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Lou-lou

Víctor Balcells poniendo una velita en la catedral de Coria.


“Lou-lou”, decía Víctor Balcells, y a mí se me saltaban las lágrimas de puras ganas de reír… “Lou-lou”… y toda La Bella Varsovia entera sonreía (que en ese momento eran público, casi todo el público)… sonreía Elena Medel y sonreía Alejandra Vanessa… y Sara Toro, que estaba en la mesa de ponentes junto a mi risa y el “Lou-lou” de Víctor, y sonreían la bibliotecaria de Coria, la agente cultural de Coria (que era del mismo Badajoz) y un señor de Coria… y yo me preguntaba si Víctor era familia de Carmen… y si era familia de Carmen, ¿por qué estaba allí, junto a Sara Toro, diciendo “Lou-lou, Lou-lou”?… sí, sé que son preguntas tontas las que me hago, pero me las hago… hasta me las hice por la noche, antes de meterme en mi cama: “¿Víctor es familia de Carmen?”… porque en el fondo me da absolutamente igual que Víctor sea familia de Carmen… pero no me da igual que diga “Lou-lou” o no diga “Lou-lou”… Víctor es como el amante famélico y espigado de una mujer imposible. Callado siempre, observador auditivo y escuchador miradoroso (creo que atento), es uno de esos tipos que te caen bien a la segunda y ya no dejan de caerte bien nunca… siempre te caen bien, vamos, aunque sea o no sea familia de Carmen, que eso no tiene nada que ver. Fue lo mejor de la jornada Coria para el que suscribe… pues lo otro fueron asuntos de ‘mouchoirds’ o de ‘mediocritas’ de ‘aurea’ escasa… más de lo que ya sé o conozco y datos incompletos para afirmarme en lo que pienso de la poesía nueva o de la edición floral de ‘perípatoi’… todo aparte de los dulces divinos de las ‘cauras’ monjas franciscanas (me traje un poco de todo, y eso sí es poesía, aunque sea mística y poco digestiva) y del hermoso, silencioso y paseable casco antiguo (un lujo para los sentidoS muy recomendable). Así que me quedo con el Víctor Balcells sin  joystick, pero con su “Lou-lou”… ¿Serán familia él y Carmen?... y también con mi Fabio, claro... pero Fabio es de otro mundo.

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