Ir al contenido principal

Al principio fue algo bueno...




Al principio fue algo bueno para el grupo de cercanos y conocidos. El que tenía algún sobrante, lo dejaba en la caja común con dos finalidades muy concretas: que estuviera seguro y que pudiera servir para ayudar a su entorno. De lo acumulado, se prestaba al que necesitaba con un pequeño pago añadido a su devolución y se utilizaba para concretar beneficios comunes, que a la vez propiciaban que quien había depositado su sobrante pudiera recuperarlo de dos formas: con un pequeño beneficio añadido y con un beneficio común. Eso fue la banca en esencia en su nacimiento... todos se conocían y eran capaces de percibir la bondad del asunto sin tener que pensar demasiado.
De aquello a esto que tenemos ahora, no queda nada. La banca es otra cosa, otro asunto que nada tiene que ver con las personas, pero sí con su retrato en moneda.... resulta muy curioso ver cómo se ha virtualizado todo y el ‘cliente’ pasa a ser el ‘esclavo servidor del sistema’, un esclavo que procura la materia prima, ‘su’ materia prima (guita, pelas, money...), y que debe solemne respeto, atención y sumisión a quien se la recoge. Es curioso que si yo voy a la panadería a comprar pan, el tipo que lleva el negocio me atiende con una sonrisa, me da los buenos días, me pregunta por la familia y por el curro, me entrega en una bolsita mi pieza de pan y me da las gracias cuando le abono los setenta céntimos de la compra y, sin embargo, si voy al banco donde siempre he tenido mi dinero (mucho o poco) para pagar el recibo de la comunidad de vecinos, me dicen que solo cobran hasta las 11:00 a.m., y me lo dicen con mala cara... y eso no es nada si lo comparas con haberles dejado parte de tus ahorros para que los gestionen con lógica y te devuelven un ‘ha perdido usted el 70% de lo ingresado’... y si te enfadas, se mosquean, te ponen excusas y diluyen la culpa en otros ‘otros’ que cobran el nisesabe y que están blindados a cualquiera de tus palabras o tus protestas... al panadero le pagas por un servicio que recibes en el momento... al banquero simplemente le dejas tu dinero para que haga con él lo que le salga de la punta del capullo... el panadero sonríe agradecido... el banquero te pone todo tipo de barreras, te cobra por cualquier pequeño servicio (desde llamarte por teléfono hasta mandarte un aviso por correos –a 30 € está ahora el envío de avisos– y, además, eres tú quien debe mostrarse agradable, educado y bien dispuesto a lo que te solicite... ojo, recordemos que el panadero te da el pan, los buenos días y su sonrisa por setenta céntimos.
Ahora pensemos... si el capital de un banco es el dinero que nos recoge para guardárnoslo y procurarnos un beneficio que consigue negociando con él –con ‘nuestro’ dinero–... ¿por qué como mucho te dan un cuatro por ciento anual si ellos cobran millones, blindan sus sueldos, viajan a todo tren por el mundo a nuestra costa, tienen sedes y oficinas de puro lujo, coches fantásticos, casas de sueño... y pagan a sus esbirros sueldos magros, extraordinarias cada dos meses, les dan créditos sin interés, los prejubilan con una pasta?... todo con ‘nuestro’ dinero... ¿por qué pueden pagarse verdaderas millonadas para evitar ir al trullo?...
la verdad es que no entiendo nada, precisamente porque el negocio de la banca ha evolucionado con la máxima de hacerlo ininteligible y opaco para poder robarnos con verdadero descaro... algo tan fácil como ‘te dejo 1000 para que me los guardes y me devuelves 1004 cuando quiera recuperarlo el próximo año’ se ha convertido en ‘el mercado secundario ha sido cerrado por la CNV y, como habíamos invertido en preferentes tu capital, has perdido un setenta por ciento de ese montante, que te daremos en acciones para que las negocies... y, por cierto, tu cuenta corriente quedó en descubierto en dos euros y ahora tienes menos treinta y dos porque ayer te enviamos el aviso por correo... si no repones en breve, vas a tener un problema’.
Es la ostia sin hache, ¿no?... y con ella.

Comentarios

  1. Tanto ha cambiado el tema que mi abuelo me decía ....hace ya un pico de años era un descrédito tener que pedir un préstamo al banco porque suponía que quien lo hacia tenia pecunio suficiente para evitarlo... pedían dinero los que no lo tenían ahora necesitas tener un buen pico para que te den un préstamo...curioso ¿no?

    ResponderEliminar
  2. Ando puestísima en temas d quitas, laudos, fondos, y trasfondos de choris y mangaperras (que a mi jubilado padre se la colaron con sus 4 euricos - ahorrados, claro, a base d n conocer caprichos-). Ya sabes, LF, recemos pa q no nos quiten
    también, lo bailao!.
    Un beso ( y otro para Mojadopapel y para Sinda, q la vi comentándote en algún post)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …