Ir al contenido principal

Impertinencias.


• Desde el convencimiento de que soy manejado [por hombres o por fuerzas naturales explicables o inexplicables] es justo desde donde puedo arbitrar mi campo de libertad, que termina siendo el acotado espacio en el que puedo tomar decisiones o tornarme en un impenitente indeciso. La libertad, pues, parte siempre del conocimiento de las cadenas.
• También consiste mi libertad en el poder de cambiar el valor de las cosas que me rodean. Decidir, por ejemplo, que el cuchillo de postre es un destornillador, que mi lata de Coke es un arma letal y arrojadiza, que los cordones de mis zapatos son la soga que ahorca… descontextualizar es jugar a ser libre.
• Me decía ayer el coleguilla Antonio G. Turrión que cada día se siente menos capacitado para enjuiciar lo que le rodea. Lo malo del asunto, desde mi punto de vista, es que enjuiciar tiene que ver con la capacidad de tener respuestas previas, y no me gustan las soluciones que imagino:
1. Tener respuestas y no someterlas a juicio.
2. No tener respuestas.
Ambas soluciones me joden bastante, siempre que lo que en realidad diga Antonio consista en no enjuiciar ni a nivel mental [lo que me parece a estás alturas poco menos que imposible]. Sin embargo, si a lo que se refiere es a no hacer públicos sus enjuiciamientos, estamos hablando de otra cosa muy distinta, estamos hablando de temores, de dudas y hasta de conmiseración con el otro y con uno mismo… pero no de incapacidad.
• Me sentiré bien cuando consiga que cada uno de mis actos responda a una precisión de mi intelecto… es decir, jamás podré sentirme bien.
• ¿Somos posibilidad del segundo que viene o somos probabilidad del segundo que acaba de pasar? En fin, no creo que sea demasiado importante… aunque no vendría mal procesar esto con conceptos como la memoria, la conciencia, el alma, el espíritu, la imaginación, el pensamiento…
• La Filosofía está en pañales, pues aún no ha pasado de tramitar el verbo Ser… anda que no le quedan verbos.
• ¿Lo futuro, lo que ha de venir, pertenece al capítulo de ‘inexistencia’ o al de ‘olvido’? Llegar a conocer esto haría mi vida más difícil.
• No me importa tanto saber lo que quiero como hasta dónde puedo llegar.
• Las mejores respuestas siempre acaban llegando desde la ingenuidad. ¿Por qué coño somos tan complejos?
• Para Donce: La exacta percepción de la realidad por la cabeza tiene sus límites muy definidos. La exacta percepción de la realidad por el idioma es indefinida por pura confusión de posibilidades. [Visualizar un objeto y acotarlo en la mente es fácil… definirlo –tramitarlo en palabras pensadas o dichas– es tan dificultoso como impreciso, pero a partir de ahí se puede crecer en progresión geométrica; de ahí, amiga, mis diatribas sobre el idioma y la forma del ‘ser’ en función del mismo –sobre todo de ser imbécil–].

Me encanta esta foto en la que estoy junto a mis padres.

Comentarios

  1. tio, eres un "bloginestable" cada dia tienes esto de una guisa, saludetes mozo quise ver las fotos que hace tu minicamara.

    ResponderEliminar
  2. de toas formas yo quiero que me juzgue un juez sin respuestas previas, porbre de aquel al que le juzgue un sabijondo de esos que defines ¡¡ con respuestas previas¡¡¡ pues anda que no has dicho nada ¿Prejuicios??
    saludotes
    es que se me olvidaba, jejeje
    ala majo adios
    el otro dia hablaba con mi mujer y me decia a quein le gustaba y a quien no, entrevistar. Y me acordé de las entrevistas en radio estudio contigo, son de las únicas que salia realmente satisfecho y fijate que no eran cosa del otro mundo
    bye.

    ResponderEliminar
  3. Santito, las fotos están en bejarananomellores.blogspot.com


    Son malas de atar las jodías.

    Gracias por la amistad, colega.

    ResponderEliminar
  4. Prefiero la simplicidad a la ingenuidad. Es uno de mis ejemplos favoritos: Malévich, después de pasarse años copiando en los museos a los grandes, pinta el célebre cuadrado negro.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Ok, concepto aclarado. Supongo que en esto que dices se encuentra la base de la existencia (e insistencia) de búsqueda de expresión en otras ramas del arte (pintura, escultura, etc.)
    Por cierto hijo mío, se te ha llenado la boca de "imbécil", joe!!
    (jiji)

    Estáis hablando tan genéricamente sobre el tema de "enjuiciar", que visto así los dos tenéis razón. Es muy, muy difícil no enjuiciar o encasillar al otro y a sus ideas, pero también con el tiempo hay cosas que voy teniendo menos claras, para mí una de ellas es saber encontrar las verdades absolutas. Mi respuesta es mi verdad y con ella puedo dar opinión, pero eso me da derecho a juzgarte?
    Ayyy, cómo me enrollo, qué diver!
    Yo no sé si alguien me entiende con esto de los idiomas y del "ser(...)", pero me da igual, me lo paso chupi!
    Un besito y gracias por dejarme dar palique...

    ResponderEliminar
  6. Ah, se me olvidaba, el bebito de la foto está "pa comérselo con papas fritas"!
    dnc

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…