
Otra vez el renglón seguido de los riñones, la manta eléctrica jugando a ser compañera de sofá y de cama, el descojonarme de risa por los artilugios que tengo que inventarme para levantarme de cualquier sitio, la mano marcando siempre el dolor [como sujetándolo], la quejita en la boca [me encanta], los gayumbos subidos hasta la marca de las orejas… otra vez limitado porque el viernes me quedé congeladito en Salamanca, porque el sábado me descargué con Felipe todo el material que Marqués de Valero le entregó a SBQ [que era mucho y pesado, así como 16 cajas grandonas llenas de libros], porque el domingo trasegué a medio gas con Manolo Casadiego, Youssouph y Adrián algunos asuntos mercadilleros, porque el lunes me descargué por la mañana todos los restos del mercata solidario [con el agravante de que mi padre se ha ido de vacaciones y se ha llevado la llave de la puerta a pie de calle de mi local, con lo que me ha tocado bajar y subir tres tramos de escalera para las cargas y las descargas]… y hoy he tirado todo el día con la primera camada de calendarios 2010, un trabajo que me exige posturas constantes e inadecuadas para mi estatura.
Así que otra vez como la tullidita, con el mal del orfebre, en ángulo constante y, como digo, descojonadito de la risa… porque a mí este dolor de en medio me da la risa, una risa floja de cojo de atar.
Y que Malick –el hijo recuperado– me ha traído una mazorca de maíz desde Gambia con un rematito de cuentas de colores en el tronquete junto a la noticia de que empieza trabajar de nuevo en Aldeanueva del Camino, y que You parece que mañana también es posible que sea contratado para un nuevo curro, y que Guille me ha traído de Toledo un flamante mechero “Dora” de gasolina con una foto enorme de la ciudad alcázara, y que Felipe hoy ha estudiado un poquito [cosa de festejar], y que llueve a mares, como hacía meses, que se nos cae el cielo encima cada veinte minutos… y que eso me gusta mucho, coño.
Hola, Pipe Pipón. Que se te quiere desde Madrid, bueno desde Villaviciosa, donde estoy. Que te debo 100 euritos y que no me olvido. Que a ver cuando nos pasamos por tu Béjar. Que el libro que has hecho para los alumnos d narrativa d Urceloy me ha gustado. Que ha caído una por aquí que se me fue la luz una hora y estaba asustada y me acordaba de mi abuelita rezándole a Sta Bárbara. Que te quiero, guapo, y que se te pase el dolor, eso lo más importante.MUAC!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarMe perdí tu intervención en el SDLM...Pero el azar, creo, está de nuestro lado; creo que nos encontramos el domingo cerca del miliario romano; junto al río :) Digo creo y digo bien, porque no estoy segura.
ResponderEliminarPilart
A mí también me encanta, casi-casi tanto como sentarme frente a esta pantalla y leerte sin prisa alguna.
ResponderEliminar¡Qué placer!
Un beso grande Sr. Comendador.