Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como ÁLVARO FERNÁNDEZ MAGDALENO

Eila y los Magdaleno...

Eila y Sonia en la imprenta. A media mañana llegó Sonia a visitarme con su linda Eila, a la que todavía no conocía más que por las imágenes que ella y Pepe me habían enviado por correo electrónico... un verdadero placer ver cómo crecen los proyectos vivos de la gente que quieres. Eila es un mar de tranquilidad que resume perfectamente la genética deliciosa de sus padres, dos seres llenos de bondad y fuerza que siempre lo han dado todo por los demás... y creo que fue la primera pareja que nació de aquel MPDL lleno de ganas y situaciones, el que se fajó con mucha ilusión y muchas empeño en múltiples proyectos solidarios dirigidos por el gran Juanito Hernández Heras, mi hermano del alma. De aquellos días quedaron dos escuelitas en el valle de Mangola Chini [Tanzania], un puente en Camerún, montones de jornadas con niños a los que se les intentaba dejar la impronta de la solidaridad, días largos con muchachos difíciles con penas de trabajo para la comunidad, semanas enteras de redacci...

Visita relámpago.

Visita relámpago de Diego y Álvaro Fernández Magdaleno, que iban de camino a Plasencia para un concierto de piano de Diego ante el público placentino. Tomamos cafetín y charlamos acelerados de nuestras cosillas... y nos reímos un rato. Antes de despedirnos nos tomamos unas fotos con el dibujillo que reza: " Cada uno termina teniendo la sonrisa de su ideología "... y quedó lo que veis. Un placer recibir a mis amigos siempre.

Sigue, viejo F., en tu alcanfor...

Es alcanfor lo que averiguo en tus axilas y retuerces en mueca la sonrisa que derrumbaba antaño, viejo. Hoy amaneciste oxidado, con los ojos hinchados por esas seis horas de sueño cortísimas, escasas… horas que taladran y que pesan como fardos enormes. El gusano te acecha, viejo, y toda esa familia de himenópteros gustosos de cadáveres y restos putrefactos… pero tú te refugias en pensar Estrasburgo o en esos cuadros flamencos de van Eyck o de Brueghel donde la muerte triunfa sobre los cuerpos desnudos o la vida se riega con aspersores por la esfera de la más plástica locura; te engolfas en vivir arropado por los endemoniados de Líbano o los harapientos mensajeros africanos que llegan desde el sur sin nada más que nada, te deleitas en las mujeres como yemas de Santa Teresa de Ávila o en el apremio del miembro acostado en la entrepierna. Te acecha el marabú, viejo, y la corneja desde su negro irisado de invitación al banquete… y tú te pertrechas de añonuevos en Lucerna o El Cairo, te esc...

Filípicas y Molineras.

Tomarse un día para dejarlo en blanco a veces es un lujo inalcanzable. Yo lo he intentado hoy, pero la brasa telefónica lo ha fastidiado todo. En fin. Decía el gran Pavese que “es pecado lo que inflige remordimiento”, y a mí me remuerde hoy la conciencia por haber contestado a todas y cada una de las llamadas que me han hecho. Soy un pecador en línea… y, encima, cabreado. A primera hora intenté que me pudiese la poesía y me empapé de ‘El canto y la ceniza’, buscando el frío lírico de Anna Ajmátova y la tierna dureza de Marina Tsvetáiva, pero solo encontré consuelo por mi falta de palabras y una envidia amoratada por sus versos [‘Cuando alguien muere / cambian sus retratos. / Miran de otro modo sus ojos, y sus labios / sonríen con distinta sonrisa…’ (A.A.”] • [‘Perderlo todo de un golpe, / un tajo limpio. / Suburbio, arrabal: / el día se acaba… // Se acaba la ternura –piedras–, / las casa, los días y nosotros –se acaban. // Mansiones vaciándose: las honro / como a una madre anciana. / P...