Mientras las palomas cagan paz sobre la puerta de mi estudio [debo tener una nidada encima de palomas diarreicas] y el cielo se cae encima de los hombres a base de aguacero, he tenido que volver a las cerillas, pues mis mecheros se han quedado secos como árboles partidos por un rayo. Me encantan estos días oscuros, porque me hago contraste con el nublado y encuentro claridad en mi interior. Y durante el café, monográfico de la doble moral de los patrones que aceptan las reglas de una sociedad avanzada con una hermosa dotación de derechos para los trabajadores, pero que se la pasan por el forro de sus santos cojones a la hora de ponerla en práctica en el diario devenir de los días, y lo hacen sojuzgando, amenazando, sugiriendo males devenidos de no cumplir sus normas ilegales de explotación. La sociedad capitalista es una mierda pinchá en un palo y ya viene necesitando un proceso de eliminación directa propiciado por la gente amedrentada que se somete entre sonrisas y lágrimas al sueño ...
Bitácora de Luis Felipe Comendador