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Mostrando las entradas etiquetadas como JOSÉ Mª CUMBREÑO ESPADA

No sé reposar...

Os dejo este cuadro, que está sin rematar aún, para que os hagáis una idea de la línea que pretendo exponer. Ya me diréis si os gusta. Llegaron Urce y Sol con sus nuevos libritos nuevos, “Puedo empezar así” y “Harto de dar patadas a este bote” [respectivamente editados por ‘Renacimiento’ y ‘De la Luna Libros’], y con saludos ‘Marinos’ emeritenses [ese tipo que edita mi novela nueva –si es que puede llamársele así– y que no hace más que decir que no vamos a vender ni una... ¡ay!, tonto... que dos o tres ya venderemos]. También me llega la noticia agradable de que la presentaré el próximo día cinco de noviembre en Mérida y que me hará la entrada el gran amigo José María Cumbreño, lo que me llena de alegría. La verdad es que no pude atender demasiado bien a mis amigos, porque llevo todo el fin de semana con un dolor de cabeza insoportable que solo dio para unas cañas y poca conversación [preparar mi próxima exposición me llena de miedos y de malestares, de inseguridad y de trabajo, p...

Límites y progresiones...

Me llega imagen primera del nuevo libro de José Mª Cumbreño, editado por 'Baile del Sol', para el que he prestado el dibujo que va en cubierta... me encanta estar de alguna forma en las cosas de mi amigo Cumbreño, pues me hace sentir grande solo por esatar a su lado. Ya tengo ganitas de pillar un ejemplar para comérmelo. Gracias, amigo. ••• Vas a tener razón, viejo, cuando me dices que se me queda cara de imbécil y me recomiendas ir de frente contra quien me abusa... lo malo es que hay días en los que no tengo tu edad ni ese estar para nada que le pone a uno el tiempo. Tener cincuenta y dos es una edad difícil, viejo F... te lo digo yo que la tengo y la sufro... unos hijos diversos y en fases distintas, unos padres casi mayores, un suegro mayorzón de cojones, unos trabajadores con sus raíles y sus descarrilamientos y un socio juvenil que contrasta en razones y afanes en un negocio enredado del que tengo la jodida sensación de que no puedo salir... y a veces me siento impotente,...

"Breve biografía apócrifa de Walt Disney"

Termino de leer y me emociono: “INVENTARIO DE DEUDAS En mi caso, escribir implica siempre contraer deudas. Algunas pueden saldarse; otras me temo que no. Las que paso a enumeran pertenecen a la segunda clase. Y dado que, por mucho que lo intente, nunca llegaré a corresponderles por lo que han hecho y hacen por mí, quiero, al menos, citar aquí los nombres de esos amigos. Porque no se me olvida lo que les debo. David Moreno, el mejor lector de esta biografía alucinada. Luis Felipe Comendador, cuyo talento y cariño han conseguido que Béjar constituya una de las capitales de mi vida. Basilio Sánchez, magisterio de la sabiduría y la humildad. Antonio Reseco, el intrépido capitán de esa editorial liliputiense llamada Littera Libros. Antonio Orihuela, el ejemplo de todo escritor que aspire a no traicionarse a sí mismo. Y Elías Moro. Los viajes de ida y vuelta a Mérida merecen la pena sólo por el café de los jueves con él. A todos, gracias.” ¿Cómo hago yo ahora para hablar de este libro sin se...

Una de Cumbreño.

Os dejo aquí la cubierta del nuevo libro de JM Cumbreño en Algaida... seguro que es magnífico, como todo lo que hace... yo aún no lo he leído.

Cumbreño en el mundo.

Dejo aquí este PDF con una entrevista que el diario "El Mundo" le ha hecho a mi amigo José María Cumbreño. Le agradezco en lo que me toca su afecto y su consideración. Un abrazo, amigo. Entrevista Para El Mundo

Ben y José María.

14 de mayo de 2009 Que volví a la lectura después de unos días en blanco y, azares del destino, los dos libros que ataqué con mis dientes afilados son rebuenos, especialísimos, mmm... “Memoría”, del amigo Ben Clark, contiene un desahogo poético original y muy bien anclado en algo que generalmente echo mucho de menos en los pretendidos poetas jóvenes, un fundamento poético sólido amalgamado a una ética hermosa con perfume de modernidad. Ben domina con facilidad y brillo el arte clásico de versificar y tiene un innato sentido del ritmo –y lo utiliza sin medida y con éxito–... y toda esa ‘retórica’ poética –la que solo conocen los que se empeñan en formarse– la alimenta con un ideario verdaderamente original que encaja como un cráneo al que no se le notan las suturas ni con lupa gorda. Un libro sobresaliente que puede sumarse sin rubor alguno a esos dos preferidos extraordinarios que siempre ruedan por mi mesa de imprescindibles... “La camarera del cine Doré” y “Adiós a la época de los gr...

Una vasija donde la mujer coloca agua.

25 de enero de 2009 Cuando llegaron Antonio Reseco y José María Cumbreño, yo ya había escrito algunas páginas de mi diario, había tomado café mirando cómo Ana servía las mesas de los raros comensales de PdT, había hecho un par de paginas de mi diario gráfico [este año utilizo un cuaderno precioso que me regaló Marisol en su última visita], había leído 'Las hijas de Minias' en el libro IV de ‘Las Metamorfosis’ ovidias y unas páginas de ‘Dédalo o la ciencia y el futuro’, del genial John B. S. Haldane, había intentado arreglar el ordenador, que va a tirones, sin conseguirlo; había hecho acto de voluntad para limpiar la imprenta [imposible], había ido dos veces al baño con éxito, había recortado imágenes de un EPS [El País Semanal] viejo, había navegado en internet para leer la prensa del día y un trabajo muy interesante del colectivo ‘Alicia Bajo Cero’, había hecho cuentas para ver cómo salimos del IVA y del pago aplazado del impuesto sobre la renta, me había cagado en la puta mad...

No, padre, no te vayas a detener ahora en la lectura.

(Desde el poema ‘Subway’, de Juan Cameron) No, padre, no te vayas a detener ahora en la lectura, no estropees las cosas leyendo a los marciales escritores de tu tiempo, y menos a los santos varones que son presa segura de estudiosos para ganarse el pan que no merecen; no me vengas ahora con esas naderías de ‘lo que me he perdido…’, que no tendrás razón. Sigue a tu justo paso, con la mirada puesta en el edén chiquito que se ve desde casa, con las manos seguras dando valor al peso y solidez temprana a mis días azorados. Tú no necesitas leer, padre, pues perderías tu tiempo, y aún te resta camino para atrapar las cosas por tu saber de oficio. Te basta con alzar la mirada para comerte el mundo y entenderlo, y no es asunto tuyo toda esa pantomima de cervantes y lopes, de kunderas o joyces. Podrías ofrecerles a todos esos tontos letraheridos [entre los que me incluyo] el canto más hermoso de las amanecidas con solo alzar tu mano, la solidez magnífica de un gran carácter, la postal siempre ní...

El mundo es un pañuelo...

Hoy, mientras tomaba mi cafetín en PdT, se acercó hasta donde yo estaba uno de los notarios de Béjar [creo que se llama Andrés, aunque no estoy seguro, pues tengo muy mala memoria para los nombres], un tipo encantador y entrañable, para despedirse de mí porque se traslada a Coria por su trabajo. Me sorprendió al contarme que ha sido coleguilla de José María Cumbreño desde muy temprana edad, ese poeta extraordinario y amigo estupendo que tanto afecto me da. El mundo es un pañuelo… y eso me gusta mucho. ••• ¿Te acuerdas, viejo F, del arco iris cayendo entre la niebla en el Valle de las Huertas? Eran días tan diferentes a la realidad… días como encallados en la memoria a los que el tiempo ha puesto su parte de sueño. Tú aún no eras el glaciar en que te has convertido con los años y tenías esperanza en todo lo desconocido, hasta en la gente. Entonces la frente era casi testuz para atacar al mundo que no te gustaba [hoy es cofre secreto en el que guardas vientres esperando a que el declive ...

Jet lag

Albertito es presa de un jet lag que le deja dormir solo tres horas en su oriental camastro y se torna imbuido de esa cosa Tao Yan-Ming que toma a los viajeros de largos recorridos. Escribía Tao: Un huésped reside en mí, nuestros intereses no son completamente los mismos. Uno de nosotros está borracho, el otro está siempre despierto. Despierto y sobrio nos reímos el uno del otro, y no comprendemos el mundo del otro. Propiedades y convenciones, qué tontería seguirlas muy seriamente. Sé orgulloso, no estés involucrado, entonces te acercarás a la sabiduría. Escucha tú, viejo borracho, cuando el día muere, enciende una vela. Fíjate, Alberto, en lo que dijo Tao: “Sé orgulloso, no estés involucrado, entonces te acercarás a la sabiduría”. ¿Magnífico, no?, y tú lo sabes, lo sabes cuando me escribes eso de “considero más un triunfo que un fracaso el hecho de que se me ignore…”. Pero el hombre precisa que los otros hombres le pongan en valor por lo que hace o en vergüenza por lo que deja de hace...

Nautilus belauensis.

El viejito, que tiene el cuerpo enroscado como un nautilus belauensis, como traído hacia sí mismo, ya perdió la cabeza hace unos años, pero no era notorio, pues caminaba tranquilo con su bastón tres o cuatro metros detrás de su esposa y no le dirigía a nadie la palabra. Fue hace unas semanas cuando empezó el escándalo de su siroco senil y hasta hoy no ha parado. Yo lo supe porque hace unos días que me paró en la calle, justo al lado de la puerta de mi imprenta, y me exigió a voces que le entregara una bolsa de cemento blanco. Le expliqué con paciencia que podría darle papel o cualquier otro material de imprenta, pero que cemento no tenía. Él insistió muy airado, blandiendo su bastón amenazante y gritándome que no tenía caridad, que yo era millonario y tenía mi almacén lleno de cemento blanco, que le diera una bolsa llena o que se liaba a garrotazos conmigo. Intenté calmarle, pero cada una de mis palabras multiplicaba su ira y hacía que sus movimientos tomaran velocidad y fuerza. Me d...