Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como FÉLIX GRANDE

“Platero, ¿tú nos ves, verdad? Sí, tú me ves…”

“ Platero, ¿tú nos ves, verdad? Sí, tú me ves… ”… recitaba Antonio G. Turrión anoche a los cuatro gatos que le escuchábamos en BizArte durante el acto de homenaje recuerdo a Juan Ramón en los 100 años de Platero y yo … Justo cuando Antonio nos entregó estas palabras, al final del acto, en mi cabeza apareció nítida otra lectura de Platero a la que asistí hace años en Moguer, en la casa del poeta, frente al retrato enorme y divino de Zenobia Camprubí… y lo recordé porque el sentimiento fue el mismo… o no, que esta vez fue mucho más intenso. En la lectura de Moguer tuve la sensación de que el burrito era aquella belleza que emanaba Zenobia… y en la lectura de anoche percibí que eran todos mis desapareciditos, aquellos que dejaron impronta en mi espíritu y me anegaron el alma de una tristeza inabarcable… y me pasé la noche gritando adentro: Josetxo, ¿tú nos ves, verdad? Sí, tú me ves… Ángel, Félix, Fernando, ¿vosotros me veis? Sí, me veis… Magdalena, ¿tú nos ves, verdad? Sí, tú me...

Por lo menos pon unos estores... un viaje para homenajear a Luis Alberto de Cuenca.

El teléfono móvil y los temblores de una compañera de curro de José Luis Morante dejaron esta imagen divina en la que estamos José Luis, Emilio Pascual, Luis Alberto y el que suscribe. Fue un viaje entrañable desde la justa salida. Venía yo de una semana llena de preocupaciones urgentes en la que apenas había podido reposar [la cabeza, que le da vueltas a todo hasta a la hora de dormir] y todo había encontrado solución a última hora, justo antes de pillar camino a la capital de reino. El día amaneció extrañamente primaveral después de tantos días llenos de flores del frío y solo esa circunstancia ya conformaba el mejor presagio. Viajé con Antonio Gutiérrez Turrión y el viaje se hizo corto por la conversación constante [casi un monólogo de mi amigo, pues la obligada atención a la conducción y los restos recientes del naufragio semanal le daban forma a mi silencio]... hablamos del último pacto entre gobierno, patronal y sindicatos; de la movida prerrevolucionaria de los países árabes...

Busco divulgador escéptico.... pagaría bien.

A primera hora recibo paquetón del colega Hilario Jiménez Gómez con algunos de sus trabajos editados [enjundiosos a primera vista] y con un original que prometo mirar con ojos de atleta… Son parte del envío “Una grieta por donde entra la nieve” [antología realizada por el amigo Hilario sobre la obra del inefable Félix Grande], “Pablo Neruda. Un corazón que se desató en el viento” [magro volumen coordinado por mi amigo con un generoso número de aportaciones de interés], “Lorca y Alberti, dos poetas en un espejo (1924-1936)” [sesudo estudio con imágenes sorprendentes de los poetas guerreros] y “En un tirangulo de ausencias” [obra creativa de Hilario que leeré con detenimiento y con la mejor mirada poética que sé ponerle a mis amigos]. Mil gracias, chaval, por este material que me hará gastar horas con –como poco– sensación de provecho. A la vez, y de las manos del mismo cartero, recibo el nº 100 de la revista italiana ‘L’Ortica’, con sus hermosos contenidos de siempre en un cuaderno adm...