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Otsuji


Recibo a primera hora una delicia del inefable Ramón García Mateos, una edición de Silva editorial que bajo el título «Memoria [amarga] de mí» recoge un tiempo compartido y una mirada viva a un pasar que recuerdo cada día día de tristeza como mi felicidad. Visto el texto de Ramón, siento envidia por no poder editar este diario mío que es también el suyo para poder regalarles a mis amigos ese tiempo compartido de verdadera excitación.

Y como una magia, llega junto a él otro libro de la Fundación Jorge Guillén que dirige el colega Antonio Piedra –gracias a Antonio por hacerme llegar todas sus exquisitas ediciones–, con un trabajo encomiable sobre la figura y la obra de Claudio Rodríguez, «Aventura»,... dos títulos para hacerme volver la mirada y sentirme tan importante como para que se me pongan los pelos de punta.
Hoy no escribo más, porque no puedo, que tengo que seguir leyendo.

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