Otra vez el renglón seguido de los riñones, la manta eléctrica jugando a ser compañera de sofá y de cama, el descojonarme de risa por los artilugios que tengo que inventarme para levantarme de cualquier sitio, la mano marcando siempre el dolor [como sujetándolo], la quejita en la boca [me encanta], los gayumbos subidos hasta la marca de las orejas… otra vez limitado porque el viernes me quedé congeladito en Salamanca, porque el sábado me descargué con Felipe todo el material que Marqués de Valero le entregó a SBQ [que era mucho y pesado, así como 16 cajas grandonas llenas de libros], porque el domingo trasegué a medio gas con Manolo Casadiego, Youssouph y Adrián algunos asuntos mercadilleros, porque el lunes me descargué por la mañana todos los restos del mercata solidario [con el agravante de que mi padre se ha ido de vacaciones y se ha llevado la llave de la puerta a pie de calle de mi local, con lo que me ha tocado bajar y subir tres tramos de escalera para las cargas y las descarga...
Bitácora de Luis Felipe Comendador