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Mostrando las entradas etiquetadas como MAYCA

Aprendiendo a quererme...

Persisten las descargas eléctricas en mi zona lumbar y me siento como extranjero en este cuerpo descoyuntado que envejece a saltitos a días y a trancos a semanas. No estoy mal, pues aprendí a asumirme hace bastante tiempo y sé llevar mi descenso con un poquito de teatro y algunas sonrisas para esconder las muecas [siempre me gustó exagerar algo mis expresiones de malestar, patentizarlas como el bufón que soy en un juego de sonrisas y aspavientos tragicómicos]. Lo que peor llevo es el constante empeño ajeno en que me medique, ese galeno chamanero que le sale a cada uno cuando te ve el dolor en la cara… algo que, por otra parte, es de agradecer por lo que contiene de afecto y deseo de que te sientas bien. A mí, sin embargo, siempre me interesó indagar en la arqueología del dolor, dejarlo que suceda para probarme en él, tramitarlo con intención de conocimiento y sentirlo como proceso personal de crecimiento… en esa arqueología también me interesa mucho que el cuerpo se entrene y se autor...

Hoy, comidita escritorera.

7 de marzo de 2009 Hoy tengo comidita escritorera, y vendrá mi Morante, después de tanto tiempo [qué lástima que me pille en horas bajas, coño]. Quizás el encuentrito me saque de la mierda en la que está nadando mi cabeza otra vez, otra vez, otra vez... ya pienso que me estoy volviendo paranoico, pero no, que el enemigo es real, tangible y nada cándido. En fin, me buscaré un ‘sigamos’ y a tirar adelante. ••• Anoto con sonrisa la visita relámpago de Mayca y Concha Bueno con cubata en la mano [gracias, chicas, por aguantar mis cuitas durante un ratito... y disculpas por ser tan mal recibidor]. ••• Estoy flipando con la lectura de “La dimensión oculta. Enfoque antropológico del uso del espacio”. Ando ahora por lo que Edward T. Hall denomina ‘el espacio térmico’, y me vienen a la cabeza mil historias sobre la interacción olfativa y la relación térmica entre un grupo de personas que se apiñan frente a un espectáculo [cualquiera]. Escribe el tipo: “... cuando yo era jovencito, al bailar obse...

Decir que se ama no es lo mismo que amar…

No sé lo qué es vida en mí, si el latido de las vísceras y los finos crujidos de los sentidos o lo espiritual que me lleva a ser algo más que lo tangible y mensurable… quizás ambas cosas… también quizás ninguna de ellas. En cualquier caso, me gustaría que lo vital se resumiese en gozar de mí mismo y de los demás en una especie de prostitución personal que tuviese siempre como pago ‘satisfacción’. ••• Noté de madrugada que un frío húmedo recorría mi cuerpo, pero no fui capaz de levantarme a buscar el edredón y echármelo por encima… tan solo me empaqueté girando las sábanas alrededor de mi cuerpo y puse mis manos sobre el vientre para darle calor [también sentí unas tremendas ganas de orinar, pero no tanto como para desempaquetarme]. No pude dormir desde ese instante, y mi cabeza se enredó en imaginar la muerte. La vi como una danza en agua turbia, como un gritar sin voz… tan parecida a mí, que era yo mismo quien dejaba los huesos y la carne en el sudario y sonreía al fondo con un no sé ...