dicho que se va a morir en un bosque porque tiene la pierna chunga... ‘Pues con no ir al bosque, no me muero, chiqutín’... y se descojona mientras dice... ‘Ponme un coñá y una caña, que tengo frío’... y cojea con sus ochenta años largos apoyado en un bastón mientras se autodenomina ‘el tío de la vara de la Plaza Mayor’. Yo le pregunto que cómo va la pierna, y sonríe mientras me dice que ‘va chunga de cojones... y que me quieren llevar a un asilo o a una residencia pa que me cuiden... no te jode... ya me sé cuidar yo’... y le da un trago largo al coñac.
Mis amigos de café siempre dicen que Arturo es la imagen que tienen de lo que seré yo cuando tenga sus años, y mira, no me molesta nada, más bien me encanta, pues yo a ellos los veo con esa cosa de ‘padre, vaya a la cama, que marea’, que me parece mucho peor... tipos majetes, buena gente donde se imagine, pero esclavitos constantes de otros esclavos mayores, acostumbrados a valorar lo que llevan en el bolsillo por encima de cualquier otra cosa... prefiero a Arturo, coño, un tipo amable con la sonrisa puesta siempre, un solitario locuaz, un anciano absolutamente distinto y distante de los que por aquí se arrastran llenos de absurda dignidad y de cierta meapilez... Arturo bebe y ríe, tira tejitos a las camareras, vocea cuando le sale del alma y se queda calladito mirando al infinito cuando todo se la suda. Es un tipo afable como poco, aunque a veces también llora, y lo hace sin vergüenza, algo que me parece absolutamente digno en un hombre.
Así que lo dicho, que yo quiero ser como Arturo de mayor y que me duela la pierna mientras me río de ella y del puñetero dolor, eso sí, sin ir al bosque.
domingo, enero 29, 2012
¿Sigues estando ahí?
¿Y si de pronto decides ser lo que no eres y dejas de moverte en el plano de lo que posees para hacerlo en el de lo que podría ser? Que somos infelices por frustración, coño, infelices por lo circunstancial, infelices por el temor a perder lo que ya está perdido, infelices por no querer plantearnos nuevos propósitos de vida que hagan de ella un hermoso reto y no un jodido aburrimiento... infelices por puro aburrimiento.
Esta noche le daba vueltas en mi cama a la esperanza que hace unos días me manifestaba mi amigo Juanjo Barral, intentando adherirme a ella como a un clavo ardiendo, y por unos instantes fui capaz de enfocar el valor de la idea de ‘ser’ con desprecio de lo circunstancial, esa carpeta amalgamada repletita de acuerdos más o menos unánimes de los hombres contra los hombres... (impuestos –de todos los sentidos, no solo económicos–, obligaciones, culpas, dirigismos, horarios, caminos de dirección única –el orden de las autovías siempre me ha llevado a pensar en su subvalor de cárcel para los ciudadanos, en su eterno ‘por aquí’–, pagos, deudas...).
Pero los hombres, el hombre, no podemos quedarnos en ser solo el cúmulo de lo circunstancial y su adormecimiento, no podemos quedarnos en la conformidad de lo que hay por orden de otros más listos, en sus asertos morales, en sus decididas pautas de uso social, político y económico... porque, vuelvo a repetirlo, es solo un acuerdo entre hombres, es solo un marcado percentil garrapiñado de intereses particulares que van directamente dirigidos al adormecimiento de todos y de cada uno.
Las normas son útiles cuando benefician a la mayoría, pero empiezan a resultar perniciosas cuando solo benefician a contados sectores del aparataje humano.
Visto el mundo del hombre así, y me atrevo a afirmar taxativamente que no me equivoco mucho en mi visión, el individuo tiene como obligación genética ‘vivir’ y como obligación intelectual ‘vivir mejor’. Y desde este planteamiento podríamos acordar sin demasiada discusión que ‘vivir’ consiste nítidamente en tener cubiertas varias necesidades capaces de conseguir que el cuerpo vaya acompañando a cada amanecida y que lo haga colmado de la vitalidad que propicia comer, respirar, no pasar frío o poder ir regularmente al baño... y también podríamos acordar –quizás con menos consenso– que ‘vivir mejor’ consistiría en poder disfrutar de ciertos beneficios provenientes de la capacidad humana individual y colectiva –es aquí donde entran en juego el modelo de sociedad, sus usos, sus beneficios y sus abusos–. Pues bien, en este punto es en el que me he pasado nadando toda la noche sin dormir, sacando como conclusión reflexiva que entre el hombre sometido a la situación marcada y normalizada por el mentado hatillo de acuerdos unánimes y el hombre amortizado por el miedo y la frustración con imperante necesidad de salir de la espiral social/moral/económica... entre esos dos tipos de hombres –que casi siempre es el mismo hombre en una situación de dualidad–, debemos poner un modelo de hombre al que realmente teme el sistema: un hombre capaz de decidir su destino saltándose los imperativos falsos de lo acordado para salirse de la ‘autovía’ en el punto que le salga de los cojones (no se debe ir en dirección contraria por una dirección obligatoria sin poner en peligro tu vida y la de otros, pero sí se puede uno detener en la cuneta, salirse del coche, saltar al campo aledaño al camino marcado y tomar la dirección que le apetezca... claro, el coche queda en la cuneta, sin servicio, sin más capacidad que la de avanzar en la dirección única... y ese coche representa las posesiones, el estatu y la forma de estar en la norma... si haces lo que marca la norma, vas rápido y cómodo, y siempre llegas hasta donde la norma, y quien la hace y mantiene, quiere que llegues... pero si decides prescindir de tu coche y tomar camino hacia donde te marque tu instinto, podrás ir por donde quieras y hasta donde te dé la gana, aunque la norma siempre te recuerda, intentando acobardarte, que lo harás caminando, cansándote y teniendo que solucionar problemas que ella te da por solucionados si la cumples.
Queda pues muy claro, por lo menos para mí, que la norma es sibilina con lo que te da para poder exprimirte mejor y para tenerte sojuzgado y adormecido... pero que, por suerte, existe la posibilidad real de tomar tus decisiones propias y salirte de la parte del sistema del hombre que no te interese para tomar el mando de tu destino.
Me decía un amigo enfermo no hace mucho que el verdadero valor se suele encontrar en la enfermedad, porque te hace valorar como se merece el hecho importantísimo de poder ir a orinar cuando el cuerpo te lo pide... que poder hacerlo está muy por encima de poder pagar el último plazo de un crédito o de tener dos televisores en el salón de tu casa.
Así las cosas, y sin dormir, ya digo, llegué a la conclusión al amanecer de lo que ya sabía... de que la norma no será capaz jamás de borrarme la sonrisa, porque aunque sienta cada una de sus amenazas como puñaladas diarias ensañándose en mi cuerpo y en mi espíritu, siempre tendré en mis manos la posibilidad de sopesar mi situación y poder tomar mis propias decisiones, siempre podré salirme de la jodida autovía para darme un ‘bureo’ por el campo aledaño hasta que decida volver a la dirección marcada o simplemente no volver... y así me afianzo en la idea constante de ‘los caminos paralelos’, en mantener un proyecto distinto de vida paralelo al que me obliga la norma, una vía de escape en la que sentirme ‘humano’ y no solo ese ‘hombre máquina’ con objetivos prediseñados y acuciado constantemente por el miedo a todos los castigos (morales, administrativos, económicos, sociales o de su puta madre).
Hoy sé a ciencia cierta que soy parte de la norma y lo sufro de la forma más cabrona, pero también sé que soy el dueño de mi destino... mal que le pese a muchos.
¿Sigues estando ahí?
sábado, enero 28, 2012
¿Estás ahí?
Es curioso este país nuestro... un juez mediático juzgado por lo que jamás se debiera juzgar a un juez mientras la imagen hispana queda como un trapo por el mundo mundial, un político librándose por cinco a cuatro votos iletrados (basta ver las grafías de los jurados populares con su peculiar ortografía) de la rémora de sus amiguitos mientras todos ni podemos imaginarnos lo que hay, ‘El Mundo’ escribiendo hoy que ‘el mejor equipo del mundo le ha dado un baño al mejor Barça de la historia’ y ha sido eliminado (ups)... menos mal que me llamó Juanjo Barral después de muchos meses de silencio y me dijo que no sabe por qué, pero que tiene buenas vibraciones (pobre optimista mi amigo)... sensación a la que intento apuntarme sin demasiadas fuerzas... y es que España, vamos a decirlo de una vez, es una puta mierda pinchá en un palo, un paraíso artificial donde la mentira campa por sus fueros y el engaño al otro es moneda diaria de cambio, un país en el que la democracia es un absurdo de puñaladas entre ‘compañeros’ y de prebendas entre amiguetes, un predio en el que todos dejamos a deber a los demás porque nos sale de las nalgas mientras queremos cobrar lo nuestro con cara justiciera, un vergel para la diferencia en cualquiera de los campos que nos imaginemos... y en todo, siempre, un hatillo asqueroso de buscones especializados en torcer cualquier intento de generosidad o de buen rollo. Sí, España se merece lo que le está sucediendo y cada uno de los españoles nos merecemos que se nos llame sinvergüenzas o imbéciles, que son las dos más amplias gamas que abundan en el país... pero todo no es tan malo si aún hay alguien capaz de darse cuenta de esto y de racionalizarlo, porque del conocimiento del estado del enfermo siempre se pueden extraer solucionarios, y eso ya es algo.
Pasar de una España de lutes a una España de urdangarines y botines ha sido nuestra ‘evolución más positiva’, de una España de pobres malditos a ésta de malditos hijos de la gran chingada, de una España rancia de ‘El Caso’ y ‘Arriba’ a ésta rebotica casquivana de ‘La Razón’ y ‘El Mundo’... todo por el dinero de la patria, todo por arrimar sardinas a la lumbrecita del poder, todo para un egoísmo nada común, pero absolutamente comunitario...
¿Estás ahí?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



