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Martti Haavio

La precaución. Siempre sujetando nuestra debilidad con asuntos inútiles con los que protegernos. Tiempo perdido en una autodefensa que probablemente no nos servirá para nada. Qué ingenuidad la de las precauciones tomadas con un apriorismo tan extenso que sea capaz de hurtarnos al placer.
¿No será mejor correr a tumba abierta y luego, cuando el suceso llega –sea de placer o dolor, que no importa–, buscarle un significado, crearse, recrearse o autodestruirse.
La precaución nos quita tiempo de vida mientras pensamos en vivir dentro de unos márgenes de seguridad que no nos permitirán vivir.

(22:23 horas) Hoy me han regalado un extraño libro de poemas de Marián Bárcena (a la que no conozco de nada) en edición bilingüe castellano/inglés, «Nociones del imperio/Notions of empire» con unas bellísimas acuarelas de María Teresa Martín y traducción de Mike Escárzaga.
Lo más sobresaliente es el lujo de la edición de «Reino del aire» para un volumen que no tiene pinta de venderse más que como objeto. Y yo no entiendo nada, ni la edición lujosísima, ni los poemas y su excusa, ni el arrojo traductor, ni las cuádrigas rampantes, ni una cosita Instituto Cervantes que lo acompaña a todo.
Otros bautizos conocí en los que sobró casi toda la comida.
No sé.

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