lunes, abril 05, 2010

Homenaje a Farruco Sesto [dos dibujos de hoy]



Tinta china sobre cartulina blanca de 300 gramos en tamaño SRA3.
Pluma Waterman de punto grueso.



Tinta china sobre cartulina verjurada blanca de 300 gramos en tamaño SRA3.
La cartulina era de desecho y tiene manchas de tinta para offset en el fondo.
Pluma Waterman de punto grueso.
He dejado el dibujo a medias porque me desazonan las manchas.

domingo, abril 04, 2010

Ya quisiera yo hacer monigotes de niño chico...


Llego a mi estudio después de ver cómo Fernando Alonso destroza el motor de su Ferrari y me encuentro otra vez con esa anonimalia empeñada en ser mi conciencia paradigmática/enigmática, diciéndome que me dedique a ‘estudiar’ y que deje de hacer esas cosas que no son collages y que más bien parecen ‘monigotes de niño chico’ [ya quisiera yo hacer monigotes de niño chico, coño, que eso sería un triunfo en toda regla]... es que hay que ser cabezota... venga a insistir con lo mismo... que yo hago lo que me apetece y lo llamo como se me antoja y lo sumo a mi diario porque es la huella personal de mi tiempo individual y me gusta acumularlo y dejarlo todo juntito para mí, porque me encanta tener mis cosillas juntas en un cajón virtual, ya que todo lo pierdo a los dos minutos, y no pido respuestas [y si llegan, sean del calibre que sean, me gusta que vengan con la cara puesta y no a escondidas, que ya he repetido mil veces que no soporto la piedra tirada y la mano oculta]... en fin, que me lo pasé de maravilla esta SS recortando, pegando, pintando y escribiendo... aunque todo sea purita bazofia, que por ahí le andará [siempre por comparación, claro]... y es que disfruto con la simple expresión, sea mediocre o extremocre, me siento vivo intentando decir, pegando trocitos de papel como si fueran aquellos viejunos cromos Maga o haciendo pegatinas gigantes con las que intentar metáforas del mundo y sus partes...
Y sí, claro que tengo que estudiar, de todo tengo que estudiar, porque la verdad es que cada día sé menos que el anterior [tengo menos certezas] y siento un gusanito de falta que lo pide a gritos... pero para decirle a uno que tiene que estudiar habrá que ponerse antes en antecedentes y en referencias, habrá que mirarse en el espejo y esperar a que te diga: “tú le puedes decir a otro tipo que tiene que estudiar”... y luego hacerlo de cara. Y, después de decírselo de cara, quizás tengas que demostrarle algo que te acredite como persona válida y validada para decírselo.
También podría mirarse el asunto como que quien ‘hace’ está en proceso de aprendizaje y es por eso por lo que ‘intenta’ con mayor o menor fortuna... y a lo mejor eso es estar ‘estudiando’ y ‘aprendiendo’ por el estupendo sistema de acierto/error... en fin, que lo que más me enfada del asunto es ese anonimato insistente, miedoso y puñetero.
Y que vinieron You y Sandrita [ya hermosona con su embarazo] y charlamos un ratillo de cómo nos van las cosas mientras les hacía unas fotocopias que necesitaban... y que me compré una Coke para tomármela a solas en mi estudio mientras escribo estas palabras... y que el día amaneció radiante de luz e hice amago de salir a fotear por ahí, pero este dolor de espalda que llevo puesto me convenció para que me quedase sentado en esta silla... y que leí de corrido casi la mitad de “Diarios de las estrellas”, de Stanislaw Lem, y que es divertidísimo y está lleno de pensamientos muy atinados sobre el hombre antropocentrista que somos... y que me fumé unos cigarrillos con verdadero gusto y con esa lentitud de los bueyes tan Llamazares... y que luego leí con sumo placer la conversación que tuvieron un día Danubio Torres Fierro y Jaime Gil de Biedma sobre “Memoria, experiencia, poesía”... y que limpié los baños de la imprenta con lejía y amoniaco [estaban indecentes]... y que barrí y fregué la sala de ordenadores y la recepción... y que hice las correcciones del programa EQUINOCCIO 2010 para tenerlas listas para tirada mañana a primera hora... y que contesté un par de correos de amigos... y que me puse a dibujar guardiaciviles sin manos en uno de mis cuadernitos de tuneos... y que ahora me voy a comer tranquilamente a casa y quizás me tumbe media horita a ver la tele y a descansar.

sábado, abril 03, 2010

El tiempo es la justicia de mañana.

Collage de hoy.
"Poema y yo...".
Tamaño: 60 x 60 centímetros.
Soporte: cartoncillo blanco
Materiales: recortes de antiguos carteles de la URSS, un anuncio de Coca-cola, un anuncio de Casa Bastida de Barcelona y una foto de una mujer crucificada bajada de internet. Adhesivo de doble cara en rollo.
© lfcomendador


Collage de hoy.
"El tiempo es la justicia de mañana".
Tamaño: 100 x 70 centímetros.
Soporte: cartoncillo blanco
Técnica: mixta [tinta china, adhesivo transparente, adhesivo radiante e impresión digital Xerox].
© lfcomendador

Obtener ventaja... hay días, como hoy, en que se me va la olla.



Una curiosa característica, profundamente arraigada a la vida, consiste en que los seres vivos siempre procesamos intentando obtener ventaja sobre los demás, y el hombre también, cómo no, y más... basta hacer memoria para que todos tengamos el recuerdo de haber deseado ser invisibles, tener rayos X en la mirada, averiguar lo que está pensando el de enfrente o conocer el futuro... ventaja sobre los demás que supondría éxito, poder, riqueza...
Los seres vivos, competitivos siempre y en continua evolución, procuran dominar para no desaparecer, prefiriendo siempre que sea el de al lado el que desaparezca o, en el mejor de los casos, el que esté sometido a nuestro dictado.
Cuando todo se cuenta en parámetros fantásticos [en el mar de esos deseos increíbles de los que he hablado antes... invisibilidad, adelantamiento al tiempo, penetración en las mentes ajenas...], parece que uno está hablando tonterías y que su discurso debe archivarse en la carpeta de los visionarios, los paraimbéciles y los orates... pero si manejamos términos con menos dosis de fantasía en nuestro discurso, es probable que la mirada que nos escruta cambie el sarcasmo por el puro interés.
Puestos en ello, podríamos decir, sin temor a equivocarnos y sin que nadie se sonría con malicia ante nuestras palabras, que existen ondas electromagnéticas que viajan desde un emisor hasta un receptor siendo en todo su trámite invisibles al ojo humano, y que por ellas se emite y se recibe información exacta que es volcada por sistemas humanos a parámetros reconocibles... hablo de las ondas de radio [de baja frecuencia] y de los rayos X [de alta frecuencia], por lo que creo que se puede afirmar que existen probadamente la invisibilidad y la imperceptibilidad con relación a los sentidos humanos, y no estaría diciendo ninguna tontería [como todo es relativo y todo se relativiza para ser entendido mejor, el hombre necesita siempre aceptar una verdad como punto de partida, aunque sea una verdad no verdadera y desde ella intentar desarrollar sus capacidades cognitivas]. Si pensamos que las ondas electromagnéticas se descubrieron en el siglo XIX, podríamos colegir que están aún en sus primeros pasos de uso, desarrollo y disfrute humano y que aún queda en el campo de la especulación [pero con altas posibilidades de ser descubiertas] ondas que viajen a mayor velocidad que la luz y que en su día puedan servir, conocidas y bien desarrolladas en tecnología, para la comunicación directa entre hombres situados en puntos muy alejados entre sí [eso colmaría la fantasía del telépata o del lector de pensamientos]. No parece imposible si miramos la evolución geométrica del pensamiento científico y del desarrollo de las tecnologías humanas en los últimos siglos y en las últimos años.
Se me ocurre también que cualquier niño siempre ha especulado con viajar en el tiempo como opción lúdica de una tarde de verano, y que los adultos siempre vemos en estas historias cierto toque de aquellas novelas de Julio Verne que leíamos en los estíos sin clases, cuando apenas había televisores en los hogares... ¿locos todos?... pues no... el hombre ya viaja en el tiempo, aunque está en la prehistoria de esos viajes y va apretando el nudo a velocidad de vértigo... pongámonos en la piel de un tipo del siglo XIX ubicado en el centro de Sevilla y hagámosle desplazarse con los medios de la época hasta un punto de Barcelona... un caballo medio, al trote, con sus descansos, por caminos de tierra, tardaría en hacer los mil kilómetros entre veinte y veinticinco días, mientras que un tipo del siglo XX puede estar en Barcelona en una hora y media de avión o en un día si viaja con su automóvil... a lo que se ve, en cien años el hombre ha sido capaz de adelantarse al tiempo mediante la tecnología... sí, adelantarse al tiempo, pues el tipo del siglo XX tiene entre diecinueve y veinticuatro días de adelanto sobre el del siglo XIX, días en los que cambia su vida y su futuro gracias a la intervención de la tecnología... si pasamos de nuevo de la realidad a la especulación, la tendencia camina por el asunto de estrechar esas franjas de tiempo de desplazamiento hasta el justo punto del instante... y después de eso, quizás hasta a restarle tiempo al tiempo.
Y en ese juego de obtener ventaja sobre el otro, el mundo del hombre se desarrolla en diversas especialidades a pasos agigantados, pasos que van interviniendo poco a poco en las sociedades, de tal forma que, cuando el que es capaz de encontrar una ventaja nueva y empieza a explotarla, las ventajas anteriores pasan a ser de uso público y común [no sin su cuota de mercado, claro], lo que supone [a mí se me da de lujo suponer] que mientras que estamos en una fase tecnológica social extendida, ya hay diversas fases muy avanzadas y desarrolladas de las que se están beneficiando quienes las dominan... de ahí los mieditis reales [siempre deben ser reales, por si las moscas] a los oscuros proyectos de los ejércitos del mundo y las multinacionales farmacéuticas y no farmacéuticas, las paraoias con proyectos como el Haarp, el Disclosure, el Blue Beam o el Andrómeda; la Trilateral, la Operación Buitre, el Grupo de Bilderberg... y otros montones de historias de carácter conspiratorio... todos, reales o imaginarios, siempre con el fin de obtener ventaja sobre los demás hombres y los demás seres vivos, provengan de donde provengan.
Una cosa es clara, el futuro siempre ha estado aquí y seríamos tontos si no nos diéramos cuenta de ello, pero como todo en el mundo de los hombres, los hay que tienen más y mejor futuro que los demás, por lo que a lo mejor no sería una tontería pensar que en los próximos decenios habría que variar los conceptos democráticos para aplicarlos fundamentalmente a los derechos de uso y disfrute de los desarrollos tecnológicos sin que en ello tenga que mediar la gran empresa privada con su eterno marbete de obtener crasos beneficios y que, así, pasemos de estos periodos oscurantistas llenos de sombras y conspiraciones por el jodido dinero, a un mundo global tecnificado con razón y sin dobleces, en el que todos los hombres disfrutasen al unísono de las nuevas ventajas, a la vez que el entorno [nuestro planeta] se beneficiaría de esa falta de interés crematístico que lo destruye.
Yo estoy convencido de que el Hombre tiene adelantados bastantes pasos científicos a los conocidos por el común de la gente, pasos que se guardan en las cajas de los poderosos para someternos a una explotación muy bien pensada [hasta que todo el mundo no tenga en su casa un vídeo VHS, no sacamos la tecnología de grabación digital... hasta que todos los hogares no tengan su aparato de grabación digital, no sacaremos los sistemas de comunicación integrados en la biotecnología... y así hasta el infinito para exprimir a los tontos parias de la Tierra]...
Lo sigo diciendo y lo repetiré hasta que me agote: este mundo del hombre está pidiendo a gritos una nueva revolución social capaz de cambiar las bases y los parámetros de las actuales sociedades humanas, un nuevo sistema donde la razón y la lógica sean la justa moneda de cambio para el tiempo futuro... y quizás sea preciso que desaparezcan todas las estructuras conocidas y que la competencia feroz y la acumulación terminen siendo los pecados mortales más castigados.



viernes, abril 02, 2010

Más SS... esta vez con la mirada casi cenital






























Un viaje de Mili Prieto Pajares



Me envía la chiquilla Mili desde Perú unas fotos hermosas del viaje que ha realizado a Tarapoto y Lamas, en la selva peruana, con la universidad donde estudia y con el fin de realizar un trabajo de campo entre los nativos Wasca Wasca.
Este detalle de Mili me encanta y se lo agradezco un montón, pues rescata de mi memoria aquellos hermosos momentos en los que el avión de la fenecida Air Comet me llevaba por encima de esos parajes hasta los lugares más bellos que se han presentado a mis ojos, esos que guardo junto a la visión hipnótica del Sahara, de la gigantesca falla del Riff, de Ngoro-Ngoro o del Lago Victoria.
Un beso gordo para Mili, Lorena, Víctor y el 'abuelete' Pepito... y mil gracias por hacerme recordar hoy aquel viaje iniciático y bellísimo al Perú de los contrastes fuertes y los brazos siempre abiertos.
Qué ganitas de volver...