Tres días de silencio preparando una presentación para el grupo de investigación SDLM de la Universidad de Salamanca, y todo ha girado alrededor de la diarística entendida como estética de vida sin otro fin que el gozo personal y el placer hedonista del que suscribe. Ya veremos en qué acaba el asunto. Yo, por mi parte, estoy satisfecho del trabajo que he realizado y espero poder ponerlo en valor a su tiempo. Terminado –o medio terminado, que yo no sé acabar nada–, le paso una copia a Antonio Gutiérrez y él me corresponde prestándome un arrebato fresquito, el «Panfleto antipedagógico» de Ricardo Moreno Castillo, prologado por F. Savater y editado en la colección «Leqtor discrepancias» –ya he comenzado su lectura y me encanta, coño, me encanta. Como opción de reposo, me doy un paseote con el fin de hacer algunas fotos para los calendarios 2007, y eso me sirve para respirar hondo por la incipiente otoñada de la Fuente del Lobo. 76 imágenes para estudiar son el resultado de mi relax. Entre...
Bitácora de Luis Felipe Comendador