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Mostrando entradas de agosto 23, 2009

Fue aquella mirada...

Fue aquella mirada o no sé, pero a los ojos me llegaron especias y falditas plisadas conteniendo una carne reciente, coletas con cintillas de raso y pasadores de colores al tono con los bolsos de mano… y me vino como un rubor parejo a ese que sentí al ver a la camarera con su tanga atigrado asomando bajo el pantalón de faena en uno de sus agacharses… sí, fue la mirada, estoy seguro, y con ella la realidad entera en fotogramas rápidos… el café y luego el beso para cambiar salivas en las ruinas amplias del instituto viejo, Sandino en una foto sobre un caballo raro y pequeñito, Aute y Ana María Drak cantando bajito para los doce rebeldes que andábamos hablando de cambiar el mundo por aquellos días –fue en Salamanca y ya no recuerdo cuándo ni cuánto tiempo hace–, los textos infumables de un Marx que era el orgullo más Cafrune sin caballo y en Montiel, la turba corrida a golpes por los ácaros del General en sus últimos días y los besos con sabor a libertad y sexo prometido… claro que fue …

El enlace...

Vengo de leer poemas en la Casa de la Sal de Candelario [chuli, por cierto] y me encuentro con un mail que contiene este enlac:
http://www.casadellibro.com/libro-el-amante-discreto-de-lauren-bacall/2900000924921/pt_pt

Jajajaja... es muy fuerte.

Chiripitifláuticos.

Hoy estoy cansado, pero no sé de qué, cansado y abúlico, sin ganas de hacer y sin ganas de mover el cuerpo por los lugares comunes… en fin.
Puso Ibsen en boca del director de la casa de locos de Peer Gynt: “La razón absoluta ha muerto. ¡Viva el hombre!”… y yo soy existencialista sobre todas las cosas porque me siento concreto e individual, y siempre en tensión con los asuntos universales; porque existo como individuo y puedo dar fe de ello, porque no me siento acabado y peleo cada pregunta nueva, porque cada día me asomo a su posibilidad y nado en ella, porque tengo la potestad de elegir y elijo, porque me siento responsable de mi existencia y sé que se acabará un día, porque me ando edificando una ética a la que ser fiel, porque soy consciente de que acabaré sin estar terminado, porque siento pasión cada día por algo o por alguien y porque he aprendido a fracasar tranquilamente, porque necesito hacer sin trascender –ya que comprendí hace años que soy, como bien dijo Sartre, un ser par…

Hazte a la par que el beso...

Hazte a la par que el beso o en el agua o recostada sobre el verde recién regado… siéntete desnuda en el arroyo y flota como las pupilas cansadas por la tarde, cuando las meriendas y las sombras de napa… rózame tartamuda y luego hazte madeja sobre mi tórax como queriendo ser lámpara o luciérnaga…
En los nidos de mármol las mujeres desnudas amamantan silentes a los faunos y yo siento su sombra de colimbos sobre la espalda espesa… muere la tarde y aún no he aprendido a sentir lástima de mí… y me tumbo sobre la tarde entera, que está muerta como una mujer cansada…
Los dedos guardan siempre desmesura para engancharse húmedos a los rincones blandos… recorren las aristas y las rayitas lúbricas, se adhieren a las matas de piel que se despiertan… y todo es apacible, como los mangos verdes en un frutero o las últimas gotas de semen que presumen un ritmo de muerte en la fuente del glande…
Oí llover, pero no supe dónde, y aquel rumor sabía a crótalo y especias… también olí la lluvia, como los ungu…

Revisando textos...

Gracias a mi amigo enfadado con el mundo, he vuelto a revisar algunos textos del anarquismo filosófico [es curioso que varios de esos textos los pillé en Mérida cuando fui a presentar “El gato solo quería a Harry” en la feria del libro de aquella ciudad… olvidado entonces por la clase política, que andaba atendiendo a un escritor de derechas, me acurruqué entre los brazos de mis dos antonios –Gómez y Orihuela– y me dediqué a mirar y a adquirir títulos del puestecito librero anarquista… allí pillé algunas cosas de Godwin, otras de Herbert Spencer y un librito interesantísimo de Proudhon sobre la filosofía de la miseria]. Como digo, hoy he repasado subrayados que en su día hice en esos textos y, por qué no decirlo, estoy muy de acuerdo con bastantes ideas que he extraído de ellos [quede claro que todo este batiburrillo viene dado por mi empecinamiento en armarme una idea que me sirva sobre la individualidad]. Veamos algunas de esas ideas:

• El Estado carece de legitimidad moral ante el i…

Un Felipe de verano.

Día 23 de agosto de 2009
Estoy feliz porque han vuelto las ganas de comer y de reír después de varias semanas de malestar, circunstancia que ayer decidí celebrar con un baño largo y gozoso. El virus cabrón que me ha pillado, me ha dejado un saldo de cinco kilos menos, una tos borrosa y densa, dolorcillos en la espalda y un desarreglo gástrico bastante grande… eso y una desgana general para todo que ha supuesto un parón importante en mis actividades diversas [ésas que hacen de mis días un pabellón de usos múltiples]. El caso es que ya me siento estupendamente y noto cómo hay ganas otra vez aquí adentro [justo entre los riñones y el estómago], lo que, como digo, celebré ayer con un baño largo con mis hijos [esas cosas de las peluchas y las aguadillas, los partidillos de waterpolo y los buceos, los concursitos de a ver quién aguanta más debajo del agua y las carreras piscineras…] y con una cena pantagruélica [reconozco que puse en riesgo mi tocado aparato digestivo, pero me apetecía un g…