Que un hijo se emancipe, como andan los tiempos y los martinsas, ya es para nota; pero si el hijo te llegó hace tres años en patera desde Senegal con lo puesto, que era bien poquito, sin papeles y sin conocer el idioma… es ya para cumlaudearse. Bien, pues ayer comenzó mi Youssouph su trabajo como recepcionista trilingüe en un hotel de tres estrellas, con contrato legal e indefinido y en las mismas condiciones que un español al uso. Su primera posta fue de turno de noche y yo me presenté con mi cámara para captar el hermoso momento de verle con la dignidad que el hombre le debe siempre al hombre, feliz en su puesto de trabajo y lleno de orgullo. Me lo habría comido a besos, coño. Mil gracias a los propietarios y al gerente del hotel por haber sabido valorar a mi chico [que es un campeón con voluntad y empuje] sin pararse a mirar razones fuera de la idoneidad profesional. Sé que no les defraudará. Aquí quisiera hacer un apunte sobre mi amigo Pepe Honti, pues gracias a él se solucionan as...
Bitácora de Luis Felipe Comendador