3 de mayo de 2009
Acabo de aterrizar de la nube que es EDITA y hago balance del hermoso botín... ante la Huete desaparecidita todo el día con sus mexicanitos ‘ándeleeee’, tuve que quedarme con Mayo tomando cervecitas en el kiosko de ‘Pollos para llevar’, mirando la gloria “Biblia” del hermanito portugués Tiago Gomes, engañando al bueno de Matías Escalera para que se hiciera cargo de mi mesa de venta mientras me escaqueaba a fumar cigarritos a la puerta del Teatro del Mar, a charlar mirando con Belencita, a pasear por el puerto con Antonio Gómez mientras me contaba sus proyectos sobre las fases de la luna o la movida infinita del Rey Melón y toda su dinastía, a escuchar a lama Norio con sus gestos preninjas, a leer un librito que me regaló Francis Vaz nada más verme, a reírme de las movidas delaFlor/Escarpa/BenClark y a tomar pescaítos con ellos hasta pillarles manía [a los pescaítos, ¿eh?; a saludar después de mil años a Mada Alderete, a reír con Nacho Fernandez y su look afropitufín, a querer a mi Nati de la Puerta [Jaio–afortiori] después de dos años de no verla ni en pinturita [ha sacado nuevos títulos de sus libros para leer en el WC], a asombrarme [glup] con la colombiana Manuela de los Ángeles, a conocer a La gran Catalina Rivera, de la que me había hablado mucho Antoñito Gómez [se confesó admirada por la obra de mi Alberto Hernández y echamos un rato largo hablando de él]; a flipar [como siempre de los siempres] con la monja alférez [doña Manuela Mtnez.] y su brutal sentido de la mirada cocolisa [esta muchachina de Albacete es la única en el mundo capaz de sacarme los colores sin trabajárselo mucho... y otras cosas...] y su inseparable Carmina Palacios [la única mujer objeto conocida por ser mil veces más inteligente que su vestuario faraónico... por cierto, que le encanta ‘Fama’], quedándome boquiabierto con las nuevas propuestas de Murciego y Dieguito Ortriz [me nombraron “Un Bello” en la noche umbría y puntera de ayer], disfrutando de la serena levedad de primerizos de los colegas Antonio Reseco y JM Cumbreño, quedándome frito con la jovencísima energía de los mexicanos sinergéticos Karla y Julio Álvarez, recordando viejos tiempos con Uberto o Jesusín Zomeño, riendo con Almeida y envidiando la natita montada que es El Cangrejo Pistolero, Charlando con mi Orihuelita o tocando la barbona de mi Manolillo Moya... Había editores de todos los rincones de España, bastantes de México, varios de Portugal y peruanos, brasileños, alemanes, colombianos, argentinos... y encima llegó mi coleguilla Emilio desde Sevilla, con señora y acompañante, para que cenásemos juntos [acabamos con helados y pasteles para resarcirnos de la tanta fritanga consumida en las jornadas anteriores].
Jejejejejeje... y que el Barça le dio a Madrid y lo vi en una freiduría dando brincos de júbilo... y que aterricé en el hotel acercándose las siete de la madrugada... con zacatán incluido en el justo precio de la noche...
A las 8:30 horas ya estaba desayunando un cafetito con porras para pillar carretera y manta junto a Fabio y Ben Clark y regresar al nido como un polluelo perdido de perdiz.
En resumen, que me lo he vuelto a pasar de puta madre [quizás mejor que nunca], que he disfrutado como un crío chico y he apurado cada uno de los tragos como si fuera el último, que he vuelto a saber de mis amigos hermosotes y arriesgados y nos hemos dado abrazos, besos y achuchones varios y que, aunque no lo parezca mirándome a los ojos [estoy ahora agotado, agotado, agotado], he recuperado el tono y me quiero comer el mundo.
¿No es bastante?... pues eso.










































Acabo de aterrizar de la nube que es EDITA y hago balance del hermoso botín... ante la Huete desaparecidita todo el día con sus mexicanitos ‘ándeleeee’, tuve que quedarme con Mayo tomando cervecitas en el kiosko de ‘Pollos para llevar’, mirando la gloria “Biblia” del hermanito portugués Tiago Gomes, engañando al bueno de Matías Escalera para que se hiciera cargo de mi mesa de venta mientras me escaqueaba a fumar cigarritos a la puerta del Teatro del Mar, a charlar mirando con Belencita, a pasear por el puerto con Antonio Gómez mientras me contaba sus proyectos sobre las fases de la luna o la movida infinita del Rey Melón y toda su dinastía, a escuchar a lama Norio con sus gestos preninjas, a leer un librito que me regaló Francis Vaz nada más verme, a reírme de las movidas delaFlor/Escarpa/BenClark y a tomar pescaítos con ellos hasta pillarles manía [a los pescaítos, ¿eh?; a saludar después de mil años a Mada Alderete, a reír con Nacho Fernandez y su look afropitufín, a querer a mi Nati de la Puerta [Jaio–afortiori] después de dos años de no verla ni en pinturita [ha sacado nuevos títulos de sus libros para leer en el WC], a asombrarme [glup] con la colombiana Manuela de los Ángeles, a conocer a La gran Catalina Rivera, de la que me había hablado mucho Antoñito Gómez [se confesó admirada por la obra de mi Alberto Hernández y echamos un rato largo hablando de él]; a flipar [como siempre de los siempres] con la monja alférez [doña Manuela Mtnez.] y su brutal sentido de la mirada cocolisa [esta muchachina de Albacete es la única en el mundo capaz de sacarme los colores sin trabajárselo mucho... y otras cosas...] y su inseparable Carmina Palacios [la única mujer objeto conocida por ser mil veces más inteligente que su vestuario faraónico... por cierto, que le encanta ‘Fama’], quedándome boquiabierto con las nuevas propuestas de Murciego y Dieguito Ortriz [me nombraron “Un Bello” en la noche umbría y puntera de ayer], disfrutando de la serena levedad de primerizos de los colegas Antonio Reseco y JM Cumbreño, quedándome frito con la jovencísima energía de los mexicanos sinergéticos Karla y Julio Álvarez, recordando viejos tiempos con Uberto o Jesusín Zomeño, riendo con Almeida y envidiando la natita montada que es El Cangrejo Pistolero, Charlando con mi Orihuelita o tocando la barbona de mi Manolillo Moya... Había editores de todos los rincones de España, bastantes de México, varios de Portugal y peruanos, brasileños, alemanes, colombianos, argentinos... y encima llegó mi coleguilla Emilio desde Sevilla, con señora y acompañante, para que cenásemos juntos [acabamos con helados y pasteles para resarcirnos de la tanta fritanga consumida en las jornadas anteriores].
Jejejejejeje... y que el Barça le dio a Madrid y lo vi en una freiduría dando brincos de júbilo... y que aterricé en el hotel acercándose las siete de la madrugada... con zacatán incluido en el justo precio de la noche...
A las 8:30 horas ya estaba desayunando un cafetito con porras para pillar carretera y manta junto a Fabio y Ben Clark y regresar al nido como un polluelo perdido de perdiz.
En resumen, que me lo he vuelto a pasar de puta madre [quizás mejor que nunca], que he disfrutado como un crío chico y he apurado cada uno de los tragos como si fuera el último, que he vuelto a saber de mis amigos hermosotes y arriesgados y nos hemos dado abrazos, besos y achuchones varios y que, aunque no lo parezca mirándome a los ojos [estoy ahora agotado, agotado, agotado], he recuperado el tono y me quiero comer el mundo.
¿No es bastante?... pues eso.




























Anda, que bien servidito de besos y achuchones te fuiste... Jajaja.
ResponderEliminarVerte a ti ha sido quizá el mejor regalo que he recibido este año en EDITA. Creo que ni aunque me hubiesen dado el arbolito que te dieron a ti me hubiese sentido tan feliz. Y eso para que sigas con las pilas puestas hasta reventar.
Besos, cuore.
Saborea la euforia que da el éxito. Empápate de esa sensación de embriaguez que da la victoria, tan parecida a estar enamorado. Vívelo intensamente. Cierra los ojos y sé consciente de tu felicidad. Después, guárdala en una cajita y, cuando vuelva el desaliento, ábrela y mira tus días de gloria.
ResponderEliminarVolverán los cuervos a sacarte los ojos, pero no podrán arrancarte aquello que ya vieron. Llegará de nuevo la oscuridad a teñir de negro tus días, pero lo que ya has vivido no te lo puede quitar nadie, ni tu peor enemigo, ni siquiera tú mismo te lo puedes ya arrebatar. Tu gloria es tuya hoy y para siempre.
Me quedé corta en las predicciones, je je.
Besos y besos.
Qué alegría tan grande sentirte así de bien. Hacía tiempo que respirabas mal. Te ha venido bien ese viaje. Y qué envidia de no haber estado allí. Casualmente, el año pasado, estuvimos allí. Creo que fue en San Antonio de Villarreal, Portugal ¿no? Otra vez será. Y besos y que te dure el optimismo guapísimo.
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