Ir al contenido principal

Andrzej Kuśniewicz


Leo en la prensa del día que el arzobispado pucelano debe devolver una herencia –de Carmen y Mª Luisa Gómez del Peral– de veinticuatro millones de euros a sus herederos legales y que, al día de hoy, pasados tres años desde que pilló las pelas, ya se ha gastado la mitad. Llevada la cifra a pesetas, arroja el resultado de 14.400 kilitos de los de antes, por lo que los curas se han fundido en tres años la friolera de 7.200 millones de pelas. Me gustaría saber cómo, dónde y cuándo... porque entre las argucias legales aducidas por la secta está la de que la voluntad del propietario real del dinero –el que lo generó y acumuló en su día–, el finado José María de la Cuesta Maura, le indicaba en carta a su esposa que deseaba que todo el caudal fuera a parar a manos de los más necesitados.
Lo bonito ahora sería que el señor arzobispo de Pucela hiciera demostración documental de que esos 7.200 kilos han ido a parar a manos de verdaderos necesitados... y yo creo que lo tiene chungo el colega con sus crucifijos de oro y sus etecés de inversiones de dinero negro –véanse los oscuros trasuntos del dinero de la iglesia pucelana en los últimos años– y otros dales que te pego.
Se lo quedarán todo al final... y si no, el tiempo...
(12:27 horas) Al releer mi entrada del día, el apellido «de la Cuesta» me trae el vivo recuerdo de un amigo de infancia y juventud al que he perdido la pista desde hace años, Manuel de la Cuesta Peix, el más brillante de todos mis antiguos amigos, voluntarioso, inteligente, capaz, deportista excepcional y buen poeta. De Manolo he sabido muy poco desde el triste fallecimiento de Juanito Montero –alguien me dijo que andaba de profe por las islas y que se había dejado una copiosa barba negra... y ahora acabo de verle en una lista oficial (vía Google) como catedrático de Física y Química. Me encantaría volver a verle para ponernos al día de los azares de nuestras vidas.
Y con Manolo viene el recuerdo entrañabilísimo de Amable García –al que mis últimas noticias ubican en Málaga de Catedrático de Matemáticas con la especialidad en álgebra y siempre con una guitarra clásica en las manos–... y Javier Riobó, al que sé asentado en Valladolid y trabajando en asuntos de diseño gráfico... y Javier Bernal, al que veo con más frecuencia durante los periodos vacacionales... y Ángel Martín Bueno, del que he oído que ocupa un importante puesto en la Delegación del Gobierno en Valladolid...
Mejor dejarlo reposar y que el recuerdo quede en recuerdo.
(18:42 horas) He dedicado la tarde a repasar los poemas de «Hammarcord [l’uomo invaso]» –es la primera vez en mi vida que repaso tanto mis poemas, que ya van por la sexta corrección– y cada palabra es una bomba de neutrones que me cae sobre la cabeza. Corregir, para mí, siempre implica destruir la frescura del poema y enfrascarme en la terrible sensación de estar retocando a un muerto. Me joden los «que», las «y», el uso de subordinadas, la búsqueda de adjetivos que me resulten más atinados... y al final sólo hago destrozos y vuelvo a dejar cada poema como estaba. Me equivoco... corrigiendo me equivocaré siempre... soy un tipo de primer toque y no debo enfrascarme en tantas zarandajas.
Me tomaré una café de la máquina de la imprenta y pasaré página.

Comentarios

  1. yo conozco a manuel de la cuesta peix...no me digas k fuisteis amigos???manuel de la cuesta es profesor mio de fisica y quimica del instituto buero vallejo en guada

    ResponderEliminar
  2. yo conozco a manuel de la cuesta peix...no me digas k fuisteis amigos???manuel de la cuesta es profesor mio de fisica y quimica del instituto buero vallejo en guada

    ResponderEliminar
  3. Sí, colega, fuimos compañeros durante un montón de años... y me encantaría contactar con él.
    ¿Podrías pasarme información para que lo haga?

    Gracias mil

    ResponderEliminar
  4. k tipo d info kieres?movil y cosas d esas logicamente al ser su alumno pos no tngo...
    x cierto, manuel es la caña en fiestas y cosas d esas pro como profesor no tiene muy wena fama(sabe mas k nadie, eso nadie lo duda, pro pretende k todos seamos cientificos cuando stamos en el camino para serlos, no lo somos...y nos tiene un poco traumatizados...jaja)

    ResponderEliminar
  5. No sé, su mail... o lo mismo le puedes decir que Luis Felipe Comendador quiere contactar con él y pasarle mi mail: felipe@lfediciones.com

    Gracias por la gestión.

    Un abrazote

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…