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Mostrando entradas de diciembre 24, 2006

Ya soy yo, pero aún no me he enterado.

Conseguí salir de la vorágine a eso de las cuatro y media de la madrugada (habíamos librado cena de empresa en el campo de batalla más Cubino y la cosa se demoró hasta media hora después de que unos sicarietes con capucha ahorcaran a Sadam y a algunos de sus familiares y se olvidaran de poner a orear también a Bush y sus triperos). Me aburrí, claro, como siempre que salgo, y además comí más de la cuenta y bebí bastante más de lo que me permite mi lucidez.
De la noche piporra me quedaron los flashes de ese observador peliagudo en el que me he convertido con la jodida edad. Veamos:
• Loco cojo, al que ya daba por muerto, aireando su libertad invigilada entre un «dame un cigarro» y un «hijoputa que eres un hijoputa y te voy a rajar».
• Pijos viejos P. de T. a gran reserva la tirada, mamaos como perrillos gordos de mirada maricona y con sus hembras reproductoras hablando fino y devorando perrunillas gartis como con hambruna (me gustaría verlas follar por un agujerito... deben dar suelta a su…

Dios resta al hombre... y lo divide

La cena de Nochebuena fue triste porque la casa de Magdalena y Ángel es ya triste desde la luz cenital como agotada hasta el color de las paredes y la pátina repasada de los cuadros. Cenaron con nosotros Youssouph y Malick y entre el caldo con queso y las gambas al ajillo pusimos a Dios como un trapo en el fondo sur de esa angustiosa sala-comedor, y entre los champiñones al ajo y la macedonia de cabreo turriónico nos toreamos al Sacyl y a su puta madre, y con los mazapanes y las guindas al marrasquino pusimos despedida y cierre a una nada que ya lo era aún antes de empezar a asomar.
Por un momento pensé en levantar la liebre de los truenos, pero acabé sintiendo conmiseración por los invitados y guardé un silencio lleno de palabras sin sentido.
La Nochebuena es para los cristianos viejos y para los críos ilusos, y yo ya voy mayor y he hecho voto de castigo contra los poderes de Dios en la Tierra y aledaños, así como contra esa corrida de acólitos con los ojos mirando constantemente al ci…

Yo, en vez de sentidos tengo direcciones.

La parada técnica de la red de redes le ha traído también silencio a este diario, aunque a mí no me ha traído descanso –ya se sabe, Navidad es un tiempo de consumistas y en las empresas hay que trabajar más–. Le he dado fin a la edición personal de cinco ejemplares de este diario –desde 2002 hasta nuestros días– y me ha dado tiempo a leer algunas cosillas que tenía pendientes.
Cabe destarcar de este tiempo de silencio que la administración autonómica y su azar sanitario están como una puta cabra, y lo digo en base a que Malick ha recibido hace un par de semanas una notificación del Sacyl por vía de urgencia en la que se le reclaman cinco millones ochocientasmil pesetas [5.800.000 pts.] por la atención hospitalaria que se le prestó para curarle de su enfermedad (hay que explicar que Malick llegó a Béjar por un programa de dispersión de inmigrantes sin papeles arbitrado por el gobierno español, y que dentro del protocolo de dicho programa se incluía la realización de un reconocimiento m…