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Mostrando las entradas etiquetadas como JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ PASO

Hoy conocí a Luis Montes.

Arrodillarse hacia el agua que viene y hacer el gesto de beber… y no ese lupanar de vestidos y afeites por el que desciende el hombre hacia su nada. La piel es lo que importa, hasta sacar la sangre de su viva charada, hasta encontrarle el pálpito. Acabo de rematar mi texto para el acto de entrega del Premio Libertad 2008 al doctor Luis Montes y me he quedado como vacío. Fui un mar de dudas a la hora de escoger el tema sobre el que poetizar en ese acto… ¿la libertad, el dolor, la muerte, la calma…?, y me fui convenciendo poco a poco de lo que siempre acabo convenciéndome: debo hablar de mí, desde mí y para mí. Y así lo he hecho, indagando en mi yo más onírico y dejándome llevar por los parajes de la libertad, el dolor, la muerte, la calma, el cuerpo. No sé si, al final, mi texto estará en el tono de lo que pretenden los organizadores de los Premios Libertad, si llegará a la sensibilidad del galardonado o si estará a la altura de las circunstancias, pero sí sé que he escrito un poema sin...

Haciendo mis pinitos en las artes decorativas.

Tres días perdido en la hermosura caliente de la Sierra de Francia montando obra propia para decorar las habitaciones de un hotel lujoso y coqueto en San Martín del Castañar, y todo gracias a que mi buen amigo Josetxo Lami se enamoró de mi trabajo ‘Mira cómo te miro’ y le encontró una salida decorativa que es muy de mi agrado [no voy a contar lo putas que las he pasado para colocar la obra sobre las paredes recién pintadas, ni tampoco los juramentos que les he dedicado a los fabricantes de adhesivos rápidos]. El caso es que he pasado tres días de auténticas prisas, de agotamiento y de excitación, pues el trabajo debía realizarse con la zorola urgencia de inaugurar el hotel el próximo viernes. Al placer de colocar mi ojo derecho sobre cada una de las cabeceras de las camas se sumó el encontrarme de sopetón con Fernandito R. De la Flor y su hermosura de señora sentaditos en la plaza mayor de San Martín [donde tienen una casona que comparte el apellido de palacio con el de tesoro]… y con ...

Quilloooo...

Tener a un amigo que es el dieciocho de España en la cosa golfera y a otro que es experto en físicos finales… compendia. Ya los definió el inefable Alejo Riñones con aquellas antológicas declaraciones suyas de alcalde aznaro: “Vamos a hacer en La Cerrallana un cementerio de nueve hoyos”, que resumían el verdadero espíritu de un proyecto con su más allá y su más acá, uniendo golf y óbito en un tandem perfecto. Pues mis amigos cafeteros han sido capaces de llevar a términos de posibilidad vital/mortal ese proproyecto emblemático del ‘subrealismo’ alejiano [ahora que se habla tanto de ideología, sería un buen momento para recuperar el espíritu y el pensamiento brillantísimo y anonadante de nuestro exalcalde para llegar a un nuevo liberalismo apoyado en el puntillismo político, en la gracia angelical, en la confusión desternillante y en el cocoricó esperancero que tuvo comienzo en la señorita Sara Mago]. Y que no haya crisis sin risas, porque de la hilaridad se le saca puntita a los impago...

Otro día de lluvia en los cristales...

Otro día de lluvia en los cristales para evocar tu boca, una boca concreta que dice y besa; otro día para que vuelvas a ser mi ‘garota de Ipanema’ en un rincón del parque, ¿recuerdas?, guarecidos del temporal que nos apretaba, abrazados por una fuerza interior que lanzaba bombas atómicas al mundo, bombas que estallaban en un ‘somos dos y uno a la vez’. Ahora escucho, para verte así, a Sergio Mendes, a Peggy Lee, a Najwa Nimri, a Marina Lima… todos con ese ‘… ¡ay!, ¿por qué estoy tan solo?… ¡ay!, ¿por qué me siento triste?… ¡ay, la belleza que existe!’… Un día total para bailar juntos ‘Take a walk on the wild side’, sin los críos pidiendo la comida o la ropa, sin ellos, que son aquellas justas bombas que lanzamos juntos contra el mundo. Nos hemos dado siempre razones para el amor, y lo hemos hecho sabiendo que la libertad no existe y que la mejor opción radicaba en escoger nuestras propias cadenas. Otro día de lluvia en los cristales para saber a ciencia cierta que hemos fracaso delicio...

Bai Pu

Escribo por mandato de Marciano una suerte de canto laudatorio para Juanito Caldera. «Juanito Caldera Sánchez -Capitán se me presentó en la imprenta un par de días antes de su “vueltaalruedodelosbolosentrecoleguitas” con un par de cedés en los que se podía leer en letra rotulada: “Los Tarantinos”. Me decía lo que ya había dicho mil veces en los treinta días anteriores: “No encuentro la foto, Felipe; no la encuentro, coño” –andaba buscando una foto vieja del finado mendigo comarcal “Sebastián el de las medallas”–. Luego del consabido “nolaencuentrocoño”, me recordó por enésima vez el lugar, día y hora del concierto... “Que allí estaré Juanito, como un reloj, como un reloj”. Y allí estuve, en el siempre incomparable marco de El Castañar con su plaza torera y Guinness, con su fresquito bejarano de agosto –”Béjar, oasis de Castilla...”– y con un público vip donde los haya... Un Ramón Hernández ya nombrado asesor de Ministerio de Trabajo en la embajada de España en Portugal, Ana Muñoz de la...

Mao Dun

Acabó el blues y Béjar ha dejado de pronto de ser Chicago para volver a su cosita ibérica de miserias políticas y paro a ciencia cierta, de calles oliendo a alquitrán electoralista y cerdos chillando en el matadero ilegal de Palomares un olor infecto a muerte y a sangre podrida, de especulación urbanística menor (comparada con Marbella) y de pueblo/pueblín con ínfulas y madrileños por las cuatro esquinas. Agosto es perro en Béjar porque lo hacen perro los políticos gobernantes con sus obras a destiempo y los turistas de baratillo con su ocupación masiva y destructora. Pero a mí no me importa, pues persevero en mi soledad y me encierro hasta el olvido –sólo me joden el café y alguna cena prevista que no se puede realizar por «comedor completo». Ayer, sin ir más lejos, con la voluntad de invitar a cenar a Mar y a Antonio Orihuela –que se vinieron desde Helmántica a ver el festival de blues–, tuvimos que conformarnos con unos bocatas de pollo con pimientos, pues no hubo forma humana de en...