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Busco divulgador escéptico.... pagaría bien.

A primera hora recibo paquetón del colega Hilario Jiménez Gómez con algunos de sus trabajos editados [enjundiosos a primera vista] y con un original que prometo mirar con ojos de atleta… Son parte del envío “Una grieta por donde entra la nieve” [antología realizada por el amigo Hilario sobre la obra del inefable Félix Grande], “Pablo Neruda. Un corazón que se desató en el viento” [magro volumen coordinado por mi amigo con un generoso número de aportaciones de interés], “Lorca y Alberti, dos poetas en un espejo (1924-1936)” [sesudo estudio con imágenes sorprendentes de los poetas guerreros] y “En un tirangulo de ausencias” [obra creativa de Hilario que leeré con detenimiento y con la mejor mirada poética que sé ponerle a mis amigos]. Mil gracias, chaval, por este material que me hará gastar horas con –como poco– sensación de provecho.
A la vez, y de las manos del mismo cartero, recibo el nº 100 de la revista italiana ‘L’Ortica’, con sus hermosos contenidos de siempre en un cuaderno admirable por su simplicidad: Un delicioso trabajo de Claudia Bartolotti sobre Wislawa Szymborska, una delicia sobre Dino Campana realizada por Prisco de Vivo y algunos poemas inéditos de Claudia Lotti y de Norberto Cordisco… Mil gracias a Davide Arganani y a su gente por acordarse de mí con la exacta frecuencia con la que editan su maravillosa ‘L’Ortica’.
•••
Los creyentes también son seres atormentados… mejor: todos los creyentes son seres atormentados.
De las religiones viene el culto al sufrimiento, tanto por lo hecho como por lo que se ha de hacer. Tal circunstancia va conformando seres en los que cabe el miedo a espuertas, el temor a paladas y la sensación de culpa a auténticas montoneras. Y su pasión es real [vista en su significado más sufriente] porque son predispuestos sicológicamente a ese estado de sitio… y todo porque hay una idea creacionista del mundo que resulta muy conveniente a ciertos bolsillos y a ciertas ambiciones de poder.
Se precisa en este tiempo un sólido ateísmo de combate liderado por escépticos sesudamente preparados para combatir con verdadero ardor esas patrañas que tienen una meta única y muy bien decorada con una apariencia de corte/porte ‘moral’: el poder sobre el mundo de los hombres.
Alguien debe desmontar desde la ciencia y con proposiciones triviales y entendibles esa farsa creacionista que ha conseguido aunar el saber científico con la milonga religiosa… y debe hacerse para expulsar el marbete de Dios de la cabeza de los hombres [por lo menos ese marbete de Dios grupal que adocena a muchos y da poder a unos pocos, que es el realmente dañino… no importa que se viva la espiritualidad en lo individual y se idee desde ahí como opción desiderativa de uno solo, que eso ayuda a elaborar pensamientos complejos que te han de llevar a conclusiones tan insospechadas como contradictorias]. Un buen divulgador escéptico puede ser el más valioso de los hombres para la Humanidad.
(22:41 horas) “La camarera del cine Doré / tiene unos ojos que quitan el hipo, / una sonrisa preciosa y un tipo / que aleja el sueño mejor que el café. / Lleva una trenza que verla da gloria / y al acercarse a servir la mesa / luce tan guapa como una princesa / y da una fiebre de amor transitoria. / Es tan bonita que quiero creer / que se ha escapado de algún fotograma / o de un cartel, y también que sin duda / sus dulces besos habrán de tener / todo el ardiente calor de una dama / de alguna vieja película muda.” [fue petición y transcribo el poema que el gran C M Aguirre dedicó a Tania Marot… y yo sigo necesitando mil libros nuevos de este poeta hiperclásico y polifacético, moderno y absolutamente alucinado, perdulario y feliz…]
De FUMADORAS

Comentarios

  1. Sólo un Dios todopoderoso y eterno podría combatir con éxito ciertas creencias acomodadas.
    Por cierto, Félix Grande, ese gran proeta.
    Un abrazo

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  2. No creo que las personas religiosas lleven implícita la carga del sufrimiento, todo lo contrario.
    Desde mi postura, que supongo atea, veo constantemente cómo estas personas se apoyan en la creencia de su dios en momentos críticos (lo cual envidio); justifican sus acciones chungas y encima tienen la confortable oportunidad del confesionario, al parecer todavia funcionan las bulas.
    Pero tampoco nos podemos de las profundas reflexiones surgidas de pensadores religiosos.
    No creo que la religión sea una traba para el pensamiento, o al menos, no más que la ciencia (siempre inexacta) o que la propia condición humana.
    No necesitamos ningún gurú apóstata divulgador,mejor un puñado de librepensadores.
    Me voy, que no llego a misa.
    Abrazos, hermano.

    ResponderEliminar
  3. ¡Ay!
    Me he comido una palabra..
    -Pero tampoco nos podemos olvidar de las profundas...
    Me he olvidado "olvidar".
    Las prisas por ir a misa.

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