Ir al contenido principal

Esos amigos que no reaccionan...



Estoy un poco triste por la falta de reacción de algunos amigos, pero es culpa mía por exponerme a probarlos con un pequeño asunto editorial… en fin, es lo que hay…
Hace unos días tomé la complicada decisión de publicar en edición solidaria mi último poemario, al que he puesto por título ‘Corre la voz’, y llevé a cabo cada uno de los pasos que he seguido con ediciones anteriores, pasos que siempre nos dejaron un pequeño éxito de ventas y una feliz reacción rápida de la gente que sigue mis enredos… siempre salimos airosos en tres días y la cosa dio para alimentar los pequeños proyectos de cooperación en Perú. La ‘cosa’ supone como único compromiso adquirir un libro al precio de 10,00 euros (más dos euros de portes) y tener opción a un dibu dedicado (ambas cosas no son importantes), por lo que rápidamente supuse que mi entorno de amistades reaccionaría rápido… incluso imaginé que lo harían más rápido que en las ocasiones en las que solo he participado como editor e impulsor… pero me he llevado un pequeño disgusto por no ver en la lista a casi ninguno a los que tengo por amigos desde hace muchos años… y lo que es peor, solo cuento un par de nombres de entre los más de 270 escritores a los que he publicado en mis colecciones de poesía (no cuentan las ediciones solidarias en esta lista), tipos por los que aposté y con los que me dejé un montón de pelos en la gatera (y muchos euros)… yo no pedía que se apuntasen por la mala o buena calidad de mi obra, ni siquiera por participar en nuestro humanismo pequeñito con Perú… sinceramente, buscaba ese guiño del colega que ve una oportunidad de decir ‘estoy aquí, a tu lado, aunque haga tiempo que no nos veamos’… y soy tan pesado, que me he empeñado en hacérselo saber a todos y cada uno, poniéndoles en bandeja una respuesta rápida, pero la mayoría se ha hecho silencio.

Me queda esa otra gente, casi todos amigos nuevos, de hace nada, que han respondido a la primera… para ellos mi abrazo más grande, el más apretado.

Comentarios

  1. El: "estoy aquí, a tu lado, aunque haga tiempo que no nos veamos" es lo que importa. Eso es humanismo.

    ResponderEliminar
  2. El lagarto va al sol que más calienta...

    ResponderEliminar
  3. Llegarán, Felipe; no tengas duda. A veces hay asuntos que retrasan nuestros actos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. No sabes lo que agradezco contarme entre los últimos. Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Ey!!!!! Si no avisas, cómo voy a enterarme? Casi siempre he participado en tus saraos. Será que tienes tantos (amigos) que siempre se te escapa alguni.
    Ay, despiste.

    ResponderEliminar
  6. Vengo del blog Pedro Ojeda Escudero....hizo una descripción de tu obra y aquí me tienes.. si él lo dice, es seguro buenísimo!!
    Corre la voz ... leerte y pasearme por la naturaleza

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Ocho días sin Mario

No sé cómo explicar que el decurso vital me sujeta al espacio que habito, que los proyectos urgentes me requieren al pie del cañón y que el trabajo de mierda que tramito a diario me impide hacer exactamente lo que debiera hacer. Cada día recibo fotos y vídeos de Mario: durmiendo, recién bañado, antes y después de la toma, tumbado como un rey con su pañal como único vestido..., y presiento a mi niño abrigado por sus padres, cuidado hasta el más mínimo detalle; pero me siento mal por no estar allí cada cinco minutos para contemplar su sueño, para asombrarme con cada uno de sus gestos o para colocar uno de mis dedos en su manita y sonreír mientras lo aprisiona levemente.
En todo caso, pienso en que sus padres ahora necesitan espacio, que nadie los moleste, y eso me calma un poquito..., y también me calma el tener muy claro que todo lo que hago también lo hago por Mario, para que algún día sepa que ser humanista es el camino correcto, que trabajar para un futuro con dignidad es un buen pl…

16 días sin Mario

Otra semana más y me deshago mirando tus mohínes por el móvil (hasta whatsapp ya me parece humano), tus sonrisas dormido tomadas con amor por esa atrapasueños que es tu madre, tus bostecitos leves, cada después del baño o la comida, algún abrir de ojos que me hace escudriñar en tu futuro e imaginar que miran a los míos para decirme fijos que son tuyos. A ratos llega gente con regalos que son fruto precioso de amistad y de afecto. Te quieren, Mario, y aún no te conocen (hoy te llegó un chupete, que me encanta, en el que se te nombra 'humanista pequeñito'). Y yo me pongo triste porque no tengo tiempo para estar a tu lado, y luego me contento imaginando todo lo que podrás ser y hacer, tus manos primorosas aprendiendo a entregar y a recibir, tus ojos ávidos dispuestos a mirar con criterio al mundo y a sus cosas, tu posibilidad aún sin estrenar... Sueño que haremos algo juntos y te sentirás grande a mi ladito, que sentirás con ímpetu las ganas de vivir y pondrás en mi frente una di…