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Mostrando las entradas etiquetadas como ANTONIO COLINAS

Diez años concelebrados de Salamanca Ciudad Europea de la Cultura

Concelebré el europeísmo cultural salmantino subiéndome hasta el piso alto del Palacio de Anaya y recitando en alto ante una multitud y la noche entrando un poema pagano que trataba de Marx, de Esnin, del viejo general fallecido para gloria del mundo, de los grises aquellos que nos daban estopa, del Campo San Francisco, de aquella Casa Grande donde las vietnamitas tiraban por las noches panfletos incendiarios… pero antes pulí mi voz ronquísima y mi ánimo con una pinta de Paulaner en O’Hara, mi extraña longitud con un gran capuchino en Capitán Haddok, mi espíritu en la hermosa exposición “Pompeya y Herculano a la sombra del Vesubio”, mi hambre en Pan’s & Co., mi estrecha arquitectura interior en las figuras tétricas de la catedral nueva, mi libido mirando al masturbador escondido en la fachada del Patio de Escuelas y mi vergüenza paseando la Plaza Mayor churrigueresca junto a mi hija Mª Ángeles y su perico Adrián. Curado de mis males y de todas mis sacras prevenciones, me subí junto...

La Tsvétaïeva de Henri Deluy.

Jo, el amigo Henri Deluy me está sobrealimentando le libros rechulos: ayer recibí su “Pronom personnel” y hoy me llega una auténtica maravilla que, bajo el hermoso título de “Sans lui”, recoge poemas de Marina Tsvétaïeva y de Sophia Parnok [prometo –me prometo a mí mismo– traducción adaptada de este libro]… y luego el inevitable paquete mensual del querido Antonio Piedra [Fundación Jorge Guillén] con un libro curiosísimo del desconocido [para mí] Luis Artigue: “Tres, dos, uno… Jazz”, ganador del premio de la Academia Castellano-Leonesa de Poesía… y un magro y precioso volumen conteniendo la obra de Francisco Soto del Carmen [“Poesía”] prologado por el colega Antonio Colinas [al que no veo desde hace ya tres años… y le tengo ganas]. Gracias a Henri y a Antonio Piedra por el alimento. ••• Ma journée sur la terre touche à sa fin. J’attends le soir, sans effroi. et le passé devant moi dejá me jette plus son ombre. Cette ombre, longue, qu’à la différence de toutes les ombres, les autres, da...

Izumi Shikibu Nikki

Otra vez el correo cargado de buenas sorpresas: Un trabajo precioso de mi amigo galo Marceau Vasseur, que en compañía de Miguel Ángel Real ha realizado un trabajo en Francés que bajo el título «Poesie espagnole comtemporaine: des Novisimos a la poesie de l’Experience», recoge a una serie curiosa de poetas españoles –entre los que me encuentro– y aporta algo de obra de cada uno en edición bilingüe –gracias, amigo Marceau por el afecto. Por otro lado, llega nuevo número de «Milenrama», el diez, con interesantísimas propuestas poéticas de Antonio Colinas –«¿Conocéis el lugar donde van a morir / las arias de Händel? .... Es el lugar donde la luz / llora luz...»–, Anna Ajmátova traducida por Dolores Corzo Moreno, mi Adita Salas –«Han cambiado / las cosas. No hace ruido la noche...»–, Jenaro Talens, Sergiy Zadan o Joaquinito Pérez Azaústre, entre otros. Siempre limpia y cuidada la propuesta «Milenrama», y yo agradecidísimo de ser receptor puntual de su sensibilidad y su poesía. (16:25 horas)...