Ir al contenido principal

Como un trote.


5 de mayo de 2009
Como un trote, vuelvo al ritmo perdido, al rito de la borda por la que pensar en tirarse, a esa cosa de nada de las felicitaciones de un momento [que se agradecen, claro, coño] y a la atención común de mis paisanos... vuelvo a ser la media vaca que pasta donde hay pasto y se agacha donde hay sombra, el voluptuoso con maneras mandril que ve el mar en un charco, el agobiado por las cumbres de aquí y los llanos de allá cerquita, el fumador impar que come atún en aceite como si fuera caviar enlatado... y recorto un pedacito de mi madre y me pongo las orejeras rusas y trasnocho en un sexto piso y orino sentado... como un trote, vuelvo al escorzo de las mujeres imaginadas y a los falsos bronces que cuelgan del cielorraso, al asfalto con chicles, al penetrar los cuartos sin encender sus luces, a todo lo corrosivo que siempre estuvo aquí para dejarme verde y pesebroso...
Ven ahora, con alfileres de cabeza redonda y con el misterio del hilo enredado, ven para sentir cómo es este misterio en el que me siento náufrago, este desnudo raro donde nada es belleza ni armonía... ven para darme fiebre otra vez, para hacerte la muerta en mis brazos capaces o humo del mejor tabaco de Virginia en mi boca... ven con vocación de polvo [cualquier acepción sirve], ven para desterrarme de mí y que sienta esos globos que me hacen vulgar aquí en el pecho, ven para doctorarte en mí y que te infecte de cada desmesura que imagino... vente para el próximo insomnio entre las sábanas...
!Hostias¡, hace meses que no me compro un bollito de azúcar con crema por dentro... voy corriendo a pillar uno y pienso comérmelo entre culo y calzón.
La vida es mucho más fácil con bollitos de azúcar.

Comentarios

  1. No he probado los boliitos con crema (creo)pero ante tal énfasis me quedo con el gusto a la deriva y una sensación vacía en el paladar intentando buscar algo que se le parezca en sabor para poder sentir todo lo que describes.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Y con bocatas de atún con mahonesa... hmmmmmm, qué delicatessen, por-favoooorr... arrojo el guante y bato a un duelo de florete a quien se atreva a echarlos por tierra o a compararlos con las huevillas del esturión (puaj-puaj, que me "gomito"!)

    ResponderEliminar
  3. tu eres un "desagradecio"
    jajaj
    Me llamaron budita, dejé los bollitos
    SALUDos

    ResponderEliminar
  4. supongo que este post irá para la vitrina poética, si no se le escurre antes por mis rendijas de avaricia.Yo voy salivando. Esta es la clase de comida que me alimenta.Ñam.


    urahdal

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …