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Mostrando entradas de agosto 29, 2010

Obsesivo de pájaros

Atávicos, los pájaros establecen en mí su delirio genético y me inflaman de vuelo, me penetran las manos con sus picos de cráneo y me insuflan en vértigo de saber desde arriba... los adoro y los temo como a dioses chimúes o a vestales romanas que en su célibe hacer mantenían el fuego... me penetran los ojos con sus alas de látigo y son yo si se tercia algún vuelo pendiente... cuando caigo agotado, los escupo en las láminas de papel satinado con la tinta que sobra y les doy vida estática desatando mi muerte mientras gasto latidos. Los supongo venidos de un allá de desiertos o de las selvas vírgenes que en un mar son frontera, los averiguo ‘lucho’, ‘mzwngu’, ‘gringo’, ‘míster’... y los supongo abrazos, cuando no cruz o espada. En su vuelo traen régulas de países cinábricos, eloísas de aire con olor a otras lluvias, beatrices bellísimas con cabellos de fango, ginebras entre tules hechos de pastos verdes, lauras con ojos claros para alumbrar las noches, medeas sin sus pantys de salir a las…

Devino el día lento y sin labor apenas...

Densas, las anacondas aprietan a sus presas hasta que les quitan el aire, y no hay lugar a la esperanza, porque nunca les enseñaron a esos ofidios la palabra “mañana” si no era para sí... y entre los juncos se ahogan los adioses expirados... francamente podría haber sobrevivido la fiera que resbala comiéndose una pierna o un brazo de su víctima, pero lo pide todo y en su ley es lo justo. La debilidad siempre ha de pagar su deuda con el destino a un precio superior al del arrojo, ya que el predador siempre juega a todo o nada... en fin... y que se desplomó de pronto el cielo entero en una tormenta bestial con aguacero y aparato eléctrico... y me dio por imaginarme en invierno, despojado de todo este sudor acumulado por ese calor raro que ha puesto aquí su casa de verano... y a la par que el chubasco, el alma achubascada y el cuerpo con latidos de algo que se viene perdiendo sin saber qué es la pérdida... luego escampó y quedaron algunos locales bajos inundados y ese olor vivo a ozono …

La canción del verano

Oye, que lo de las canciones del verano puede ser una buena tabla desde la que buscar alguna unidad de medida del decurso humano y sus mingadas... de cuando era chico, recuerdo aquellas tonadas que tanto servían para las meriendas campestres, las bodas, las zorriondas y los bautizos... estaba el “vamos los dos, los dos, los dos; vamos los dos en compañía; vamos los dos, los dos, los dos al jardín de la alegría”, que era canción de excursión en tono amable e infantil... el “por el puente de Aranda se tiró, se tiró, se tiró el tío Juanillo, pero no se mató”, que ya era como para andar metidos en hornazo... el “por el río Nervión bajaba una piragua cargada de borrachos y todos son de Cangas”, que se hacía ya metiditos en aloques... el “Salamanca, la blanca, quién te mantiene. Cinco carboneritos que van y vienen”, que siempre salía si el vino trocaba triste y uno andaba lejos de casa, o el “Asturias, patria querida, Asturias de mis amores, quién estuviera en Asturias en todas las ocasione…

Caballos recientes o lonchear cadáveres...

Caballos recientes o lonchear cadáveres y envasarlos al vacío [una idea de mafia carnicera], el sí y el no, ser el malo de todo para siempre, autoconfiscarme la idea de seguir y fumar hondo, cabrearme conmigo mismo por haber escrito sobre una radio de Béjar [me prometí silencio, me lo prometí, coño, me lo prometí], cenar como un mandril hambriento, silbar canciones de Silvio o de la Sosa, corcobarme en lo oscuro cuando cuadra, distar y jamás dictar, decir de nuevo la palabra ‘muslos’ o la palabra ‘blando’, mojarme un poco los pies, sentir que siento... playas, colimbos, toronjas amarillas, cuartos a media luz, pensiones... me viene de perilla que se me vaya el coco y las manos se me despiecen en palabras inconexas... rubor, rouge, clarinete, círculo... Truenan los viejos árboles con la labor del viento y miro allá, ponerse, a un sol anaranjado que no es el de ayer, que éste es algo más étnico y mercúrico... se lo come el horizonte como una comunión lenta y, apenas oscurece, se rayan de…

esebecutalgia

Ando estas últimas semanas engolfado en darle una vuelta de tuerca a los proyectos solidarios de SBQ. He de confesar que he estado muy bajo de forma en los últimos meses [todo propiciado por los problemas personales de trabajo y por el pequeño desánimo de no poder ver cumplidos algunos plazos que me había impuesto]. La verdad es que no he parado en todo este tiempo de darle vueltas a los asuntos solidarios diversos en los que estoy metido, pero también ha sido tiempo para la reflexión, para retomar los proyectos y buscarles las vueltas de otros modos. Entre los asuntos tramitados y no explicados aún, están fundamentalmente dos realidades que alumbran nítidamente hacia el futuro: el grupo de Perú ya es absolutamente oficial [nos ha costado un montón conseguirlo] y la decisión de aceptar ayudas institucionales externas a la organización [ya lo matizaré en otro momento] parece que servirá de gran ayuda para conseguir los fines previstos desde el principio [estamos colaborando con la Funda…