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LAS JODIDAS ARTES GRÁFICAS...

Desde hace años soy propietario de una imprenta clásica a la que fui sumando con mucho esfuerzo económico nuevas tecnologías. La imprenta dio vida durante mucho tiempo a siete familias de forma directa y a otras muchas de forma indirecta, pero las distintas crisis y las nuevas formas feroces de grandes corporaciones consiguieron que al día de hoy sea solo una forma de supervivencia cargada de deudas y gabelas que no da para dar de comer a las dos personas que permanecemos trabajando a diario. Fuera de los graves impagos de clientes que nos dejaron heridos de gravedad hace unos años, hay ciertas circunstancias perversas que están destruyendo el sector con fiereza: –       Las instituciones han sustituido el papel por esa moda ‘on line’ tan fría y tan llena de dificultades para los usuarios, animados, eso sí, por el lógico furor ecológico (con el que estoy absolutamente de acuerdo), pero sin aportarnos soluciones a la pérdida bestial de negocio que ello ha supuesto (se ayud...

Pasar de vivir a sobrevivir

Pasar de vivir a sobrevivir debe ser un trago difícil. En 2003 yo tenía un negocio boyante de puericultura y ropa infantil. Iba francamente bien y, ilusionado por aquella marcha positiva, invertía todos mis beneficios en mejorar la oferta que daba a mis clientes. Aquel año acababa de recibir todos los pedidos de temporada –hice una apuesta fuerte de compras–, tanto de ropa infantil como de puericultura, y lo pagué con todos los ahorros que había venido acumulando en los meses anteriores. Dos circunstancias negativas sucedieron a la vez: comenzó la guerra de Irak con la consecuente crisis económica y el aparato político sanitario de Castilla y León eliminó la sala de partos comarcal que había en Béjar… Me quedé con todo el material comprado y sin un clavel. Siempre fui positivo y comencé a buscarle las vueltas al trabajo, intentando acercarlo a mis gustos personales con la finalidad de sentirme algo más feliz, y, después de muchas vueltas y mucho esfuerzo, compré una imprenta a medias ...

SIN PALABRAS

 

Estamos en el final de un paradigma

Miro la prensa del día y me desmadejo al percibir netamente cómo evoluciona la destrucción del sistema decadente en el que nos ha tocado vivir. El capitalismo globalizado, lo dije hace mucho tiempo y lo mantengo, está en un proceso de autoeliminación que le lleva inexorablemente, tarde o temprano, a su desaparición como paradigma, produciendo eso que siempre ha supuesto el fin de las más grandes civilizaciones, que no es otra cosa que dolor, un insufrible dolor. Mirad la Historia y seréis capaces de percibir que estamos en el final de un ciclo, en el peligroso final de un ciclo par al que ya sufrieron las distintas civilizaciones imperantes en otros tiempos. Recordad, por quedarnos en lo cercano, que hubo una época en la que en España no se ponía el Sol hasta que llegó la sombra. Vivir un proceso de ruptura hegemónica es una mala suerte que nos ha tocado vivir y que les va a tocar padecer a nuestras futuras generaciones (con tristeza inabarcable pienso en mis hijos y en mis nietos), y ...
Volver desde el aprecio desmedido, desde los brazos abiertos, desde el respeto admirado…, hasta este no ser nada resulta un poco duro. Y es que ser y no ser a la vez es algo complicado de llevar. Me siento a procesar todos estos días y sé con claridad quién soy, independientemente de quién parezca. Percibo bien enfocado en qué debo seguir y cómo debo hacerlo, pero no me quito del centro de mi estómago esa sensación agria de este ‘no ser’ aquí, entre la gente que me ha visto crecer, caer y levantarme tantas veces. Muchas veces he dicho que el verbo ‘merecer’ habría que eliminarlo del diccionario, porque es un verbo clasista, competitivo y negativo hasta en su acepción más positiva. ‘Entender’ debiera ser el verbo preciso, y a mí me gustaría ser ‘entendido’ allá y aquí, donde me quieren y donde me niegan, donde piensan que me deben algo (no me deben nada de nada) y donde lo debo todo. Procesar ser parte de un ‘top’ absurdo y ser a la vez una dolorosa nada, es muy difícil a ratitos, pero ...

SER UN JODIDO DIOS MENOR

Ser un jodido dios menor de tu entorno es una mierda pinchá en un palo. Todo se soporta en ti, el rey de los solucionarios, el que sonríe siempre, el del constante ‘nopasanada’ ante cualquier torcedura pequeña o grande, mediana o sin medianar; el que aporta seguridad ante cualquier circunstancia, el ‘siempredisponible’… Y ese peso constante se queratiniza, dejando una costra de ti que es lo que otros ven y con la que conforman su opinión sobre ti… Un tipo fuerte, enconado en lo suyo, resolutivo, alegre, locuaz, irreductible, capaz…   El problema surge cuando el dios menor flojea, porque no es un dios ni es nada especial ni mejor que los demás, y de pronto se le saltan las lágrimas sin más porque no puede con todo y necesitaría otro dios menor en el que apoyarse -que no existe-, pero todos, al verle llorar, piensan que ríe y persisten en seguir sumando peso a sus espaldas… Cuando esto sucede… Cuando esto me sucede, me encierro en mí mismo y a la vez me encierro físicamente en mi est...

Entre la mediocridad y el consentimiento

Vivir entre la mediocridad y el consentimiento viene siendo tan endémico como el virus corona y sus peores variables de nombres griegos, y eso nos hace miserables por mirada corta y víctimas absurdas por dejación social. Ahora que la ‘verdad’ es la mentira con más ‘follogüers’, resulta que es cuando empezamos a vivir en el estado crítico que anuncia el comienzo de un final, un final seguro y cabrón que pasamos por alto sin más, porque no hay wifi o porque no hay cobertura o porque lo irreal –lo virtual­– se torna realidad sin más en el peor proceso alienatorio que ha sufrido la especie bípeda desde el primer sapiens, dejando pequeña a la propaganda del peor comunismo y al lavacerebros asesino del peor fascismo. Hoy, mientras el hombre es el peor enemigo del hombre, aún cabría una pequeña posibilidad de respuesta contra la degradación sistemática en la que nos han metido –por mediocridad y consentimiento propios, no lo olvidemos– quienes tienen como poder de supervillanos el uso efectiv...