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Apunte para un poema


© lcf


Hacerte de alba o noche... y agonizar como un ahora incierto, trillando tu cintura con los dedos... o hacerme anguila lenta en lo que ocultas, porque eres luz y ocaso si te empeñas. Clavarte con la aguja sobre el corcho caliente de la cama y buscar un taxón para nombrarte entonces...
Y es que no sé si nací hace tres años o cincuenta, porque todo me sobra en la dulce mecánica de hacerme... no sé si estoy o fui, si perezco o parezco, si todo es un relincho o persigo ese espacio caliente que guardas para mí como una sopa tibia para cuando apetezca... no sé si aún es tiempo de aeroplanos o simplemente todo sea este guarecerse de la lluvia... o nadar hasta la próxima boya y volver luego, desnadando, hasta los soportales...
Quizás tan solo sé que orbito como un viejo planeta alrededor de un sol que no conozco, y tengo cara oculta y cráteres violentos... sé que, sin que yo quiera, me pueden equinoccios y solsticios, que algunos días lato (de latitud) y otros me limito a ser lo longilíneo de un muslo o un gemelo... sé que paso y que peso, que tengo un punto g que me equilibra a nueve coma ocho metros por segundo al cuadrado, o simplemente al hecho sabroso de ser carne... pero estoy harto de ser la equis fija, el tipo previsible que camina y se estanca, el justo deudor de mis facturas, el que pasa a las siete por aquí y siempre llega, y está, como Huidobro, buscando una locura que no le vuelva loco, tan solo una locura capaz de hacer la magia de una lámpara eléctrica...
Esto es caer... todo es caer... pero yo quiero caer de golpe, sin engaños, sin esa danza absurda de las hojas de otoño que al fin van a ser humus y a hacer suelo donde abrigar semillas y preñarlas.
Agonizar sabiendo que la ecuación es simple, que no es lo mismo equis que ye, ni que hay un sumatorio en cada gesto que lo divida todo... agonizar sin álgebra en las manos, pero con ojos geométricos con los que buscar foco a cada falta... y obturar en lo blando lo que me esté prohibido.

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