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Mostrando entradas de octubre 25, 2009

Café negro...

Me llenaron la taza con el café negro mientras pensaba en mi destino de mañana… hielo en un vaso y dos azucarillos, pues quizás no haya risas ni cantos de victoria, ni siquiera un pañuelo de algodón para enjugar las lágrimas… y abrí la cartera para pagar y todo cayó al suelo por mi torpeza natural… el documento de identidad con esa cara de delincuente consumado que le pongo siempre a los fotomatones, la tarjetita naranja de Alcer con la que aseguro a cualquiera que he donado mis órganos, el antiguo carnet de desplazado a Tanzania en calidad de humanitarian aid officer con fecha de 1999, mi antiguo carnet de alumno de Biológicas en la Universidad de Salamanca, el carnet de colaborador con la enseñanza [una pieza roja y blanca que me ha procurado varias entradas gratis en diversos museos], mi antigua acreditación como miembro de WWF, la tarjeta de donante de sangre [hace ya demasiado tiempo que no suelto esas gotas rojitas], un par de tarjetas Visa caducadas, una foto con mi viejo y fal…

Qué ganas de ese viento...

Qué ganas de ese viento que lo levanta todo mientras mi cámara le arrebata el alma a algunos hombres… y que las hojas de los castaños asientan con su vaivén a cada uno de mis robos, porque ellos saben que también han de morir y en las noches de invierno el frío es insoportable si no hay un bosque en el que guarecerse… ¡los árboles!... lo que daría hoy por ser el leñador con el hacha en la mano, y sentirme dichoso ante la cicatriz como ese dios de los finales necesarios… el árbol en mi mesa, en la ventana, en la silla, en el incómodo ataúd… y echar un trago de ron caliente sintiendo el latido de las manos hinchadas por la labor de muerte, y remangarme los pantalones frente al fuego donde cruje una carpa o una pieza cobrada en las trampas.
No sé, pero me apetece un mundo de helechos que pisar y el sonido del agua jugando a ser libélula en el aire… un bosque frondoso y lleno de sonidos… y humo al fondo, un humo de hogar viejo y casi inaccesible, y ortigas a los lados de la casa, como cust…

Otra vez Juanito.

A primera hora recibo llamada de Juanito, que había viajado esta mañana a Salamanca con You para conocer el resultado de las pruebas de su rodilla, y me cuenta que la resonancia magnética indica que tiene muy dañada la rodilla [menisco y ligamentos incluidos], por lo que tendrá que someterse a una operación complicada… ya me parecía a mí que la cosa no tenía muy buena pinta cuando el sábado vi el volumen de la inflamación… así que a descansar, amigo Juan, a tomarse unos meses con calma y a madurar cosas nuevas mientras descansas [que las necesitamos todos un montón].
Mi amigo –me consta– se ha metido entre pecho y espalda un par de años de curro a lo bestia [durante ese tiempo apenas hemos contactado para cosas puntuales], así que este impás seguro que le va a venir de perlas para volver a encontrarse en el mundo como la persona enorme y hermosa que es… yo prometo desde estas líneas estar a tu lado y no dejarte parar con mis charletas pesadas y con nuevos proyectos que te van a ilusion…

No busco atlántidas.

No busco atlántidas ni quiero trazar puentes indestructibles sobre los mares nuevos… solo preciso un humilde corcho y estar despierto para lo que haya de venir… y quizás un par de cigarrillos rubios.
Mis días son de calles en las que los colores se cansan por las noches, de hombres arrojados a la quietud diaria de un estatismo absurdo, de pan por la mañana y gestos de cansancio por la tarde… mis días son días sin balas, con muertos familiares de cuando en cuando [muertos que solo saben declarar su independencia con la muerte], sin cánones precisos [pero ciertos] y un poco de sudor si no hace frío… mis días son de ensaladas y macarrones y filetes muy hechos, son siempre laterales [sin llegar a ese margen que te muestra el peligro en el abismo], son días sin juicio universal ni cuerpo humano, sin Dios y sin penumbras en su sombra… mis días van sin héroes, tranquilos; discurren lentamente, sin agobios; no saben de un océano existente [porque el monte cercano oculta todo]… mis días son de …